Síguenos

Consumo

Estos son los mejores roscones de Reyes, según la OCU

Publicado

en

mejores roscones de reyes
Foto: EL CORTE INGLÉS

Cada año los españoles consumen alrededor de 30 millones de roscones de Reyes. Para ayudarles en su elección de compra, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha valorado 13 de estos bollos, rellenos con nata, a la venta en cadenas de supermercados. Los resultados reúnen la valoración nutricional, la calidad de los ingredientes, la presencia de aditivos, el grado de procesado y la información del etiquetado, además de las calificaciones de degustación de un panel de expertos pasteleros.

Este año varias marcas vuelven a sustituir toda o parte de la nata del relleno por otras grasas, en este caso vegetales, más baratas, como la grasa de palma, de coco, de nabina o de palmiste, un hecho que solo se observó el año pasado en un roscón. Las marcas afectadas ahora son Carrefour, Dulcesol Black, Mercadona y El Horno de Aldi.

Además, OCU sigue detectando una presencia excesiva de aditivos: 13 de media, con alguna marca que llega a 19 aditivos diferente. Lamentablemente es habitual encontrar todo tipo de colorantes (sobre todo en la fruta escarchada), conservantes, emulsionantes y agentes de textura, a menudo añadidos con el fin de aguantar la congelación y posterior descongelación a la que hayan sido sometidos. Un tratamiento que explicaría el por qué la almendra esté en muchos casos blanda en vez de crujiente.

En cuanto a la prueba de degustación, los pasteleros advierten que muy pocos bollos se asemejan al tradicional roscón, siendo más habitualmente un brioche ligero. Los mejores, los que presentan aromas ligeros a cítricos, pero, sobre todo, los que se elaboran con mantequilla. Y es que es en esta prueba de cata donde suelen detectarse las principales diferencias. Este año se aprecia una cierta mejora en los aromas empleados, más suaves. Pero también se observan roscones demasiado tostados, algo que debe evitarse por la formación de acrilamida, un compuesto con efecto carcinógeno.

OCU destaca dos buenos roscones entre los 13 analizados. El primero por su buena calidad general y su buen precio, el segundo por su buena valoración en la prueba de degustación.

  • Roscón con nata de Lidl (10,65 €/kg). Calificación global: 71 puntos sobre 100. Degustación: bollo bien fermentado de buen tamaño, con abundante azúcar perlado y de textura blanda. Buen olor a bollería, abundante presencia de nata de dulzor equilibrada, el bollo es sabroso, se aprecia la mantequilla y un sabor a azahar equilibrado.
  • Roscón con nata El Corte Inglés Selection (19,94 €/kg). Calificación global: 63 puntos sobre 100. Degustación: Bollo bien fermentado con azúcar perlado, textura blanda. Buen olor a bollería. Nata de buen sabor, bollería donde se aprecia la mantequilla, tierno, aromas equilibrados.

Sea como sea, a la hora de elegir un roscón relleno de nata de supermercado. OCU recomienda comprobar siempre en el etiquetado la ausencia de grasas vegetales como la palma, el palmiste, el coco o la nabina, priorizando aquellos cuyo relleno es exclusivamente nata montada y el bollo está elaborado con mantequilla. Y consumirlos siempre con moderación: son productos muy ricos en grasa (17%) y azúcar (otro 21%).

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

Publicado

en

Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

Continuar leyendo