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Prestamistas 365: Beneficios exclusivos para agentes

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prestamistas 365: beneficios exclusivos para agentes

Prestamistas 365 facilita encontrar la mejor solución hipotecaria para sus necesidades. Ofrecen muchas opciones diferentes de refinanciamiento y se enorgullecen de su servicio al cliente. Estos prestamistas hipotecarios también ofrecen una variedad de beneficios para los agentes. Los agentes pueden disfrutar de tarifas especiales y servicios de prestamistas que son exclusivos de su red. Siga leyendo para obtener más información sobre 365 Préstamos para vivienda. También puede averiguar si los agentes son elegibles para solicitar beneficios exclusivos de esta empresa.

Método real/360

El método real/360 de Prestamistas  365 permite a los prestatarios calcular los pagos de intereses durante la vida de sus préstamos utilizando la cantidad de días en un mes. La diferencia entre este método y el método 30/360 es sustancial, y este hecho ha llevado a algunos bancos a los tribunales. Los bancos ganaron estos casos porque el método fue revelado a los prestatarios. Los bancos son instituciones con fines de lucro, y su incentivo es usar este método porque deja la mayor parte del interés en sus libros.

 

Los prestamistas generalmente prefieren el método real/360 al método Prestamistas  365. Si bien el último método es menos común, sigue siendo legal siempre que el prestamista lo indique en los documentos del préstamo. Además, el método real/360 es más sencillo de dividir que 360, razón por la cual muchos prestamistas insisten en usarlo. Sin embargo, se espera que los prestatarios de bienes raíces comerciales estén familiarizados con ambos métodos.

 

Los demandantes consideran injusto el método real/360 de Prestamistas  365 porque viola la Ley de Intereses de Illinois y la Ley de Fraude al Consumidor. La Ley de Interés de Illinois requiere que los prestamistas utilicen el año calendario para calcular el interés de los préstamos. Este método permite que los prestatarios recuperen el doble de intereses de lo que deberían. También es injusto para los prestatarios porque es inexacto y puede no ser apropiado en todos los casos.

Método 30/360

Al calcular las tasas de interés de los préstamos, la mayoría de los prestamistas se clasifican en una de dos categorías generales: la convención de conteo de días o el método real/360. La diferencia en estos métodos puede costarle miles de dólares durante la vida del préstamo y puede ser aún más significativa cuando se tiene en cuenta una cartera de propiedades. El método 30/360 divide la tasa de interés anual por 360 y luego multiplica el cociente por treinta.

 

Aunque el método 365/360 puede ser más fácil de entender para los prestamistas, muchos propietarios no están seguros de su verdadero propósito. El método 365/360 es ilegal según la ley de Illinois. Viola tanto la Ley de Fraude al Consumidor como la Ley de Intereses. Bajo la Ley de Interés de Illinois, los prestamistas deben usar un año calendario para los cálculos de interés. Si no lo hacen, los prestatarios pueden reclamar el doble de la cantidad de intereses que adeudan.

 

El método 365/360 supone que pagará intereses sobre un préstamo durante 360 días cada año. Si bien esa suposición es en gran parte falsa, la cantidad real de días en un mes es la medida más precisa. La tasa de acumulación, al 0,33 por ciento mensual, se calcula multiplicando el saldo pendiente por el número de días de un mes. Por ejemplo, si un préstamo tiene un saldo de $1 millón, el interés mensual real se basa en la cantidad de días del mes.

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El secreto que no sale en la carta: el mobiliario de hostelería del que depende tu negocio

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El secreto que no sale en la carta: el mobiliario de hostelería del que depende tu negocio
El secreto que no sale en la carta: el mobiliario de hostelería del que depende tu negocio

En un bar o restaurante, la experiencia del cliente empieza mucho antes de probar la comida. El primer sorbo de una visita ocurre con los ojos, con los sentidos atentos al ambiente y con las sensaciones iniciales que determinan si ese lugar invita a quedarse… o a marcharse. Aunque pocas veces se menciona, el éxito de un negocio de hostelería no solo se cocina en los fogones: se sienta en las sillas, se apoya en las mesas y descansa en un espacio bien pensado.

En esta línea de contexto, empresas especializadas como Rula Mobiliario de Hostelería se han convertido en un aliado silencioso para quienes saben que el mobiliario de hostelería tiene tanto impacto en la rentabilidad como la mejor receta. El cliente elige con los ojos, y si el entorno no conquista a primera vista, la carta tendrá muy difícil hablar por sí sola.

Lo primero que se aprecia sin mirar el menú

Antes de que el camarero se acerque a la mesa, antes incluso de abrir la carta, el cliente ya ha formado una opinión. La primera impresión es determinante en la hostelería, y esa impresión nace del diseño del espacio, de la distribución y de la identidad que transmite cada elemento. Un buen mobiliario comunica sin palabras: invita, seduce y acompaña.

Cada negocio tiene una personalidad propia. Un bar que respira tradición necesita sillas y mesas que respeten su esencia, mientras que un restaurante moderno pedirá líneas limpias, colores cuidados y materiales actuales. El mobiliario define el carácter del lugar, incluso cuando el chef es el protagonista principal.

Sentarse cómodo, sentirse a gusto, sentir que ese espacio está hecho para disfrutar es el primer paso para que el cliente se quede. Si el lugar no enamora al entrar, es muy probable que tampoco enamore al pagar.

Cuando la silla decide si el cliente se queda o se va

Hay una verdad incómoda en la hostelería: una mala silla puede arruinar una buena comida. La comodidad es uno de los factores más subestimados en este sector, pero también uno de los más determinantes si hablamos de tiempo de permanencia, consumo adicional y fidelidad del cliente.

Un taburete inestable en una barra hace que el cliente no repita. Una silla incómoda en un restaurante puede recortar la sobremesa y, con ella, el beneficio extra de una bebida más, un postre o un café. El mobiliario no es un accesorio: es una herramienta de negocio.

Además, no es lo mismo equipar un bar que un restaurante. En el bar se busca dinamismo; en el restaurante, permanencia. El mobiliario marca ese ritmo, y elegirlo sin criterio es como cocinar sin probar la comida: arriesgarse a decepcionar sin necesidad.

La pregunta clave debería ser: ¿Invita mi local a quedarse… o a irse rápido?

Diseñar para vender más: estética que también convierte

La decoración no es un capricho: es estrategia. Un entorno atractivo genera más fotografías, más recomendaciones y más retorno. En un mundo en el que Instagram puede convertir un local en tendencia, el mobiliario es marketing visual sin coste publicitario continuo.

La estética influye en la percepción del precio: un espacio cuidado justifica mejor un ticket medio más alto. Y también influye en la repetición: la gente vuelve a los sitios donde se siente bien y donde quiere ser vista.

Aquí, es donde contar con especialistas como Rula Mobiliario se traduce en decisiones inteligentes: asesoramiento para combinar funcionalidad y diseño, materiales resistentes, opciones para interior y terraza, y soluciones que responden a la realidad diaria del sector. Porque el mobiliario trabaja tanto como el personal de la sala y la cocina.

Una inversión que se nota en el día a día

No es solo cuestión de estética: la durabilidad define la rentabilidad. Mesas que se rompen antes de tiempo, sillas que cojean, mobiliario que se oxida al poco tiempo en una terraza… Son errores que se pagan cada día con malas experiencias y gastos innecesarios.

Elegir mobiliario profesional para hostelería significa:

  • Resistencia al uso intensivo
  • Mantenimiento sencillo
  • Estabilidad y seguridad

Si una mesa se tambalea, si una silla chirría, el cliente lo nota. Aunque no diga nada, su opinión ya ha cambiado. Y en la hostelería, una mala sensación puede costar una reseña negativa… o la pérdida definitiva de una visita.

El mobiliario adecuado aguanta el ritmo del negocio: desde el desayuno del lunes, hasta la cena del sábado a desbordar. Por eso, quienes triunfan en el sector saben que toda inversión inteligente se recupera en satisfacción y clientes fieles.

El mobiliario es parte de la experiencia que el cliente recuerda

El éxito de muchos locales está en entender que los clientes no solo compran comida: compran momentos. Y esos momentos se apoyan en sensaciones. La silla, la mesa, el entorno y el confort son parte del producto, aunque no aparezcan escritos en la carta.

El cliente puede olvidar el nombre de un plato, pero recordará:

  • Si estuvo cómodo
  • Si el ambiente era agradable
  • Si el local tenía personalidad

Y ese recuerdo hará que un día cualquiera, decida volver. Porque volver a un bar o restaurante no es una decisión racional: es emocional. Y esa emoción la construye el local desde que el cliente cruza la puerta. El mobiliario no es un elemento secundario:
es el escenario donde todo ocurre.

Convertir un espacio en un lugar especial: el verdadero secreto

El sector hostelero está lleno de competencia. Solo algunos negocios consiguen convertirse en sitios de referencia, en puntos de reunión donde todo el mundo quiere estar. ¿Cuál es su secreto? Crear lugares con alma.

Un buen mobiliario para hostelería ayuda a que el cliente sienta que ese espacio le pertenece, que quiere invitar a otros a conocerlo, que quiere repetir. La combinación perfecta entre diseño, comodidad y durabilidad mejora la experiencia, impulsa el negocio y construye comunidad.

Y aunque no aparezca en el menú, aunque nadie lo señale durante el servicio, el mobiliario es una parte clave del éxito. Es el ingrediente invisible que hace que un local tenga vida, tenga identidad y tenga futuro.

 

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