PORTADA OFFICIAL PRESS
Misión Artemis I: La NASA vuelve a cancelar el lanzamiento por una fuga de combustible
Publicado
hace 4 añosen
La NASA ha aplazado hasta el lunes el lanzamiento desde Cabo Cañaveral (Florida) de la misión lunar no tripulada Artemis I a causa de una fuga de combustible, según ha confirmado la agencia en sus redes sociales. Se trata del segundo aplazamiento de la misión por razones técnicas en un plazo de cinco días.
El objetivo de esta misión, que pretende allanar el camino para que astronautas de EE.UU. puedan volver a la Luna, es poner a prueba las capacidades del poderoso cohete SLS (Space Launch System), de 98 metros de altura, y la nave Orión, con capacidad para cuatro astronautas.
Misión Artemis:
«Los equipos encontraron una fuga de hidrógeno líquido mientras cargaban el propulsor en la etapa central del cohete Space Launch System (SLS)», explicó la NASA.
Los «múltiples esfuerzos» para solucionar el problema mediante la recolocación del sello no sirvieron, como se comprobó al volver a bombear el combustible hacia el cohete, por lo que «el director de lanzamiento canceló el intento de lanzamiento de Artemis I previsto para hoy», señaló la agencia espacial en un mensaje en la web de la misión Artemis I.
The #Artemis I mission to the Moon has been postponed. Teams attempted to fix an issue related to a leak in the hardware transferring fuel into the rocket, but were unsuccessful. Join NASA leaders later today for a news conference. Check for updates: https://t.co/6LVDrA1toy pic.twitter.com/LgXnjCy40u
— NASA (@NASA) September 3, 2022
El inicio de la misión podría retrasarse hasta octubre
La NASA ha anunciado que el inicio de la misión no tendrá lugar este lunes o martes sino más adelante en una fecha que se determinará a comienzos de la próxima semana. «Lo más probable es que sea después de la partida de la misión Crew-5, lo que significa en la segunda mitad de octubre», ha dicho la agencia espacial estadounidense.
«La seguridad es lo primero de la lista«, ha asegurado el administrador de la NASA, Bill Nelson, quien ha restado importancia a la suspensión del lanzamiento de este sábado diciendo que los intentos fallidos forman parte de los programas espaciales.
Nelson ha subrayado en la rueda de prensa que la misión no se va a iniciar «hasta que no esté todo bien» y que está descartado hacerlo en este periodo de lanzamiento, cuya última fecha es este martes. El siguiente periodo se inicia el 19 de septiembre, pero el más probable es el que comienza el 17 de octubre.
Los directivos de la NASA que han acompañado a Nelson en la rueda de prensa, Jim Free y Mike Sarafin, han dicho que todavía no está decidido si el cohete SLS con la nave Orión en la punta será revisado en la plataforma de lanzamiento o si será llevado hasta el edificio de ensamblaje de vehículos en el complejo espacial de Cabo Cañaveral.
Como ocurrió el pasado 29 de agosto, cuando hubo que cancelar un primer intento debido a un fallo en uno de los cuatro motores RS-25 del SLS, la llamada «costa del Espacio»estaba llena de visitantes deseosos de contemplar el lanzamiento. Según un medio local, unas 400.000 personas se han desplazado a la zona de la base área y el Centro Espacial Kennedy.
Una misión de seis semanas
El cohete SLS, con un costo de 4.100 millones de dólares, pondrá en el espacio a la nave Orion para una misión de 37 días, 23 horas y 53 minutos un periodo en el que, quitando los viajes de ida y de vuelta, la nave Orion estará orbitando la Luna.
Una vez que deje la órbita lunar, Orion, la nave más poderosa de las hasta ahora construidas, capaz de alcanzar una velocidad de 24.500 millones de millas por hora (39.428 km/h), emprenderá el viaje de regreso.
Tras ingresar de nuevo en la atmósfera terrestre, caerá al océano Pacífico, al oeste de San Diego (sur de California). Cuando regrese a la Tierra Orion habrá recorrido 1,3 millones de millas (más de dos millones de kilómetros).
La NASA tiene previstas otras dos misiones Artemis. La segunda será un viaje tripulado hasta la Luna y la tercera pondrá en la superficie del satélite terrestre la primera tripulación en más de 50 años. En la tercera irán la primera mujer y la primera persona de color que viajen a la Luna.
La misión Apolo 17 de la NASA, iniciada en diciembre de 1972, fue la última en la que astronautas estadounidenses viajaron a la Luna y caminaron sobre su superficie.
El hombre pisó la Luna por primera vez el 20 de julio de 1969 durante la histórica misión de la NASA Apolo XI. El cohete Saturno V, con la nave Eagle en su punta, despegó de Cabo Cañaveral cuatro días antes con Neil Armstrong, Michael Collins y Buzz Aldrin como tripulantes.
Comparte esto:
- Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Twitter (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva)
Relacionado
PORTADA OFFICIAL PRESS
La Guardia Civil confirma la rotura de la vía 22 horas antes del accidente de Adamuz, pero no saltó la alerta en Adif
Publicado
hace 8 horasen
8 abril, 2026
Apunta que Adif «no exigió» que el sistema alertara de una rotura de la vía pese a que en sus especificaciones lo recoge
Un informe de la Guardia Civil presentado al Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba), plaza número 2, confirma la rotura de la vía 22 horas antes del descarrilamiento del tren Iryo, que en segundos colisionó con el Alvia, a su paso por Adamuz, causando la tarde del domingo 18 de enero el fallecimiento de 46 personas y más de 120 heridos.
A la vista de este informe, queda como «línea principal de investigación la rotura de raíl o soldadura, quedando descartadas las acciones de sabotaje, terrorismo, negligencia o imprudencia de los maquinistas y a expensas de los informes periciales y otra documentación o manifestaciones que puedan ser recabados, y como muy altamente improbable la causa de una pieza en la vía que diera lugar al accidente».
En dicho informe del día 28 de marzo, al que ha tenido acceso Europa Press, se recoge que «el sistema sólo alerta de una rotura si la tensión cae por debajo del umbral de ‘ocupación'», de modo que «en el caso de Adamuz, el Sistema de Apoyo al Mantenimiento (SAM) registró una caída brusca de tensión la noche del 17 de enero, pero al mantenerse por encima del umbral no generó ninguna alarma al enclavamiento ni al personal de mantenimiento» de Adif.
En conclusión, se apunta que «el sistema SAM llegó a registrar de forma pasiva una alteración eléctrica compatible con una rotura horas antes del accidente, pero el sistema de señalización no estaba configurado para alertar de ello de forma automática por la falta de fiabilidad del método en esta infraestructura ferroviaria», a lo que se añade que «Adif a pesar de contener en sus especificaciones que debe estar diseñado para detectar la fractura, no lo exigió».
Al respecto, un informe técnico recogido en la documentación, en fase de borrador, de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sobre el siniestro de Adamuz ya apuntó hace semanas a una caída de tensión compatible con la rotura de la vía 22 horas antes del descarrilamiento, todo ello «a partir de los registros de las señales eléctricas de los circuitos de vía de la zona, que mantiene Hitachi», que se encarga del sistema de señalización.
En este sentido, el informe de la Benemérita indica que de la documentación aportada del sistema operado por Hitachi «se observan una serie de diagramas» en los que «se refleja que la tensión del circuito de vía se mantiene en el entorno de los dos voltios de tensión» del día 12 al 18 de enero. Sin embargo, desde las 21,46 horas del sábado 17 «se produce un descenso hasta el entorno de 1,5 voltios, no recuperándose dicha tensión hasta el accidente, sobre las 19,43 horas del día 18, en el que la tensión ya queda en cero».
Así, «se confirma que la rotura de vía se produjo en el tramo contemplado entre los kilómetros 319,412 y 318,665, por lo que esta indagatoria corroboraría la existencia de una rotura en ese tramo en el que se encuentra el kilómetro 318,681 y que se produjo a las 21,46 horas del día 17 de enero».
Además, se señala que «según la documentación, puede que fuera técnicamente posible detectar una rotura franca de carril» mediante los sistemas de señalización instalados, «aunque la fiabilidad de dicha detección depende de la configuración eléctrica de la vía».
En base a la manifestación de la responsable del sistema –empresa Hitachi Rail GTS Spain SAU proveedora de servicios contratada por Adif, «era posible detectar una rotura franca de carril en la vía 1 entre el kilómetro 317 y el 319, pero la fiabilidad de esta detección mediante los sistemas de señalización en esta línea específica era muy baja debido a la configuración eléctrica de la infraestructura».
«NO ES HABITUAL» LA VARIACIÓN DE TENSIÓN DE FORMA SOSTENIDA
Igualmente, se declara que ante la variación de la tensión de forma sostenida a lo largo del tiempo, desde las 21,46 horas del día 17 de enero hasta el cero de las 19,43 horas del día 18, «se comprueba que no es habitual durante la serie estudiada», en el período que abarca desde el día 12 de enero.
En este caso, se explica que «estas caídas de tensión se recogen en el SAM que se encuentra ubicado en la Base de Mantenimiento de Hornachuelos, que sólo se consulta por averías notificadas o por tareas de mantenimiento».
No obstante, la Guardia Civil afirma que «habrá que dilucidar si existía la posibilidad técnica de recibir algún tipo de alerta por estas caídas de tensión, sobre todo por el tiempo que se mantiene en esos niveles no habituales y por la gravedad de las consecuencias, puesto que una de ellas es la rotura del raíl, tal y como se reconoce en la manifestación, especialmente porque según las propias especificaciones de Adif, en el diseño del sistema debe establecerse la capacidad de poder detectar la rotura del carril y habiendo sido ya advertido en el memorando de la catenaria de 25KV, redactado para el trazado AVE en el año 1992».
En dicho memorando se advierte, refiriéndose al Sistema de Corriente y retorno y de puesta a tierra, que «el equipo de señalización de libre vía requiere que el número de las conexiones entre rieles y sistema de retorno sea mínimo, a fin de poder detectar la rotura de un riel». Y posteriormente se dice que «la puesta a tierra de los postes debe ser coordinada con la técnica de señalización para la detección de posibles roturas en los raíles».
LA CAUSA
En cuanto al hecho de determinar la causa o causas que dieron lugar al accidente de circulación ferroviaria, el Instituto Armado asevera que «esta cuestión sigue aún sin poder resolverse, en tanto en cuanto no se finalicen otras actuaciones de investigación como es la Inspección Técnico Ocular, además de contar con los resultados de los especialistas de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios e informes periciales solicitados».
No obstante, y al objeto de aclarar las distintas líneas de investigación que se siguen por esta instrucción, se explica el estado actual de cada una de ellas y las gestiones pendientes de resolverse para confirmar o descartar cada una de ellas.
De este modo, se expone que «teniendo en cuenta que se produjo la rotura de un riel (hilo) o de la soldadura y con los datos recabados hasta la fecha, no es posible determinar si fue la rotura del riel la que dio lugar a la de la soldadura o viceversa, se investigan distintas causas».
Ante ello, se han tomado 19 manifestaciones a maquinistas de las empresas Ouigo, Iryo y Renfe, que circularon el mismo día del accidente por ese tramo, de forma que «salvo una manifestación que informa de un golpe en lado derecho, el resto no reporta ningún tipo de incidencia o sensación extraña».
Respecto a la causa del accidente, se significa que «la CIAF llevó a cabo inspecciones, con la finalidad de comprobar la rodadura de los trenes que circularon con anterioridad por el tramo en el que se produjo el descarrilamiento, dando como resultado que en varios de los trenes se apreciaron muescas compatibles con una rotura de raíl».
Una de las causas del descarrilamiento del tren Iryo, con la información disponible a la fecha de redacción del informe, «pudo ser la rotura del riel, marcado con la inscripción ‘Ensidesa’ del año 2023, acero de grado R350HT, del carril sentido Madrid y que se corresponde con el lote 4D2062, que son los carriles nuevos instalados en el entorno de Adamuz», a lo que se añade que «la rotura de un riel puede producirse por diversas causas técnicas, operativas y metalúrgicas que van desde el proceso de fabricación hasta el desgaste por el uso continuado».
Entretanto, en el informe se afirma que los agentes actualmente analizan las imágenes de las cámaras de los dos trenes, «por si pudieran aportar más información relativa al momento de la colisión».
Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.
Comparte esto:
- Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Twitter (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva)


Tienes que estar registrado para comentar Acceder