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Cultura

Muere batería de ‘Red Hot Chili Peppers’ y ‘The Dead Kennedys’ por un accidente doméstico

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Muere batería de 'Red Hot Chili Peppers' y 'The Dead Kennedys' tras sufrir un accidente doméstico

Darren Henley, conocido popularmente como D. H. Peligro, ha fallecido a los 63 años de edad en su casa de Los Ángeles tras sufrir un desafortunado accidente doméstico.

El batería de grupos como The Dead Kennedys, Reverend Jones y Red Hot Chili Peppers se cayó de espaldas y tuvo la mala suerte de golpearse mortalmente la cabeza.

La banda The Dead Kennedys lo confirmó en las redes sociales: “Murió de un traumatismo en la cabeza por una caída accidental”, publicaron.

Desde que saliera a la luz la noticia las reacciones por parte de amigos y compañeros de profesión no han dejado de sucederse. “Mi querido amigo, mi hermano, te echo mucho de menos. Hoy estoy devastado, un río de lágrimas, pero toda mi vida atesoraré cada segundo contigo. La primera vez que te vi tocar con lo DK en el 81 me volaste la cabeza. El poder, el alma, la imprudencia… Te convertiste en mi amado amigo, nos divertimos mucho, tantas alegrías, cuidándonos las espaldas. Te amo con todo mi corazón. Eres un verdadero rockero y una parte clave de la historia de Red Hot Chili Peppers”, escribió el bajista del grupo. Los fans se refirieron a él como una leyenda, el mejor legado que ha podido dejar.

D.H. Peligro fue durante un periodo breve de tiempo batería de los Red Hot Chili Peppers y en 1981 se unió The Dead Kennedys, grupo del que formó parte hasta su disolución en 1986.

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Cultura

Los secretos de la Finca Roja de València

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la finca roja de valencia
Foto: Hugo Román

La Finca Roja de València es uno de los símbolos de la ciudad. El sello inconfundible de Enrique Viedma Vidal quedó plasmado en muchas construcciones en la València de los años 20 y 30. Puede que cuando el arquitecto valenciano planificara las 378 viviendas y 14 patios que hoy ocupan la manzana de las calles Jesús, Albacete, Marvá y Maluquer no fuera consciente de que estaba a punto de levantar uno de los edificios más icónicos de la ciudad. Todo un símbolo que nació con otro objetivo bien distinto.

Construido entre 1929 y 1933, se buscaba la funcionalidad y aprovechar al máximo los más de 15.000 m2 de la manzana para uso de la comunidad. Una comunidad formada por los obreros del Instituto Nacional de Previsión que buscaban vivienda en València a cambio de un chavo al mes. De hecho antes de ser popularmente conocida como Finca Roja, los vecinos de la capital del Turia la bautizaron como la “finca del chavo“ por ese motivo.

En el ladrillo caravista de color rojo que le confiere esa personalidad, y su sobrenombre, se puede apreciar la influencia de la escuela holandesa. Pero la originalidad de este residencial no se queda tan solo en su colores rojo y azul turquesa o en su original fachada con sus formas geométricas, repletas de detalles. En su interior, en sus entrañas, esconde en secreto sus orígenes.

Inspirado por el filósofo francés Charles Fourier, Viedma rompió con modelos de la época a la hora de proyectar la finca buscando dotarla de servicios, de recreo y descanso para niños y mayores.

La Finca Roja de València:

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La idea era que los bajos comerciales se abrieran al patio interior, para así proveer a los vecinos. Este modelo de autogestión que buscaba aprovechar su peculiar estructura y su patio interior, debía autoabastecerse de agua gracias a los torreones de las esquinas, pensados como depósitos, idea que nunca se llevó a cabo.

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Han pasado muchas décadas, y sus actuales vecinos disfrutan sabedores de encontrarse en un espacio único, en el que cada ladrillo esconde historias, sueños e ilusiones del pasado. Ya no queda nada de aquellos comercios que tenían acceso al interior. Otros elementos también han ido desapareciendo con el paso de los años.

Ha pasado el tiempo, tantos que muchos de los que allí viven desconocen parte de esa historia escrita sobre ladrillo rojizo. Ladrillos que visten pisos de 100 metros cuadrados o de 140 en el caso de algunos que recaen en los chaflanes.

El enorme patio ajardinado es un lugar de descanso donde los vecinos pueden disfrutar del aire libre sin salir de sus casas. Un lugar de encuentro para desconectar, charlar, jugar o pasear al perro.

Un lugar en el que historia y arquitectura se dan la mano.

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