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El Minimalismo: Una filosofía de vida en auge

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minimalismo estilo de vida

En los últimos años, el minimalismo ha emergido como una tendencia significativa, no solo en el diseño y la moda, sino como una filosofía de vida. Este enfoque, que promueve la simplicidad y la eliminación de lo innecesario, ha resonado con personas de todo el mundo, cansadas del consumismo y la sobrecarga de información. Vamos a explorar cómo el minimalismo se ha convertido en una moda popular y cómo se aplica tanto a los bienes materiales como a la relación con las redes sociales.

El Minimalismo en las Cosas Materiales

El minimalismo en lo material se centra en reducir la cantidad de posesiones a lo esencial. Esta práctica no solo tiene beneficios estéticos, creando espacios más ordenados y visualmente agradables, sino que también ofrece beneficios psicológicos. Al reducir la cantidad de objetos, se disminuye la cantidad de decisiones diarias, lo que libera tiempo y energía para enfocarse en lo realmente importante.

Beneficios del Minimalismo Material:
  1. Reducción del Estrés: Menos objetos significan menos desorden, lo que a su vez puede reducir la ansiedad.
  2. Ahorro Económico: Comprar menos cosas permite ahorrar dinero y destinarlo a experiencias o ahorros.
  3. Sostenibilidad: Menos consumo significa menor impacto ambiental, ya que se reduce la demanda de recursos y la producción de residuos.

Adoptar el minimalismo puede empezar con pasos sencillos, como deshacerse de ropa que ya no se usa, eliminar duplicados en la cocina o simplificar la decoración del hogar. Este enfoque puede extenderse a todas las áreas de la vida, creando un entorno más tranquilo y centrado.

Minimalismo digital: Reduciendo la presión de las redes sociales

La relación moderna con la tecnología y las redes sociales puede ser abrumadora. La constante presión por estar conectados, actualizados y disponibles puede generar ansiedad y un sentimiento de insuficiencia. Aquí es donde el minimalismo digital entra en juego, proponiendo un uso más consciente y reducido de la tecnología.

Estrategias para un Minimalismo Digital:
  1. Desintoxicación Digital: Tomar descansos periódicos de las redes sociales puede ayudar a reducir la dependencia y el estrés asociado.
  2. Control de Notificaciones: Desactivar notificaciones no esenciales para reducir interrupciones y la sobrecarga de información.
  3. Uso Consciente de Aplicaciones: Limitar el tiempo dedicado a ciertas aplicaciones y priorizar aquellas que realmente aportan valor.
  4. Organización del Espacio Digital: Mantener una bandeja de entrada limpia, organizar archivos y eliminar aplicaciones innecesarias.

Estas prácticas ayudan a recuperar el control sobre el tiempo y la atención, permitiendo enfocarse en interacciones más significativas y actividades que realmente enriquecen la vida.

Un Estilo de Vida Consciente

El minimalismo, tanto en lo material como en lo digital, se ha convertido en una manera efectiva de combatir el exceso que caracteriza a la vida moderna. Adoptar esta filosofía no significa renunciar a todo, sino ser más selectivos y conscientes de lo que realmente aporta valor a nuestras vidas.

En un mundo donde la acumulación y la hiperconectividad son la norma, el minimalismo ofrece una alternativa refrescante. Nos invita a simplificar, a priorizar lo esencial y a vivir de manera más plena y auténtica. Esta tendencia, más que una moda pasajera, parece estar convirtiéndose en un movimiento significativo hacia una vida más equilibrada y satisfactoria.

 

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Betabloqueantes tras un infarto: un estudio español demuestra que ya no son necesarios en la mayoría de pacientes

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Betabloqueantes infarto
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Un estudio internacional coordinado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) ha revolucionado el abordaje del tratamiento del infarto de miocardio. La investigación concluye que los betabloqueantes, recetados de forma rutinaria desde hace más de 40 años, no aportan beneficios en pacientes que han sufrido un infarto no complicado, es decir, cuando la función contráctil del corazón se mantiene conservada.

El estudio Reboot cambia las guías clínicas del infarto

Los resultados proceden del ensayo clínico Reboot, en el que han participado 8.505 pacientes de 109 hospitales en España e Italia. El trabajo, publicado en dos de las revistas médicas más prestigiosas —The New England Journal of Medicine y The Lancet—, se ha presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología en Madrid.

“Nuestro trabajo va a cambiar el tratamiento del infarto en todo el mundo. Más del 80% de los pacientes con infarto no complicado reciben betabloqueantes al alta, pero no hay evidencia de que les aporten beneficio”, explica Borja Ibáñez, director científico del CNIC e investigador principal del estudio.

Por qué se recetaban betabloqueantes tras un infarto

Desde los años 80, los betabloqueantes se recetaban tras un infarto porque reducen la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el consumo de oxígeno del corazón, protegiéndolo frente a arritmias y complicaciones.

Sin embargo, con la llegada de tratamientos más efectivos como la angioplastia coronaria y la colocación de stents, que abren la arteria obstruida en cuestión de minutos, el papel protector de estos fármacos ha quedado obsoleto en muchos casos.

El CNIC ya lo adelantó en su polipíldora cardiovascular (que combina aspirina, un antihipertensivo y un medicamento para el colesterol), de la que se excluyeron los betabloqueantes por su cuestionada utilidad.

Beneficios de eliminar los betabloqueantes

Según el estudio Reboot, dejar de prescribir betabloqueantes de forma rutinaria tras un infarto no complicado supondrá:

  • Menos efectos secundarios: cansancio, bradicardia (ritmo cardíaco bajo) y disfunción sexual.

  • Mayor adherencia al tratamiento, al reducirse el número de pastillas diarias.

  • Ahorro económico para el sistema sanitario, al disminuir la prescripción innecesaria.

Un riesgo especial para las mujeres

Uno de los hallazgos más relevantes del ensayo es la diferencia en el efecto de los betabloqueantes según el sexo.

  • En las mujeres, el estudio encontró un mayor riesgo de muerte, reinfarto y hospitalización por insuficiencia cardiaca cuando recibían betabloqueantes en comparación con aquellas que no los tomaban.

  • En los varones, en cambio, no se detectaron estos efectos adversos significativos.

Este resultado pone de manifiesto la importancia de tener en cuenta el sesgo de género en las enfermedades cardiovasculares, algo históricamente poco considerado en la investigación clínica.

Una advertencia para los pacientes que ya los toman

A pesar de los resultados, los cardiólogos insisten en que nadie debe suspender por su cuenta la medicación.

“Si un paciente está leyendo esta información y toma betabloqueantes, no debe interrumpirlos sin hablar antes con su médico. Es el especialista quien debe decidir si mantenerlos o no en cada caso”, advierte Ibáñez.

El infarto en España: cifras y contexto

  • Cada año, alrededor de 70.000 personas sufren un infarto en España.

  • El 70% de los pacientes sobreviven con la función cardíaca intacta, el grupo donde los betabloqueantes no ofrecen beneficio.

  • Hasta ahora, más del 80% de los pacientes eran dados de alta con esta medicación.

Con los nuevos datos, se espera una actualización de las guías clínicas internacionales de cardiología, lo que cambiará la práctica médica en hospitales de todo el mundo.


Conclusión: un cambio histórico en el tratamiento del infarto

El ensayo Reboot marca un antes y un después en la cardiología. Los betabloqueantes dejan de ser necesarios para la mayoría de los pacientes que superan un infarto sin complicaciones, reduciendo riesgos, efectos adversos y costes.

Se trata de un cambio de paradigma comparable al que supuso en su día la introducción de los stents coronarios, y que impactará en la vida de miles de pacientes cada año.

 

 

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