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VACUNACIÓN NIÑOS| Cómo gestionar el miedo infantil a las agujas

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miedo a las agujas

València, 12 dic (OFFICIAL PRESS-EFE).- Expertas en el tratamiento del dolor infantil advierten de que, ante la próxima vacunación frente a la covid en los colegios, se tenga «mucho cuidado» con los menores que tienen miedo o son «especialmente sensibles a las agujas» porque el mal abordaje del dolor en la infancia «trae consigo personas con más riesgo de padecer dolor crónico».

Así lo ha asegurado a EFE María Jesús Vidorreta, enfermera pediátrica en el Hospital General de Valencia y presidenta de la Asociación Nacional de Dolor Infantil (Dolor.in), entidad multidisciplinar formado por mujeres profesionales en áreas como la medicina, enfermería, farmacia, psicología, fisioterapia y psicopedagogía.

RIESGOS Y CONSEJOS ANTE LA VACUNACIÓN INFANTIL

Respecto a la inminente vacunación en los colegios -en el caso de comunidades autónomas como la valenciana-, advierten de que hay que tener «mucho cuidado» con los niños especialmente sensibles a las agujas «para que no se les señale o estigmatice, por llorar o estar más nervioso que los demás, por parte de sus compañeros, y se les cuide en sus necesidades para abordar la vacunación».

Buscar un lugar agradable y cómodo para realizar la vacunación, permitiendo la intimidad del niño, usar un lenguaje tranquilo, no hablar del dolor, agujas o pinchazos, son algunas recomendaciones lanzadas por estas expertas.

«Hoy en día se deberían utilizar métodos para prevenir y aliviar el dolor y el estrés en todos los tratamientos con agujas en los niños. La evidencia confirma que podemos ejercer un control sobre el dolor infantil», asegura Vidorreta.

Desde la Asociación de dolor infantil Dolor.in reclaman que se tenga «la suficiente sensibilidad para abordar esta vacunación» frente a la covid e indican que se debe evitar que ese niño «tenga un trauma o sea señalado. Si tiene miedo, hay que intentar que desaparezca con medidas estratégicas».

Consideran que la vacunación frente a la covid supondrá un gran avance en la lucha contra la pandemia, pero también «será un gran reto hacerlo de forma segura, atendiendo en todo momento a la idiosincrasia de estas edades».

LAS REPERCUSIONES EN LA VIDA ADULTA

A su juicio, uno de los temas más importantes es abordar el dolor infantil, el miedo a las agujas en la infancia y todas las consecuencias negativas que lleva en la vida de estos niños si no se aborda correctamente.

Según indican en un comunicado, «varios ‘expertos’ están diciendo en los medios de comunicación que los niños deben vacunarse y que no debemos preocuparnos por el dolor que puedan tener».

Este mensaje, afirman, es «muy pernicioso para la salud global del niño, ya que sabemos que el mal abordaje del dolor en la infancia trae consigo personas con más riesgo de padecer dolor crónico».

CONSECUENCIAS EN LA SALUD INFANTIL

Según Vidorreta, el dolor agudo infantil, que se asocia con procedimientos con agujas, puede producir cambios permanentes en el neurodesarrollo que se pueden manifestar tardíamente, como hipersensibilidad al dolor y alteraciones en el desarrollo cognitivo y del aprendizaje.

Además, «puede derivar hacia un dolor crónico con importantes cargas, secuelas físicas y psicológicas, que pueden influir en los resultados de salud del niño de por vida».

Se estima que hasta el 25 % de los adultos tiene miedo a las agujas, y la mayoría de los temores se desarrolla en la infancia, indica Vidorreta.

Además, el dolor con agujas no tratado puede tener consecuencias a largo plazo, como la fobia a las agujas, la ansiedad preoperatoria, la hiperalgesia y la evitación de la atención médica, lo que resulta en un aumento de la morbilidad y la mortalidad.

Los procedimientos con agujas «son fuente de dolor y ansiedad de nuestros pacientes y familiares, como la vacunación. También son personas que dejan de vacunarse a sí mismas y a sus hijos», advierten.

En un proyecto sobre el tratamiento del dolor infantil causado por procedimientos con agujas han desarrollado una iniciativa de actuación basada en la evidencia y adaptada al entorno sanitario.

Según explican, el dolor agudo se puede abordar con medidas no farmacológicas de fácil implantación y, para ello, se puede utilizar la respiración, la distracción mediante música, juegos o perros, el contacto familiar o amistoso de un compañero, y en el caso de tener fobia se puede aplicar una crema anestésica local una hora antes de ponerle la inyección.

Concha Tejerina

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Señales para identificar si tu hijo sufre bullying

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Claves para identificar si tu hijo sufre bullying

Es uno de los temas más desagradables por eso es fundamental tener las claves para identificar si tu hijo sufre bullying. La Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE) señala que «hay que diferenciar entre conflictos relacionales puntuales y el acoso escolar o bullying».

Un indicador objetivo de que el conflicto entre iguales puede denominarse acoso escolar, es que la vida normal del niño o adolescente se vea perjudicada y alterada por este maltrato reiterado.

Cuando la víctima tiene la expectativa de que el maltrato va a producirse de nuevo, podemos llegar a la conclusión de que este maltrato SÍ es acoso escolar.

AEPAE recoge que según el Informe Cisneros X, solamente el 10% del acoso escolar es físico, produciendo lesiones visibles. El 90% del acoso escolar es psicológico: hostigamiento verbal, intimidaciones, amenazas, coacciones, exclusión social, bloqueo y estigmatización.

Señales para identificar si tu hijo sufre bullying

Si los daños físicos son heridas y hematomas de diversa gravedad, los daños psicológicos pueden ser:

  • estrés postraumático
  • depresión
  • somatización
  • ansiedad
  • ideación suicida
  • cambios en la personalidad
  • disminución de la autoestima y del rendimiento escolar.

Los elementos que intervienen en el acoso escolar son el acosador, la víctima y los observadores. El acosador pretende obtener un rédito, un beneficio de este comportamiento como popularidad, poder, etc…, y no cesa en su cometido si no tiene ninguna sanción.

La víctima sufre a menudo en silencio esta situación. Los observadores pasivos, legitiman el acoso. Algunos pueden participar en el mismo como colaboradores y otros sencillamente observan el proceso sin intervenir.

AEPAE recalca que cualquier niño o adolescente puede ser víctima de acoso escolar. No existe un perfil determinado ni de víctima ni de acosador. El proceso de acoso suele desencadenarse cuando se pone a un niño en el foco de atención del resto del grupo y otro compañero le maltrata física o psicológicamente.

El acoso escolar sigue un proceso sumatorio y crece como una bola de nieve cayendo por la ladera de la montaña: se hace cada vez más grande si no encuentra nada que la detenga. Suele ser muy común que el acoso inicial sea verbal, para desembocar en el acoso físico.

El ciberacoso puede desempeñar el papel de caja de resonancia del acoso que se produce en persona o también ser el punto de partida, mediante la distribución de una grabación ofensiva hacia la víctima. En cualquier caso el ciberacoso amplifica el acoso escolar de manera exponencial. La víctima ya no solo es acosada en el horario escolar, sino las 24 horas del día.

El acoso escolar no es un juego entre escolares, recalcan desde AEPAE. Es algo muy serio que puede marcar a un niño para toda la vida, e incluso inducirle al suicidio.

Ciberacoso: Todo sobre esta nueva modalidad de acoso escolar

El fenómeno del acoso escolar ha traspasado las relaciones sociales cara a cara para trasladarse a Internet y a las redes sociales, bien como herramienta de refuerzo del acoso ocurrido en las aulas o como acoso realizado de forma anónima. El correo personal, Tuenti, Facebook e incluso el teléfono móvil, se han convertido en herramientas de uso cotidiano utilizadas a menudo para insultar, ridiculizar y amenazar a los compañeros. El uso de las tecnologías de la información: smartphones, ordenadores, tablets y otros dispositivos que van apareciendo en nuestro entorno cotidiano, se utilizan cada vez desde edades más tempranas. Hay niños de 8 años que ya tienen su propio teléfono móvil.

Consejos de expertos en seguridad de la información:

  1. No contestes a mensajes que traten de acosarte o hacerte sentir mal: animas al acosador. Bloquea a cualquier remitente que te acose. De esa manera no le será posible volver a hacerlo.
  2. Guarda el mensaje como prueba del acoso: nadie es anónimo en la red ya que toda acción deja huella. Existe ya numerosa jurisprudencia sobre ello.
  3. Cuéntaselo a tus padres o familiares y al centro escolar para que se tomen las medidas pertinentes y denúncialo a la Policía o a la Guardia Civil, si lo crees necesario ya que puede ser constitutivo de delito.
  4. Se cuidadoso con la gestión de la información privada –tanto la tuya propia como la de terceros-. Y no la envíes nunca a desconocidos.
  5. Sé prudente con la utilización de la cámara web (o webcam). Nunca debe estar encendida si no es ante los amigos de confianza. Jamás ante los desconocidos.
  6. No le des tu dirección de correo ni tu teléfono a desconocidos, aunque te la pidan en persona.
  7. En las redes sociales restringe el acceso a tu información personal a tus amigos de confianza –datos personales, fotografías y vídeos deben estar protegidos de terceras personas-. Ten tus claves de acceso a cualquier dispositivo que utilices: teléfonos móviles, correo, perfiles de redes sociales, etc, a buen recaudo, y cámbialas inmediatamente si sospechas que alguien las puede estar utilizando.
  8. Jamás participes en foros y chats sin tomar las precauciones adecuadas. Nunca proporciones información personal por estas vías: ni la dirección de tu domicilio, ni tu teléfono, ni tu dirección de correo ni tus datos personales.
  9. Por último, recuerda que Internet es un canal abierto a todo el mundo y que tú no tienes control sobre ello. Sin embargo, tú si tienes el control sobre tus relaciones personales y sobre quienes quieres que formen parte de ellas.

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