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Trucos para regar las plantas en vacaciones
Publicado
hace 7 mesesen
Nos vamos de veraneo y surge la pregunta: ¿qué hacemos con las plantas? Mantener las plantas con vida ya es posible gracias a estos 10 trucos para regar las plantas en vacaciones, que detalla Plantas y Deco.
Algunos métodos son muy económicos o completamente gratuitos (incluso utilizando materiales reciclados).
Cómo regar las plantas sin estar en casa
Antes de nada, hay una serie de preguntas que debemos hacernos para determinar cuánta agua va a necesitar una planta en nuestra ausencia: ¿Vivimos en una zona muy calurosa o en un clima más templado?, ¿por cuánto tiempo nos vamos? No es lo mismo dejar las plantas sin regar una semana que 15 días, un mes, etc.
Por otro lado, la demanda de riego de una planta durante los meses más calurosos del año es mayor que cuando las temperaturas son más bajas y los días tienen menos horas de luz. Además, dependiendo de la especie de la planta, podrá soportar mejor o peor la falta de riego.
También es importante recordar que las macetas de materiales como la arcilla se secarán antes que las de plástico y, por norma general, cuanto más grande sea la maceta, más tardará en secarse.
No olvides mirar la información meteorológica por si fuera a haber, por ejemplo, una ola de calor durante esos días.
Ahora sí, vamos a examinar en profundidad los mejores trucos para regar las plantas en vacaciones y cuando te vas de viaje.
1. Antes de irte, riega a fondo tus plantas
El primer truco, y quizás el más obvio de todos, es regar bien las plantas antes de salir de casa (siempre que no hayas regado recientemente, tampoco se trata de encharcar la maceta).
Si vas a pasar unos días fuera es esencial que no dejes sin regar las plantas para asegurar que el sustrato pueda permanecer húmedo más tiempo. Simplemente haciendo esto, en general, la mayoría de plantas de interior podrán aguantar sin volver a regarse prácticamente una semana (exceptuando olas de calor o climas muy cálidos).
Si son plantas con una alta demanda de humedad, puedes dejar que se empapen bien y luego evitar que drenen por completo para que dispongan de esa reserva adicional de agua que hará que el sustrato tarde un poco más en secarse.
Además, existen macetas que incorporan un platillo o depósito de agua integrado. Al regar, el agua quedará almacenada en el plato y este ayudará a mantener la planta hidratada durante más tiempo.
2. El método del invernadero
Este es uno de los trucos que más utilizo y que mejor me ha funcionado a lo largo del tiempo, aunque es más complicado de realizar con plantas grandes. Consiste en mantener las plantas agrupadas en un espacio cerrado o semicerrado que pueda conservar la humedad en su interior. Por ejemplo, las plantas pequeñas las introduzco en un acuario vacío que cubro con la ayuda de un plástico.
Allí se crea un micro clima con una alta humedad que mantendrá el sustrato mojado por más tiempo. Además, siempre les dejo alguna rendija o agujeros para que puedan tener algo de ventilación. Para este método también puedes usar recipientes como cajas de plástico grandes o terrarios. Cualquier lugar traslúcido dónde pueda concentrarse la humedad.
Lo mejor de este sistema es que evitamos poner en riesgo la planta con otros métodos que pudieran no funcionar adecuadamente o producir el encharcamiento del sustrato.
Otra opción es utilizar una bolsa de plástico para cubrir la planta. Para prevenir daños, procura evitar que el plástico contacte directamente con las hojas ayudándote, por ejemplo, de palos de madera.
3. Reducir la iluminación
Durante los días que estés fuera puede ser recomendable reducir la exposición solar que reciben tus plantas para evitar que el sustrato se seque demasiado rápido.
Si tienes plantas en el balcón, terraza o jardín, puedes regarlas completamente y luego colocarlas en un lugar más sombreado donde no reciban luz solar directa. Con este sencillo truco, plantas como los cactus y suculentas, podrán aguantar perfectamente mucho tiempo sin volver a regarse. Incluso puedes valorar la opción de meter algunas plantas dentro de casa, especialmente en épocas de mucho calor.
En el caso de las plantas de interior, si están muy cerca de una ventana, tal vez puedas alejarlas un poco o colocar una cortina que permita filtrar la intensidad de la luz que reciben. También puedes apagar las luces de crecimiento durante esos días y dejar que tus plantas se abastezcan solo de luz natural, aunque no sea tan intensa.
4. El método de la mecha

El método de la mecha consiste en conseguir una mecha o cuerda con un tejido suficientemente absorbente (como el algodón, por ejemplo) que permita llevar el agua por capilaridad desde la botella al suelo de la planta. Es importante que elijas un material adecuado ya que sino este truco no funcionará.
Lo bueno de este sistema es que podrás utilizar una misma botella o contenedor de agua para varias plantas (cada una de ellas con su cuerda), sólo tendrás que tener en cuenta el tamaño del recipiente según el número de plantas y los días que vayas a estar ausente.
Para asegurarte de aprovechar al máximo toda el agua, es recomendable que un extremo de la cuerda permanezca en el fondo del recipiente. Para ello puedes atar un tornillo o algún otro objeto pesado que haga que la cuerda se hunda hasta abajo del todo.
5. Autorriego casero
Este es un truco muy bueno para pasar tus macetas normales a la modalidad de autorriego sin tener que gastar dinero ni cambiar de recipiente. De esta forma convertirás cualquier maceta en una de autorriego al instante.
Además, si no quieres mantener tus plantas con este sistema y sólo lo necesitas para los días que vayas a estar fuera de casa, esta opción también es perfecta para ti, ya que es fácilmente reversible.
Tanto este método como el anterior, no son adecuados para cualquier planta. Será mejor evitar usarlos en aquellas que necesiten un sustrato más seco, como los cactus y suculentas.
Necesitarás:
- Cuerda o cordón de tela absorbente (algodón, cáñamo…)
- Recipiente para el agua (vaso, tarro, tupper…)
Tendrás que pasar el cordón a través de los agujeros de la base de la maceta atravesando la tierra. Yo lo hago ayudándome de un palito de madera (los típicos que se usan para las brochetas) pero también puedes utilizar un clavo, un lápiz o algún otro método que se te ocurra.
Rellena el recipiente de agua. Después coloca la maceta encajada en el recipiente, de forma que quede por encima del nivel del agua y sólo el cordón sumergido. Si utilizas un tupper de plástico, puedes hacerle un agujero en la tapa para encajar la maceta.
6. El truco del humidificador
Un humidificador con un temporizador programable puede ser una buena forma de asegurar que tus plantas obtengan la humedad que necesitan cuando no estás. Lo ideal es utilizar uno con un depósito lo suficientemente grande para cubrir las necesidades de las plantas durante esos días. Por lo demás sólo tendremos que establecer un horario de funcionamiento y así tendremos la tranquilidad de saber que nuestras plantas cuentan con esa humedad adicional de forma regular.
7. Dosificadores de agua
Existen diferentes productos de este tipo para ayudar a mantener las plantas hidratadas durante algunos días. Normalmente se «pinchan» en el sustrato y suministran agua de forma dosificada, ya sea por goteo o a través de un material poroso que permita que el agua se filtre poco a poco (Ej. conos de arcilla). Algunos cuentan con un recipiente para introducir el agua y en otros casos habrá que conectar una botella boca abajo para que el sistema funcione correctamente.
También podemos realizar una versión casera de este método con una botella de plástico. Simplemente hay que hacerle un agujero muy pequeño a la tapa (con un alfiler por ejemplo) y enterrarla en la tierra boca abajo. De este modo, el agua de la botella irá empapando poco a poco el sustrato.
Si decides utilizar alguno de estos sistemas, mi consejo es que hagas pruebas unos días antes de irte para comprobar que funcionan correctamente y evitar accidentes. Pueden ocurrir desastres como que se filtre toda el agua en un día y la planta termine ahogándose o que no disponga de suficiente agua para sobrevivir.
8. Macetas de autorriego
Las macetas de autorriego son la solución definitiva para no tener que preocuparte por el riego de tus plantas en vacaciones. Cada vez son más las plantas que mantengo en este tipo de macetas por su comodidad y efectividad.
Descubre las características, ventajas y desventajas de utilizar las macetas de autorriego en tus plantas.
9. Sistemas de riego automático
Puede que esta sea una de las opciones más útiles y funcionales. Los sistemas de riego automático te permitirán programar la frecuencia y duración del riego de tus plantas fácilmente. Además, se pueden utilizar tanto con plantas de interior como de exterior, y en general, podrás regar muchas plantas con un sólo aparato.
Yo los utilizo en primavera y verano con algunas plantas que tengo en el balcón y me han dado buenos resultados. Te recomiendo que realices la instalación y pruebes el sistema unos días antes de irte de viaje para comprobar que funciona como esperas.
10. Agua gelificada para plantas
La verdad no suelo usar esta clase de productos, pero pueden ser efectivos para que las plantas de interior permanezcan húmedas durante unos días. Algunos prometen mantener la planta regada hasta por 30 días. Es importante aclarar que esto varía mucho en función de la temperatura y la luz que reciba la planta, así como de sus necesidades hídricas particulares. Personalmente no lo recomendaría para plantas de exterior.
Si vas a utilizar agua en gel para tus plantas, sigue atentamente las instrucciones del fabricante para no cometer errores que puedan hacer que el sistema no funcione correctamente. Riega muy bien el sustrato antes de colocar el producto en él.
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El misterio de los viernes 13: orígenes, supersticiones y significado
Publicado
hace 3 díasen
11 febrero, 2026
El viernes 13 es una de las fechas más temidas y rodeadas de supersticiones en muchas culturas occidentales. A lo largo de los años, este día ha sido asociado con la mala suerte, dando lugar a numerosas leyendas urbanas, películas de terror y costumbres de precaución. Pero, ¿de dónde surge esta creencia? ¿Es realmente un día de mala suerte o simplemente un mito que ha evolucionado con el tiempo?
Origen de la superstición del viernes 13
La combinación del número 13 y el día viernes como símbolos de mala suerte tiene raíces en diversas tradiciones culturales y religiosas.
El número 13 y su connotación negativa
El número 13 ha sido históricamente asociado con el infortunio en varias civilizaciones. En la cultura occidental, esta cifra es vista con recelo, y es común que algunos edificios omitan el piso 13 o que los aviones no tengan fila con ese número. Algunos expertos señalan que el origen de esta superstición podría estar relacionado con varios eventos históricos y religiosos:
- En la mitología nórdica, una cena en el Valhalla con 12 dioses fue interrumpida por Loki, el dios del caos, lo que llevó a la muerte de Balder, el dios favorito, haciendo del número 13 un símbolo de desgracia.
- En el cristianismo, el número 13 está vinculado con la Última Cena, en la que 13 personas (Jesús y sus 12 apóstoles) se sentaron a la mesa antes de la crucifixión de Cristo. Además, Judas, el traidor, fue el 13º en llegar a la cena.
El viernes y su mal augurio
El viernes también ha sido considerado un día de mal augurio en algunas tradiciones religiosas. En el cristianismo, el viernes es el día de la crucifixión de Jesucristo, lo que lo convierte en un día triste y desafortunado. Además, durante la Edad Media, los viernes eran días de ejecución pública en muchos países europeos, lo que aumentó su asociación con la tragedia y la muerte.
La combinación de viernes y el número 13
El temor al viernes 13, conocido como parascevedecatriafobia o friggatriscaidecafobia, mezcla ambas supersticiones. El viernes, como un día maldito, y el número 13, como una cifra de mala suerte, se combinan para formar una fecha en la que muchos prefieren no arriesgarse a hacer grandes planes, viajar o tomar decisiones importantes.
Uno de los episodios históricos más recordados que refuerza esta superstición es el 13 de octubre de 1307, cuando el rey Felipe IV de Francia ordenó el arresto de los caballeros templarios. La persecución de esta orden militar y religiosa marcó uno de los días más fatídicos de la Edad Media.
Viernes 13 en la cultura popular
El miedo al viernes 13 ha sido alimentado por la cultura popular, especialmente por el cine y la literatura. La saga de películas de terror «Viernes 13» (1980), protagonizada por el infame asesino Jason Voorhees, ha convertido esta fecha en un símbolo del terror moderno. Además, novelas y programas de televisión han utilizado esta superstición para desarrollar tramas que exploran el miedo colectivo hacia este día.
Curiosidades sobre el viernes 13
- Aerolíneas y hoteles: Muchas aerolíneas evitan el número 13 en sus filas de asientos, y algunos hoteles y hospitales omiten el piso 13. Además, las ventas de boletos de avión suelen disminuir los viernes 13 debido al temor de los pasajeros.
- Accidentes y estadísticas: A pesar de la creencia popular, estudios han demostrado que no hay un aumento significativo en la cantidad de accidentes o incidentes en un viernes 13 en comparación con otros días. Sin embargo, algunas personas optan por ser más cautelosas en esta fecha.
- Fobias: La friggatriscaidecafobia es el nombre clínico que se da al miedo irracional a los viernes 13. Algunas personas prefieren no salir de casa o participar en actividades importantes por temor a la mala suerte.
¿Un día de mala suerte o simplemente un mito?
Aunque muchos evitan el viernes 13 por superstición, la mayoría de las personas pasan este día sin ningún evento desafortunado. La verdadera mala suerte que puede acarrear este día parece provenir más de la autosugestión y del miedo colectivo que de una verdadera fuerza negativa. Psicólogos explican que cuando la gente cree firmemente en la mala suerte, es más probable que atribuya incidentes comunes a la superstición del día.
Conclusión
El viernes 13 sigue siendo una fecha en la que la superstición y el misterio se mezclan con la cultura popular. Aunque no existe evidencia científica que respalde que este día traiga mala suerte, el peso de la tradición y las creencias colectivas han mantenido viva su leyenda a lo largo de los siglos. Al final, ya sea que decidas verlo como un día más o con cierto recelo, lo que está claro es que el viernes 13 seguirá siendo parte de nuestra cultura y un motivo de conversación cada vez que aparezca en el calendario.
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