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¿Cómo será la boda de María Castro? La actriz nos cuenta todos los secretos

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María Castro se encuentra en uno de los mejores momentos de su vida. El pasado martes acudió a la fiesta que organizó YoDona para dar la bienvenida a la Mercedes-Benz Fashion Week de Madrid y no dudó en hablar de los preparativos de su boda y es que, tras su pedida de matrimonio en El Hormiguero, la actriz ya está ultimando los detalles del que será el día más importante de su vida.

CHANCE: Llevas un look de lo más original.

María Castro: Me han dicho te rizamos el pelo y he dicho a lo loco. Ha quedado estupendo.

«AUNQUE FUE PÚBLICO PARA MÍ FUE IGUAL DE PRIVADO, YO SOLO LE VEÍA A ÉL, NO VEÍA A LA GENTE»
CH: ¿En manos de quién has dejado a la pequeña?

M.C: Con su papá que la está bañando y mi madre y mi padre como buenos abuelos, está mejor que acompañada. Me iré enseguida.

CH: Le pedirás que te manden vídeos, fotos.

M.C: Yo llego a dormirla para darle el beso de buenas noches.

CH: Qué bonita la pedida d emano.

M.C: Pues cómo me iba a esperar algo así, mis padres no estaban ese fin de semana y no teníamos canguro para dejarla, estaba con su padre y cuando le vi aparecer lo primero que pregunté fue ¿y la niña? Se la encasquetó a un vecino que tiene un niño un poquito mayor así que algún día le diremos que cuando su padre me pidió matrimonio compartió cuna por primera vez con un niño. Fue muy bonito, muy sorprendente y aunque fue público para mí fue igual de privado, yo solo le veía a él, no veía a la gente, no veía nada, estaba en estado de shock, para mí era él, sus palabras y poco más.

CH: ¿Te hubiera gustado algo más privado?

M.C: No me hubiera gustado nada porque nunca me lo hubiera imaginado, igual que con la boda puedes fantasear, no me hubiera imaginado nunca el día de la pedida. Lo que sí que le dije una vez es que quería las palabras mágicas y es que no se me ocurren mejor palabras de las que me dijo, no puedo pedir más. Aunque mi vida no es privada, yo he protegido a mi familia pero de alguna forma trabajamos de cara al público y la gente me demuestra mucho cariño por la calle y como sé que han disfrutado de ese momento pues tampoco me molesta.

«YO SOY DE VIGO PERO ME HE CRIADO EN BAYONA Y LA BODA SERÁ EN BAYONA»
CH: ¿Ya habéis empezado con los preparativos?

M.C: Estamos empezando, también gracias al programa, lo hizo con mucho mimo. De preparativos sí, pero vamos poco a poco, cuando te casas con una niña es diferente a hacerlo sin niña cuando todo es para ti. Ahora ya no es solo yo, ahora es ella, me queda poco tiempo pero estaremos a la altura el día que sea y nada, estará estupendo.

CH: ¿En tu tierra?

M.C: Claro, en Bayona, yo soy de Vigo pero me he criado en Bayona y será en Bayona.

CH: ¿Este año?

M.C: Sí.

CH: ¿Verano?

M.C: Después del verano.

CH: A ver si os va a llover.

M.C: Yo creo que no, espero que no llueva. Normalmente hace buen tiempo en esas fechas que hemos elegido así que espero que nos respete el tiempo y si no, pues nada, estamos en Galicia.

CH: ¿Quieres vestir de blanco, boda por la iglesia?

M.C: De blanco sí y por la iglesia me gustaría, a ver que se den todas las circunstancias para poder hacerlo y sino por el juzgado que también me vale, pero me hace ilusión.

«PREFERIRÍA QUE OTRO NIÑO VINIERA DESPUÉS DE LA BODA»
M.C: Pero porque de repente te piden papeles que no llegan, depende de la persona que te case con más o menos reticentes* pero espero que no haya problemas.

CH: ¿Y lo de tener otro bebé?

M.C: Preferiría que viniera después de la boda, pero quiero repetir, la maternidad es lo mejor que me ha pasado en la vida y aunque estoy agotada, estoy felizmente agotada. Preferiría que lo disfrute Maya con nosotros, pero que si pasase, pues no sería una desgracia pero no lo estoy buscando. Yo creo que después, primero me caso y luego ya se verá.

CH: Luego habrá otro niño seguro.

M.C: Bueno la vida da muchas vueltas, hay que buscar el momento pero sí que me gustaría que tuviese lo que yo tengo, mi mejor regalo que son los hermanos y que tuviese alguien en la vida para poder compartirla.

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Lady Di, la princesa eterna: 28 años sin la sonrisa que conquistó al mundo

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Lady Di- Foto: lady.diana._

Aniversario de su muerte: 31 de agosto de 1997

Este domingo 31 de agosto de 2025 se cumplen 28 años de la muerte de Lady Diana Frances Spencer, más conocida en todo el mundo como Lady Di. Su fallecimiento en un accidente de tráfico en París conmocionó al planeta entero y marcó un antes y un después en la historia de la monarquía británica y en la cultura popular.

Cada aniversario es un recordatorio de que Lady Di fue mucho más que una princesa: fue un símbolo global de humanidad, estilo y compasión. Hoy, su recuerdo sigue vivo no solo en la memoria colectiva, sino también en la labor de sus hijos, el príncipe Guillermo y el príncipe Harry, quienes continúan el legado de su madre.

Infancia y juventud de Lady Di

Lady Diana nació el 1 de julio de 1961 en Sandringham, Norfolk, en el seno de una familia de la aristocracia británica. Creció en Park House, una mansión cercana a la residencia real de Sandringham. Sus padres se divorciaron cuando ella tenía solo siete años, un episodio que marcó su infancia y la dotó de una sensibilidad especial hacia el dolor ajeno.

Fue educada en prestigiosos internados, aunque no destacó académicamente. Sí lo hizo en actividades como el ballet, la danza y el deporte, y pronto comenzó a trabajar en jardines de infancia, mostrando su temprana vocación hacia el cuidado de los niños.

El compromiso con el príncipe Carlos

Su vida cambió radicalmente cuando, con tan solo 19 años, fue presentada como la futura esposa del príncipe Carlos de Gales, heredero al trono británico. En febrero de 1981 se anunció su compromiso, y Diana Spencer pasó a convertirse en Lady Di, una joven tímida y sonriente que pronto conquistó al pueblo británico.

La boda del siglo en 1981

El 29 de julio de 1981, el mundo fue testigo de la llamada “boda del siglo”, celebrada en la Catedral de San Pablo de Londres. Más de 750 millones de personas la siguieron en televisión y otros 600.000 espectadores acudieron a las calles de Londres.

Diana vestía un espectacular traje de tafetán de seda y encaje con una cola de más de siete metros, obra de David y Elizabeth Emanuel. Desde ese momento, su vida pasó a ser pública y cada gesto quedó bajo el foco mediático.

Princesa del pueblo y madre ejemplar

Lady Di no tardó en ganarse el título de la “princesa del pueblo” por su cercanía, espontaneidad y carisma. Frente a la rigidez de la Casa Real británica, Diana rompía protocolos para acercarse a la gente, abrazaba a los niños en hospitales y se detenía a escuchar a los ciudadanos comunes.

En 1982 nació su primer hijo, el príncipe Guillermo, y en 1984 llegó el príncipe Harry. Diana fue una madre muy presente y decidió implicarse personalmente en la educación de sus hijos, lo que rompía con las costumbres de la realeza.

Crisis matrimonial y divorcio

El matrimonio con el príncipe Carlos pronto empezó a mostrar grietas. La diferencia de edad, el carácter reservado de Carlos y, sobre todo, la relación extramatrimonial del heredero con Camilla Parker Bowles, provocaron tensiones que acabaron expuestas en público.

En los años 90, los rumores de infidelidad y las declaraciones de Diana en entrevistas como la famosa conversación con Martin Bashir en la BBC en 1995, donde afirmó “Éramos tres en este matrimonio, así que estaba un poco abarrotado”, sellaron el destino de la pareja.

En 1996, tras un proceso mediático y doloroso, Diana y Carlos se divorciaron. Aun así, ella mantuvo su título de Princesa de Gales y su lugar en el corazón del pueblo británico.

Compromiso humanitario: la princesa solidaria

Más allá de su vida personal, Lady Di destacó por su intenso trabajo solidario. Apoyó más de 100 organizaciones benéficas y se implicó directamente en causas hasta entonces estigmatizadas o ignoradas:

  • Fue pionera en la lucha contra el VIH/SIDA, rompiendo el tabú al dar la mano y abrazar a pacientes en hospitales cuando aún se temía el contagio.

  • Se implicó en la campaña internacional contra las minas antipersona, visitando campos minados en Angola y Bosnia, imágenes que dieron la vuelta al mundo.

  • Defendió a enfermos de lepra, drogodependientes, personas sin hogar y niños hospitalizados.

Su empatía natural y su capacidad de conectar con los más vulnerables cambiaron para siempre la forma en que la monarquía se relacionaba con la sociedad.

La tragedia en París: 31 de agosto de 1997

El 31 de agosto de 1997, Diana murió en un accidente de coche en el túnel del Pont de l’Alma en París, junto a su pareja, Dodi Al-Fayed, y el conductor Henri Paul. Solo sobrevivió su guardaespaldas, Trevor Rees-Jones.

El vehículo se estrelló mientras era perseguido por paparazzi. La noticia recorrió el mundo en cuestión de minutos y desató una oleada de dolor global.

Su funeral, celebrado el 6 de septiembre de 1997 en la Abadía de Westminster, fue seguido por más de 2.500 millones de personas en televisión, en uno de los eventos más vistos de la historia. La imagen de sus hijos, Guillermo y Harry, caminando tras el féretro de su madre, quedó grabada en la memoria colectiva.

El legado de Lady Di

A 28 años de su muerte, el legado de Lady Di sigue más vivo que nunca:

  • En la moda, sigue siendo considerada un ícono de estilo cuya influencia llega hasta nuestros días.

  • En la monarquía, abrió un camino de cercanía que sus hijos han seguido.

  • En lo social, su trabajo humanitario continúa inspirando fundaciones y campañas en todo el mundo.

El príncipe Guillermo y el príncipe Harry han mantenido viva su memoria, impulsando proyectos de salud mental, apoyo a veteranos, lucha contra el VIH y protección de la infancia.

Conclusión: la eterna princesa del pueblo

Lady Di

Lady Di

Lady Diana Spencer, la princesa del pueblo, fue mucho más que una figura de la realeza. Su vida fue un reflejo de luces y sombras, de glamour y dolor, de poder y vulnerabilidad.

El 31 de agosto de 1997 puso fin a su vida terrenal, pero no a su influencia. Cada aniversario de su muerte es un recordatorio de que Lady Di sigue siendo un símbolo de elegancia, compasión y humanidad, cuyo legado trasciende generaciones.

Lady Di no solo pertenece a la historia de la monarquía británica: pertenece a la historia del mundo.

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