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VÍDEO| Laura Mengó, sobre su discapacidad: «Si hay que romper barreras, adelante»

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La Fallera Mayor de València 2023, Laura Mengó Hernández, posa tras el acto de proclamación de las Falleras Mayores de València 2023. EFE/Manuel Bruque
València, 19 dic (OFFICIAL PRESS- EFE).-Laura Mengó ha hablado claro sobre su discapacidad. Lo ha hecho ante los periodistas después de su proclamación como Fallera Mayor de València 2023.

La fallera mayor de València 2023, Laura Mengó, ha admitido sentirse responsabilizada y comprometida en el estreno de su cargo y dispuesta también a «romper barreras» por su condición de discapacitada.

Mengó ha realizado estas declaraciones tras asistir al acto de proclamación de las falleras mayor e infantil de valència 2023, que se ha celebrado en el Ayuntamiento y ha sido presidido por el alcalde, Joan Ribó.

Laura Mengó habla sobre su discapacidad

Laura Mengó Hernández tiene 25 años, ha estudiado Enfermería, es una laureada nadadora, y también la primera mujer con discapacidad – tiene una prótesis en una de sus piernas- que ostenta el cargo más importante en las Fallas de València.

«He vivido un sueño», ha admitido en declaraciones a los periodistas tras participar en el acto de proclamación. «Es una gran responsabilidad, ser fallera mayor requiere de compromiso».

En este sentido, ha señalado que a lo largo de su trayectoria vital ha adquirido «valores de unión, de equipo», ha considerado que el mundo fallero «no hace distinciones», que ella hace una «vida normal», pero a pesar de todo se ha mostrado dispuesta a «romper barreras», si es necesario

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Fallas desbordadas: por qué València necesita una tercera jornada de Ofrenda

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tercera jornada Ofrenda Fallas
Ofrenda de las Fallas 2026- OFFICIAL PRESS

Las Fallas de València viven uno de sus momentos más dulces. La fiesta crece, atrae cada vez a más gente y se consolida como un fenómeno cultural, turístico y social de primer nivel. Pero ese éxito, que es motivo de orgullo, empieza también a evidenciar una realidad incómoda: el modelo actual se queda pequeño.

La Ofrenda a la Virgen de los Desamparados, uno de los actos más emblemáticos, es el mejor ejemplo. Más de 123.000 personas han desfilado este 2026. Un récord. Y probablemente no será el último.

Un éxito que obliga a replantear el modelo

El censo fallero no deja de crecer. Cada año se suman nuevas comisiones, más integrantes y más participación. A eso hay que añadir el interés turístico y mediático que ha disparado la proyección de la fiesta.

El resultado es evidente:

  • Desfiles que se alargan hasta altas horas de la madrugada

  • Comisiones que esperan horas para desfilar

  • Falleras infantiles entrando pasada la medianoche

  • Un desgaste físico evidente para participantes y organización

La Ofrenda, tal y como está planteada, está tensionada al límite.

Dos días ya no son suficientes

Mantener la Ofrenda en dos jornadas fue durante años una solución eficaz. Hoy, con las cifras actuales, empieza a ser un problema.

No se trata solo de comodidad. Se trata de dignidad del acto.

La Ofrenda es emoción, tradición y simbolismo. No puede convertirse en una carrera contra el reloj ni en una procesión interminable que pierde intensidad conforme avanzan las horas.

Cuando un acto termina a las dos de la madrugada, algo falla.

La tercera jornada: una solución lógica

La propuesta de ampliar la Ofrenda a tres días no es nueva, pero cada vez resulta más difícil ignorarla.

Una tercera jornada permitiría:

  • Repartir mejor a las comisiones

  • Reducir tiempos de espera

  • Evitar horarios extremos

  • Mejorar la experiencia de falleros y público

  • Recuperar la esencia del acto

No se trata de cambiar la tradición, sino de adaptarla a la realidad actual.

Las Fallas han cambiado (y deben seguir haciéndolo)

Las Fallas de hoy no son las de hace 20 años. Han crecido en dimensión, en impacto y en exigencia organizativa.

València ha sabido evolucionar en muchos aspectos: seguridad, movilidad, gestión de grandes eventos… Pero la Ofrenda sigue anclada en un formato que ya no responde al volumen actual.

Negarse a actualizarla es, en el fondo, ignorar el éxito de la propia fiesta.

Tradición no es inmovilismo

Uno de los argumentos más repetidos contra una tercera jornada es la defensa de la tradición. Pero conviene recordar que las Fallas siempre han evolucionado.

La propia Ofrenda, tal y como la conocemos hoy, no es inmutable. Ha cambiado recorridos, horarios, organización… y seguirá haciéndolo.

Porque la tradición no consiste en repetir, sino en mantener el sentido adaptándose al tiempo.

Una decisión que ya no puede esperar

Con cifras récord y una tendencia claramente al alza, la pregunta ya no es si habrá que ampliar la Ofrenda, sino cuándo.

Y todo apunta a que ese momento ha llegado.

Si las Fallas están de moda, si el censo crece y si la participación se dispara, la respuesta no puede ser seguir haciendo lo mismo.

Porque cuando una fiesta crece, la organización también debe crecer con ella.

Récord en la Ofrenda de las Fallas 2026: más de 123.000 personas desfilan ante la Virgen

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