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Salud y Bienestar

La Agencia Europea del Medicamento alerta de varias muertes por el uso de fármacos que combinan ibuprofeno y codeína

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Cómo saber si un medicamento lo cubre la Seguridad Social

La Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés), a través de su Comité de Farmacovigilancia (PRAC), ha reclamado un cambio en la información del prospecto de medicamentos combinados de codeína e ibuprofeno, tras haber detectado casos con daños graves, e incluso muertes, por tomarlos durante períodos prolongados y en dosis superiores a las recomendadas.

La combinación de codeína con ibuprofeno, explica el organismo, se usa en medicamentos para tratar el dolor. Su administración prolongada puede también causar dependencia y adicción debido al componente de codeína.

El Comité de Farmacovigilancia de la EMA ha revisado varios casos de toxicidad renal, gastrointestinal y metabólica asociados al abuso de medicamentos con codeína e ibuprofeno. «Algunos han sido fatales», puntualiza la agencia en una nota.

Así, la EMA ha observado que cuando esta combinación se toma en dosis superiores a las recomendadas o durante un período de tiempo prologado puede derivar en un daño en los riñones, evitando que eliminen adecuadamente los ácidos de la sangre en la orina.

Además, el mal funcionamiento renal puede causar también que se tengan niveles muy bajos de potasio en la sangre, dando lugar a debilidad muscular y mareos. Por todo esto, la EMA obligará a que se incluyan estos efectos en el prospecto de este tipo de medicamentos.

«Dado que los medicamentos que contienen una combinación de codeína e ibuprofeno están autorizados a nivel nacional, el PRAC ha acordado mensajes clave que las autoridades nacionales competentes pueden usar al redactar su comunicación a los profesionales de la salud pertinentes y para informar a los pacientes sobre signos de abuso y dependencia, y riesgos de enfermedades graves. Se debe recomendar a los pacientes que consulten a su médico si desean usar codeína con ibuprofeno durante más tiempo del recomendado y/o en dosis superiores a las recomendadas», señala el organismo.

La situación en España

De momento no se tiene noticia de que alguna de estas muertes haya tenido lugar en España. En nuestro país la compra de medicamentos que combinen el ibuprofeno y la codeína solo puede hacerse con prescripción facultativa y receta médica.

En España hay tres fármacos a la venta que cumplen la condición, son Neobufren con Codeína y dos presentaciones de Astefor, ambas contienen 400 miligramos de ibuprofeno y 30 de codeína.

Efecto terapéutico

En un principio el uso combinado de ibuprofeno y codeína presentaba una ventaja, esta combinación tiene un mayor efecto terapéutico y permite hacer frente a dolores moderados sin tener que recurrir a opiáceos más potentes.

Por separado los problemas más habituales del consumo de estos principios son para la codeína el estreñimiento y el ibuprofeno resulta agresivo para el aparato digestivo.

El aviso de la EMA implica que los prospectos y fichas técnicas de estos medicamentos tiene que ser modificados para incluir avisos sobre los riesgos. La Agencia Europea del Medicamento ya está trabajando en ello, aunque la versión definitiva no llegará al mercado hasta dentro de algunos días.

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Salud y Bienestar

Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

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dejar Ozempic
Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

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