Síguenos

Cultura

Siete localizadores de EE.UU y Reino Unido visitan València para rodajes

Publicado

en

Se buscan 700 extras en Valencia para una serie estadounidense

Un total de tres localizadores de la industria audiovisual de Estados Unidos y cuatro de Reino Unido se encuentran estos días visitando varios municipios de la provincia de València para proyectar futuros rodajes, en una acción organizada por Valencia Turismo a través de Film Valencia.

Así, durante la jornada de hoy los agentes internacionales visitarán los municipios de Requena, Sagunto y Cullera, donde conocerán el patrimonio arquitectónico y cultural de estas localidades, además de degustar parte de su gastronomía.

Mañana martes, tras concluir su estancia en Cullera, se desplazarán hasta Gandia para recorrer sus playas, el puerto y visitar algunos de sus lugares más emblemáticos de la zona, como el Monasterio de San Jerónimo de Cotalba y el Palacio Ducal , además de conocer también la gastronomía local.
La visita de los siete localizadores para conocer los posibles platós valencianos comenzó ayer domingo en la ciudad de Valencia, con la colaboración de Valencia Film Office del ayuntamiento, donde visitaron espacios como Feria Valencia, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, Bombas Gens, el centro de la ciudad, el Jardín del Turia o la Albufera, entre otros.

Acciones previas a Valladolid
La llegada de localizadores internacionales en la provincia de Valencia se produce después de los encuentros mantenidos por Film Valencia (por parte de Diputación de Valencia) y Valencia Film Office (por parte del Ayuntamiento de Valencia), Benidorm Film Office y Costa Blanca en el Summit and Expo Shooting Locations Marketplace celebrado los días 21 y 22 de octubre en Valladolid, donde se dio a conocer el territorio valenciano y sus peculiaridades culturales, paisajísticas y gastronómicas, claves a la hora de seleccionar territorios donde realizar rodajes audiovisuales.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cultura

Los secretos de la Finca Roja de València

Publicado

en

la finca roja de valencia
Foto: Hugo Román

La Finca Roja de València es uno de los símbolos de la ciudad. El sello inconfundible de Enrique Viedma Vidal quedó plasmado en muchas construcciones en la València de los años 20 y 30. Puede que cuando el arquitecto valenciano planificara las 378 viviendas y 14 patios que hoy ocupan la manzana de las calles Jesús, Albacete, Marvá y Maluquer no fuera consciente de que estaba a punto de levantar uno de los edificios más icónicos de la ciudad. Todo un símbolo que nació con otro objetivo bien distinto.

Construido entre 1929 y 1933, se buscaba la funcionalidad y aprovechar al máximo los más de 15.000 m2 de la manzana para uso de la comunidad. Una comunidad formada por los obreros del Instituto Nacional de Previsión que buscaban vivienda en València a cambio de un chavo al mes. De hecho antes de ser popularmente conocida como Finca Roja, los vecinos de la capital del Turia la bautizaron como la “finca del chavo“ por ese motivo.

En el ladrillo caravista de color rojo que le confiere esa personalidad, y su sobrenombre, se puede apreciar la influencia de la escuela holandesa. Pero la originalidad de este residencial no se queda tan solo en su colores rojo y azul turquesa o en su original fachada con sus formas geométricas, repletas de detalles. En su interior, en sus entrañas, esconde en secreto sus orígenes.

Inspirado por el filósofo francés Charles Fourier, Viedma rompió con modelos de la época a la hora de proyectar la finca buscando dotarla de servicios, de recreo y descanso para niños y mayores.

La Finca Roja de València:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La idea era que los bajos comerciales se abrieran al patio interior, para así proveer a los vecinos. Este modelo de autogestión que buscaba aprovechar su peculiar estructura y su patio interior, debía autoabastecerse de agua gracias a los torreones de las esquinas, pensados como depósitos, idea que nunca se llevó a cabo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Han pasado muchas décadas, y sus actuales vecinos disfrutan sabedores de encontrarse en un espacio único, en el que cada ladrillo esconde historias, sueños e ilusiones del pasado. Ya no queda nada de aquellos comercios que tenían acceso al interior. Otros elementos también han ido desapareciendo con el paso de los años.

Ha pasado el tiempo, tantos que muchos de los que allí viven desconocen parte de esa historia escrita sobre ladrillo rojizo. Ladrillos que visten pisos de 100 metros cuadrados o de 140 en el caso de algunos que recaen en los chaflanes.

El enorme patio ajardinado es un lugar de descanso donde los vecinos pueden disfrutar del aire libre sin salir de sus casas. Un lugar de encuentro para desconectar, charlar, jugar o pasear al perro.

Un lugar en el que historia y arquitectura se dan la mano.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Continuar leyendo