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Muere de cáncer Rafiki, el macho de dril de Bioparc que deja 14 descendientes

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Muere Rafiki, el macho de dril de Bioparc que deja 14 descendientes
El macho de dril (derecha), en una imagen compartida por Bioparc.

València, 6 abr (EFE).- Rafiki, el marcho dril de Bioparc València, uno de los primates en mayor peligro de extinción en África, ha fallecido tras una existencia de 20 años en la que ha dejado 14 descendientes.

El equipo técnico de Bioparc ha explicado que fue la pérdida de peso y el deterioro de su aspecto lo que hizo saltar la voz la alarma entre los cuidadores. Las pruebas veterinarias confirmaron que su estado era debido a un linfoma, y aunque se le suministró un tratamiento oral de quimioterapia para prologar su vida un tiempo, finalmente se le tuvo que practicar la eutanasia para evitar su sufrimiento.

Muere de cáncer Rafiki, el macho de dril de Bioparc que deja 14 descendientes

Rafiki nació en 2002 en el Zoológico de Hannover (Alemania) y llegó a Valencia en 2007 dentro del programa de conservación del dril que coordina la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA), pues estos primates (Mandrillus leucophaeus) están incluidos en la lista roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) como «en peligro», el paso previo a «crítico».

El zoológico ha destacado que su objetivo era crear un grupo reproductor de esta especie tremendamente amenazada para tratar de garantizar su supervivencia. Con la hembra Kianja, que arribó con él, a la que se incorporó Abuja, formó una “familia” con la que ha tenido una numerosa prole de 14 hijos, 8 de ellos trasladados a parques europeos y los otros 6 permanecen en València.

En esta especie que presenta un notable dimorfismo sexual, el porte de Rafiki impresionaba. Presentaba todas las características típicas de su género: una “corona” que le asemeja a un león, la llamativa coloración roja bajo del labio que destaca sobre la cara de intenso negro que parece una máscara, prominentes colmillos y vivos colores azul púrpura en las nalgas y rubí en la zona genital.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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