Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

La Plaza del Ayuntamiento de València se cerrará al tráfico y sólo se accederá con transporte público

Publicado

en

El Ayuntamiento de València aspira a que la plaza en la que se ubica, tras su reforma, tenga «una peatonalización planificada» que le lleve a recuperar espacio para los viandantes y a dejar de ser «una rotonda y un lugar de estacionamiento». Asimismo, pretende que este «espacio de referencia en el epicentro» de la ciudad, garantice la conexión a pie o en bicicleta entre otros lugares «emblemáticos» y próximos como la Plaza de Brujas y la de la Reina y se mantenga como punto de referencia de las Fallas y de celebraciones de festivales, conciertos y otras actividades.

Para cumplir este objetivo y llevar a cabo esta remodelación, el consistorio ha concretado ya el desarrollo del concurso que impulsa para recoger proyectos en este sentido. Esta convocatoria, que podría comenzar a recoger propuestas a finales de año o principios del próximo, va a estar precedida de un proceso de participación que comenzará en breve y que liderará la empresa Paisaje Transversal, para recopilar las ideas de ciudadanos y distintos colectivos y la experiencia de la reforma de la Plaza de la Reina.

Así lo han indicado este jueves la vicealcaldesa y concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez y la de Participación, Elisa Valía, durante un desayuno informativo para dar detalles de este concurso que contará con un coste de unos 400.000 euros, más otros 50.000 que es el importe del proceso de participación. De la primera cifra, 350.000 euros se destinarán a la redacción del proyecto ganador y el resto corresponderán a la gratificación de 8.000 euros más IVA para cada uno de los cinco proyectos finalistas.

Un jurado presidido por el alcalde, Joan Ribó, e integrado por la propia Gómez y Valía, un representante de la Conselleria de Cultura, técnicos municipales de distintos departamento y representantes de colegios profesionales, elegirá la propuesta ganadora que deberá incluir las conclusiones del proceso de participación, la remodelación del mobiliario urbano y de los puestos de flores más la conservación de la fuente.

Gómez, que ha calificado el proyecto de «complejo», ha avanzado que con su remodelación, la Plaza se cerrará al tráfico privado y dará paso únicamente a transporte público, vehículos de carga y descarga, residentes y de servicios para los comercios y hoteles del entorno. A su juicio, además, ayudará a consolidar esta legislatura la iniciativa de València como «ciudad de plazas».

Fuente: Europapress

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo