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Valencia

Intoxicación en Masterchef: 44 comensales se intoxicaron en el Oceanogràfic de València

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Intoxicación en Masterchef
'MasterChef 11' visitó el Oceanogràfic de Valencia.RTVE

València, 11 abr (OFFICIAL PRESS. EFE).- Intoxicación en Masterchef. La Conselleria de Sanidad ha confirmado este martes que 44 de los comensales invitados a la grabación del programa de Masterchef el pasado 19 de enero que se efectuó en el Oceanogràfic de València sufrieron una intoxicación alimentaria.

El caso ha sido denunciado públicamente por una trabajadora de este espacio de ocio, una de las afectadas, a través de sus redes sociales.

Intoxicación en Masterchef

En una publicación en la que incluye una foto de ella y sus compañeras sentadas a la mesa durante el programa, esta empleada afirma que todas tuvieron gastroenteritis: «La noche siguiente tuve que ir a urgencias a que me inyectasen Primperan para poder cesar de vomitar».

«Perdí 5 kilos en tres días», ha añadido, y ha denunciado que, desde enero, «ni siquiera han tenido la decencia de escribirnos para pedir disculpas», si bien después de publicar este relato ha protegido su cuenta en la red social Twitter.

Asimismo, ha explicado que les llamó «Salud Pública para investigar lo sucedido» pero ha lamentado que la cosa «no llegó a nada».

44 personas intoxicadas

Desde la Conselleria de Sanidad han especificado que fueron un total de 44 personas las que se intoxicaron durante la grabación del episodio, y que los síntomas que presentaron fueron los propios de una gastroenteritis, es decir, vómitos y diarrea.

Han asegurado que el departamento de Sanidad valenciano llevó a cabo unos días después del suceso un estudio de contactos, tras recibir una primera notificación de que se habían producido intoxicaciones.

Fruto de este estudio, se pudo conocer el número de personas afectadas, 44, aunque no si estas habían tenido que ser atendidas en centros de salud o no, ni qué alimento fue la causa del contagio, ya que habían pasado días desde el evento y ya no había alimentos que analizar.

Asimismo, han explicado que este incidente fue notificado al Ministerio de Sanidad, al departamento de Salud Pública, que fue el que coordinó todas las gestiones con el programa e hizo otras averiguaciones.

Masterchef pide disculpas

Desde la productora del programa, Shine Iberia, se ha lamentado «la indisposición que manifestaron algunos de los comensales que asistieron a la grabación de nuestro exterior en València, con quienes se estuvo en contacto en todo momento a través del Oceanogràfic, al tratarse de personal de la compañía».

«Se trata de un caso absolutamente excepcional en estos 11 de años de MasterChef en España, un programa donde es una prioridad absoluta garantizar el cuidado alimentario de las personas que intervienen», han asegurado.

La productora ha explicado que durante el rodaje en València los alimentos fueron analizados en origen con resultados positivos y se garantizó su trazabilidad en todo el proceso.

En este sentido, han asegurado que de ello «se informó y documentó a las autoridades sanitarias competentes» cuando se tuvo conocimiento de los hechos.

Por otra parte, desde el Oceanogràfic han asegurado que acogieron el evento «como cualquier otro» y que las instalaciones fueron «un mero contenedor», sin relación alguna con la comida que se preparó.

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Valencia

Ilusión y sacrificio en Alzira: jóvenes acampan días para reservar una VPO y cumplir el sueño de una vivienda propia

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Decenas de jóvenes y familias viven desde hace tres días frente a una inmobiliaria de Alzira, esperando turno para poder optar a una vivienda de protección oficial (VPO) en una promoción que ha generado una enorme expectación en la Comunitat Valenciana. La escena —personas sentadas con sillas, sacos y hamacas al raso para mantener su posición en la cola— refleja la crisis del acceso a la vivienda asequible y la ilusión de quienes buscan estabilidad y futuro.

La promoción, impulsada por una empresa constructora local, incluye 123 viviendas protegidas con precios asequibles que oscilan entre unos 119.000 y 140.000 euros, situándolas muy por debajo de los elevados precios del mercado libre que condenan a muchos a pagos de alquiler elevados sin perspectivas de obtener un hogar propio.

Colas que hablan de esperanza y frustración

Las personas que esperan turno destacan que han venido acompañadas por amigos o familiares, turnándose para descansar o cumplir sus obligaciones, sin perder la posición en la fila que se formó la mañana del pasado sábado. Muchos pagan el alquiler mes a mes —a menudo con pagos que superan los 700 euros— y ven en esta oferta una oportunidad única para construir un proyecto de vida estable con un piso de obra nueva.

El sistema de adjudicación será por orden de llegada, lo que ha motivado que algunos llegaran incluso días antes de que se abra el plazo de inscripción esta mañana, con la esperanza de poder elegir las viviendas más deseadas antes de que se agoten los turnos.

Emoción, expectativa y un problema más amplio

Entre quienes hacen cola no faltan historias humanas que ilustran la falta de alternativas habitacionales: jóvenes que han pasado años en alquiler y parejas que quieren formar una familia sin la incertidumbre de los precios del mercado, o personas mayores que esperan un futuro más seguro para sus hijos. La situación se ha convertido en tema de conversación en la ciudad y en numerosos medios, donde se percibe que esta promoción ha llegado como una luz de esperanza en un contexto donde muchas ofertas públicas similares son escasas o inexistentes desde hace décadas.

Responsables de la inmobiliaria promotora han mostrado su satisfacción por la enorme participación y han señalado que, aunque esperaban asistencia, no imaginaban que tantas personas se animarían a presentar su candidatura con tanta antelación.

¿Qué significa esta escena?

Lo que ocurre en Alzira es un síntoma de la crisis de vivienda asequible que vive España y, en particular, la Comunitat Valenciana, donde los precios de compra y alquiler continúan alejándose de las posibilidades económicas de amplios sectores de la población. La actitud de quienes esperan durante días para tener una oportunidad real de acceder a un hogar propio pone de manifiesto la urgencia social de medidas y políticas que amplíen la oferta de vivienda protegida y faciliten el acceso a la propiedad para jóvenes, familias y hogares con recursos limitados.

 

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