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VÍDEO| La Fallera Mayor y València claman ¡No a la guerra!

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mascletà 5 marzo 2022
Foto: Toni Cortés

La quinta mascletà de las Fallas se convierte en homenaje al pueblo ucraniano

València, 5 mar (OFFICIAL PRESS- EFE).- La mascletà de este 5 de marzo de 2022, la quinta de las Fallas de València ha sido un emotivo homenaje al pueblo ucraniano, con un minuto de silencio en señal de respeto y gestos como los colores azul y amarillo de la bandera de Ucrania dibujados en el cielo por la pirotecnia Tamarit, que tiene un vínculo muy especial con ese país.

La fallera mayor de València, Carmen Martín, se ha dirigido a las dos de la tarde de este sábado al numeroso público que llenaba la plaza, y que llevaba banderas de Ucrania y pancartas contra la guerra, para explicar que, con lo que está pasando en el mundo, las Fallas no pueden «mirar hacia un lado».

Por eso, ha reclamado que «el único estallido que haya en el mundo sea el de la pólvora de los castillos y mascletaes» y ha pedido guardar un minuto de silencio en señal de respeto, porque «hoy es Ucrania, pero sea donde sea, ¡no a la guerra!».

Tras el minuto de silencio, ha comenzado el disparo de pirotecnia Tamarit, uno de cuyos socios, Vicente Carsí, está casado con una ucraniana y el inicio de la guerra les pilló en aquel país, al que habían acudido para la boda de su hija, por lo que ha querido expresar el afecto con el pueblo ucraniano.

De esta forma, los primeros cohetes han llenado de azul y amarillo el cielo de València y ha marcado los primeros compases de una mascletà en la que se han disparado 107 kilos de pólvora y que ha estado presidida desde el balcón del ayuntamiento por el cartel de «No a la guerra».

Carsí, ataviado con un pañuelo y un lazo con los colores de la bandera ucraniana, no ha podido evitar la emoción al acabar el disparo, y ha recibido una gran ovación del público cuando se ha asomado a saludar desde el balcón del Consistorio.

En declaraciones a EFE Televisión, Carsí ha confesado que hoy es «un día amargo, dulce, alegre, triste», porque la mascletà se ha dedicado al pueblo ucraniano pero no la ha podido compartir con su mujer, que al día siguiente de regresar a España volvió a la frontera con Ucrania para colaborar en la ayuda humanitaria.

Ha asegurado que lo que ha vivido en Ucrania, adonde llegó solo dos días antes del inicio de la guerra, lo va a llevar «grabado a fuego» el resto de su vida, como los momentos «caóticos» de mujeres y niños sentados «en el suelo a menos dos o tres grados, sin comida ni agua».

Carsí ha explicado que han tenido que pedir permiso a las autoridades para modificar el comienzo de la mascletà y poder dedicar el colorido a Ucrania, dado que ya estaba presentada toda la documentación, y ha pedido al pueblo valenciano que colabore con la Fundación Juntos con la Vida, que trabaja en la zona para traer a menores y sus madres.

Pirotecnia Tamarit es una empresa de cuatro años de antigüedad que se ha estrenado este sábado en la Plaza del Ayuntamiento de València tras suspenderse su debut en el año 2020 en dos ocasiones, primero por el viento y después por el coronavirus.

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Fallas

Fallas desbordadas: por qué València necesita una tercera jornada de Ofrenda

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tercera jornada Ofrenda Fallas
Ofrenda de las Fallas 2026- OFFICIAL PRESS

Las Fallas de València viven uno de sus momentos más dulces. La fiesta crece, atrae cada vez a más gente y se consolida como un fenómeno cultural, turístico y social de primer nivel. Pero ese éxito, que es motivo de orgullo, empieza también a evidenciar una realidad incómoda: el modelo actual se queda pequeño.

La Ofrenda a la Virgen de los Desamparados, uno de los actos más emblemáticos, es el mejor ejemplo. Más de 123.000 personas han desfilado este 2026. Un récord. Y probablemente no será el último.

Un éxito que obliga a replantear el modelo

El censo fallero no deja de crecer. Cada año se suman nuevas comisiones, más integrantes y más participación. A eso hay que añadir el interés turístico y mediático que ha disparado la proyección de la fiesta.

El resultado es evidente:

  • Desfiles que se alargan hasta altas horas de la madrugada

  • Comisiones que esperan horas para desfilar

  • Falleras infantiles entrando pasada la medianoche

  • Un desgaste físico evidente para participantes y organización

La Ofrenda, tal y como está planteada, está tensionada al límite.

Dos días ya no son suficientes

Mantener la Ofrenda en dos jornadas fue durante años una solución eficaz. Hoy, con las cifras actuales, empieza a ser un problema.

No se trata solo de comodidad. Se trata de dignidad del acto.

La Ofrenda es emoción, tradición y simbolismo. No puede convertirse en una carrera contra el reloj ni en una procesión interminable que pierde intensidad conforme avanzan las horas.

Cuando un acto termina a las dos de la madrugada, algo falla.

La tercera jornada: una solución lógica

La propuesta de ampliar la Ofrenda a tres días no es nueva, pero cada vez resulta más difícil ignorarla.

Una tercera jornada permitiría:

  • Repartir mejor a las comisiones

  • Reducir tiempos de espera

  • Evitar horarios extremos

  • Mejorar la experiencia de falleros y público

  • Recuperar la esencia del acto

No se trata de cambiar la tradición, sino de adaptarla a la realidad actual.

Las Fallas han cambiado (y deben seguir haciéndolo)

Las Fallas de hoy no son las de hace 20 años. Han crecido en dimensión, en impacto y en exigencia organizativa.

València ha sabido evolucionar en muchos aspectos: seguridad, movilidad, gestión de grandes eventos… Pero la Ofrenda sigue anclada en un formato que ya no responde al volumen actual.

Negarse a actualizarla es, en el fondo, ignorar el éxito de la propia fiesta.

Tradición no es inmovilismo

Uno de los argumentos más repetidos contra una tercera jornada es la defensa de la tradición. Pero conviene recordar que las Fallas siempre han evolucionado.

La propia Ofrenda, tal y como la conocemos hoy, no es inmutable. Ha cambiado recorridos, horarios, organización… y seguirá haciéndolo.

Porque la tradición no consiste en repetir, sino en mantener el sentido adaptándose al tiempo.

Una decisión que ya no puede esperar

Con cifras récord y una tendencia claramente al alza, la pregunta ya no es si habrá que ampliar la Ofrenda, sino cuándo.

Y todo apunta a que ese momento ha llegado.

Si las Fallas están de moda, si el censo crece y si la participación se dispara, la respuesta no puede ser seguir haciendo lo mismo.

Porque cuando una fiesta crece, la organización también debe crecer con ella.

Récord en la Ofrenda de las Fallas 2026: más de 123.000 personas desfilan ante la Virgen

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