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Salud y Bienestar

Pediatras advierten de un incremento de virus respiratorios en niños, con casos graves

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miedo a las agujas
València, 26 nov (EFE).- Los pediatras advierten de que, frente al pasado año, en el que debido a la pandemia bajaron de forma exponencial los casos de gripe y del virus respiratorio sincicial (VRS), este año han vuelto a resurgir los segundos y en algunos casos de forma grave.

Así lo asegura a EFE el presidente de la Fundación Prandi de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria (SEPEAP), Fernando García-Sala, quien recomienda que la vacunación contra la gripe se administre «de forma universal» a la población de entre los 6 y los 59 meses (6 años) de edad.

García-Sala indica que la SEPEAP avala el posicionamiento del Comité de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP), que recomienda la vacunación contra la covid de los niños de 5 a 11 años, ya autorizada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA), para no «privar» a la población infantil de los beneficios de ello.

INCREMENTO VIRUS RESPIRATORIOS

Según García Sala, el confinamiento por la covid hizo bajar de forma exponencial las patologías en menores, especialmente de los dos «virus estrella»: la influenza (gripe) y el virus respiratorio sincicial (VRS).

«No hubo prácticamente ningún caso, las consultas estaban vacías de la patología habitual en noviembre, diciembre y enero. Fue una cosa increíble», asevera.

Los niños «no iban al colegio y había muchas medidas de prevención, como mascarilla o lavado de manos. Había una ausencia de estímulos inmunológicos por la falta de exposición a los virus y los contagios bajaran exponencialmente», explica.

Sin embargo, este año se han relajado un poco las medidas, y si los niños han pasado un año sin formarse con los pequeños estímulos antígenos que les hace producir anticuerpos, «al año siguiente son mucho más graves».

Según explica, en los meses de mayo y junio hubo casos de lactantes ingresados en las UCI por el VRS, algo que no tenía «ningún sentido» porque el virus respiratorio sincicial suele darse en los meses de invierno.

Ahora que empieza el frío, señala, empieza a haber mucha patología como cuadros de diarrea, infecciones respiratorias y otros virus, y considera que no tardarán en llegar los casos de gripe.

Lo que preocupa a los pediatras, según García-Sala, es que la sintomatología de la gripe, el VRS o el adenovirus es prácticamente la misma que la covid-19, e incluso pueden coexistir varios virus, y por ello hay que descartar primero que no sea covid porque sería necesario tomar medidas a nivel familiar.

Destaca la importancia del diagnóstico precoz de estos casos y, por ello, reclama que en los centros de salud y las consultas pediátricas se disponga de un test que en pocos minutos determine la afectación de ese menor.

Los menores contagian menos la covid que un adulto, pero en el caso de la gripe, los menores de entre 6 meses a 6 años son los que más contagian a los adultos, advierte.

VACUNACIÓN CONTRA LA GRIPE

Recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP) abogan por la vacunación universal entres los 6 meses y los 6 años de edad.

Según indica, el Ministerio de Sanidad recomienda administrarla a los que están en grupos de riesgo, a los mayores de 5 años que convivan con pacientes de riesgo o a los menores de esa edad que lo hagan con lactantes.

Asimismo, afirma, es fundamental que las embarazadas se vacunen contra la gripe en cualquier momento de la gestación, porque una afectación por esta enfermedad es en ellas «mucho más grave» que si no está esperando un hijo.

Concha Tejerina

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Salud y Bienestar

Beber tres tazas de café al día podría reducir el riesgo de alzhéimer, según un estudio de Harvard

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Café Mercado Jerusalén 00

El consumo habitual de café con cafeína podría tener un efecto protector frente al declive cognitivo y la demencia, incluido el alzhéimer, según una amplia investigación liderada por la Universidad de Harvard y publicada en la revista médica JAMA.

El estudio ha seguido durante casi 40 años a más de 130.000 personas, convirtiéndose en uno de los análisis más prolongados sobre la relación entre café, té y salud cerebral.

La cantidad clave: tres tazas de café al día

Los investigadores concluyen que el mayor beneficio se obtiene con un consumo aproximado de 300 miligramos diarios de cafeína, lo que equivale a unas tres tazas de café americano. Esta cantidad se asocia a una reducción del 18% en el riesgo de desarrollar demencia.

El trabajo subraya que aumentar la dosis no aporta beneficios adicionales y que el efecto protector solo se observa con café con cafeína. El café descafeinado no mostró una relación significativa con la reducción del riesgo.

El té también protege, pero con moderación

El también aparece como una bebida beneficiosa para la salud cognitiva, aunque en menor medida. El consumo de una o dos tazas diarias se asocia a una reducción del riesgo de demencia del 14%. Superar esa cantidad no incrementa el efecto protector.

¿Por qué el café podría proteger el cerebro?

Los autores del estudio señalan que la combinación de cafeína y polifenoles, especialmente las catequinas, podría desempeñar un papel clave en la protección neuronal. Estos compuestos tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que podrían ayudar a frenar procesos relacionados con el envejecimiento cerebral.

Entre los posibles mecanismos, los investigadores apuntan a:

  • Reducción de la acumulación de proteína beta-amiloide

  • Disminución de la inflamación cerebral

  • Mejora de la sensibilidad a la insulina, un factor relacionado con el riesgo de demencia

No obstante, advierten de que estos mecanismos aún deben confirmarse con estudios adicionales.

Un seguimiento de cuatro décadas

La investigación se basa en dos grandes estudios epidemiológicos iniciados en Estados Unidos en los años 80. Durante el seguimiento, los participantes completaron cuestionarios periódicos sobre su dieta y estilo de vida.

Hasta 2023 se diagnosticaron más de 14.000 casos de demencia. Los datos muestran que el declive cognitivo fue más frecuente entre quienes no consumían ni café ni té, frente a quienes alcanzaban el consumo moderado recomendado de cafeína.

Consumo responsable y estilo de vida saludable

Los autores recuerdan que el café y el té pueden formar parte de un estilo de vida saludable, pero no sustituyen otras medidas clave para proteger el cerebro, como el ejercicio físico, una dieta equilibrada y el control de factores de riesgo cardiovascular.


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