Síguenos

Salud y Bienestar

¿Por qué aumentan las dioptrías? Factores que influyen en su aumento

Publicado

en

Cambiar color ojos

El aumento de las dioptrías, que se refiere a la medida utilizada para cuantificar la graduación de los errores refractivos en el ojo, como la miopía, hipermetropía y astigmatismo, es un fenómeno que preocupa a muchas personas. Entender las causas de este incremento puede ayudarte a cuidar mejor tu salud visual y prevenir un avance acelerado de los problemas de refracción. En este artículo, exploraremos las razones por las que aumentan las dioptrías y los factores que pueden influir en su progresión.


¿Qué son las dioptrías y por qué son importantes?

Las dioptrías son una unidad de medida que refleja la capacidad de los ojos para enfocar la luz correctamente sobre la retina. Cuando existen errores de refracción, como la miopía (dificultad para ver de lejos) o la hipermetropía (dificultad para ver de cerca), los ojos necesitan una corrección óptica, ya sea con gafas, lentes de contacto o cirugía refractiva. Cuanto mayor sea el número de dioptrías, más severo es el problema visual.


¿Por qué aumentan las dioptrías?

El incremento de las dioptrías puede deberse a diversos factores, que incluyen genética, hábitos de vida y condiciones médicas. A continuación, analizamos las principales causas:

1. Crecimiento del ojo en la infancia y adolescencia

  • Durante la etapa de crecimiento, especialmente en la infancia y la adolescencia, el ojo puede crecer más de lo necesario, lo que genera un alargamiento del globo ocular. Este fenómeno es común en personas con miopía progresiva, lo que lleva a un aumento de las dioptrías.
  • El desarrollo del ojo suele estabilizarse hacia los 20-25 años, pero en algunos casos, la miopía puede continuar aumentando en la adultez.

2. Factores genéticos

  • La herencia genética juega un papel fundamental. Si uno o ambos padres tienen miopía, existe un mayor riesgo de que los hijos desarrollen problemas refractivos.
  • Estudios han demostrado que la predisposición genética es una de las principales razones del aumento de las dioptrías.

3. Exposición excesiva a pantallas

  • El uso prolongado de dispositivos electrónicos como móviles, ordenadores y tabletas genera fatiga visual digital, lo que puede contribuir al avance de la miopía.
  • La falta de descanso visual y la exposición a distancias cortas de enfoque durante períodos prolongados fuerzan los músculos oculares, acelerando el deterioro.

4. Falta de exposición a la luz natural

  • Pasar menos tiempo al aire libre y exponerse a poca luz natural está relacionado con un mayor riesgo de aumento de dioptrías.
  • La luz natural estimula la producción de dopamina retinal, un neurotransmisor que ayuda a frenar el alargamiento excesivo del globo ocular.

5. Estrés visual

  • Leer en condiciones de poca luz, realizar tareas con distancias de enfoque muy cercanas o pasar muchas horas estudiando sin pausas puede empeorar los problemas refractivos.
  • Este estrés visual es particularmente relevante en estudiantes y trabajadores que pasan largas jornadas delante de libros o pantallas.

6. Condiciones médicas subyacentes

  • Algunas enfermedades como la diabetes pueden provocar fluctuaciones en la visión y un aumento de las dioptrías.
  • Problemas como el queratocono (deformación de la córnea) o cataratas también pueden alterar la refracción ocular, incrementando la necesidad de corrección óptica.

7. Envejecimiento

  • Con la edad, es común que se presenten cambios en la visión. La presbicia o vista cansada aparece en la mayoría de las personas mayores de 40 años, lo que puede combinarse con un aumento de otras dioptrías previamente existentes.

Factores que pueden acelerar el aumento de dioptrías

  1. No usar la corrección adecuada:
    • No llevar gafas o lentes de contacto con la graduación correcta puede empeorar la vista, ya que el ojo se esfuerza más de lo necesario.
  2. Hábitos de lectura inadecuados:
    • Leer muy cerca del rostro o en posturas incómodas puede contribuir al deterioro visual.
  3. Falta de revisiones oftalmológicas:
    • Detectar y tratar problemas visuales a tiempo es clave para evitar un aumento innecesario de las dioptrías.
  4. Estilo de vida sedentario:
    • La falta de actividad física y el exceso de tiempo en interiores pueden influir negativamente en la salud ocular.

¿Cómo prevenir el aumento de las dioptrías?

Aunque en muchos casos el aumento de dioptrías es inevitable, hay medidas que pueden ayudarte a ralentizar su progresión:

1. Pasar tiempo al aire libre

  • Dedicar al menos 2 horas al día en exteriores puede reducir el riesgo de miopía progresiva, especialmente en niños.

2. Descansar la vista

  • Sigue la regla del 20-20-20: cada 20 minutos, mira a un objeto a 20 pies de distancia (6 metros) durante 20 segundos. Esto reduce la fatiga ocular.

3. Usar lentes correctivas adecuadas

  • Es crucial llevar la graduación correcta en gafas o lentes de contacto. Realiza revisiones periódicas para actualizarla según sea necesario.

4. Evitar el uso excesivo de pantallas

  • Reduce el tiempo frente a dispositivos electrónicos y utiliza filtros de luz azul para proteger los ojos.

5. Seguir una dieta saludable

  • Alimentos ricos en vitamina A, omega-3 y antioxidantes favorecen la salud ocular. Algunas opciones incluyen zanahorias, espinacas, pescado y frutas cítricas.

6. Tratamientos especializados

  • En casos de miopía progresiva, se pueden utilizar terapias como lentes orto-k (lentes de ortoqueratología) o colirios de atropina de baja dosis bajo supervisión médica.

Consulta al oftalmólogo regularmente

Es fundamental realizar revisiones oftalmológicas de forma periódica para detectar cualquier cambio en la visión a tiempo. Un diagnóstico temprano puede prevenir complicaciones mayores y garantizar un tratamiento adecuado para mantener la salud visual.


Conclusión

El aumento de las dioptrías es un problema multifactorial que puede ser influenciado por la genética, los hábitos de vida y las condiciones médicas. Aunque no siempre se puede evitar, adoptar medidas preventivas y mantener un estilo de vida saludable puede ayudarte a cuidar tus ojos y ralentizar el progreso de los problemas refractivos. No olvides consultar regularmente a tu oftalmólogo para mantener tu visión en las mejores condiciones posibles.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Salud y Bienestar

Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

Publicado

en

dejar Ozempic
Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

Continuar leyendo