Síguenos

Valencia

VÍDEO | El taxi protesta ante la subida incumplida de tarifas: «Obliga a estar 12 horas»

Publicado

en

El taxi brama ante la subida incumplida de tarifas: "Obliga a estar 12 horas"
Protesta de taxistas en las calles de València. EFE/Ana Escobar/Archivo

València, 2 feb (EFE).- La Asociación Gremial del Taxi y la Federación Sindical del Taxi se han concentrado este jueves ante la Conselleria de Movilidad para denunciar el «incumplimiento» de la subida de tarifas de un 7,17 % y que ello obligue a «trabajar 12 o 14 horas para poder sacarte el jornal».

Ambas asociaciones acordaron este martes convocar nuevos paros y protestas durante el mes de febrero ante lo que han considerado «promesas incumplidas» de Política Territorial de subir las tarifas de València un 7,17 % en enero de 2023, si bien desde la Conselleria han destacado que «los cambios de tarifas se rigen por la Ley de Desindexación y en base a variables objetivas».

En declaraciones a EFE, los representantes sindicales de los taxistas han contado que llevan nueve años sin subir las tarifas, como ha destacado el secretario de la Federación Sindical del Taxi en València, Juan José López, que ha recordado que en navidad ya convocaron un paro porque «el sector del taxi se merecía una revisión de precios con la que está cayendo».

«Llegamos a un acuerdo con la Conselleria de subir las tarifas al 7,17 % y entendimos que con un acuerdo verbal bastaba, porque siempre nos ha bastado con todas las Consellerias de cualquier color político», ha relatado López, que ha lamentado que «esta vez, por lo visto, no».

«Qué sorpresa cuando nos dan los números a nosotros y a la Gremial y vemos que la subida no llega a más de un 4,5 %», ha manifestado, y ha dicho que el sector siente «frustración y cabreo».

Por ello, ha apostado por «volver a quejarse y hacerle ver a la Conselleria que están condenando a la precariedad» a los taxistas, ya que, ha afirmado, «el precio al que están las tarifas te obliga, para poder sacarte el jornal, a hacer 14 horas, 15».

A su juicio, «lo bueno que tenía el taxi, entre comillas, era que tenías la oportunidad de autoexplotarte», es decir, que «si en vez de hacer tus 8 horas hacías 12 o 14 se veía recompensado económicamente».

«El problema es que ahora tienes que hacer tus 12 o 14 horas para poder intentar pagar la luz», ha denunciado.

Así lo ha manifestado también el presidente de la Asociación Provincial del Taxi de Valencia, Ismael Arráez, para quien «ha quedado transparente» que el motivo de que la Conselleria aceptara subir las tarifas un 7,17 % era «únicamente la desmovilización o la desconvocatoria de los paros que había pendientes».

«Ahora se ve un borrador en el cual contemplan un 4,5 % de subida de tarifas y se basan en la excusa de la Ley de Desindexación», ha lamentado, una norma que «es la misma en febrero que en diciembre», por lo que ha concluido que «se pilla antes a un mentiroso que a un cojo».

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

Publicado

en

Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

Continuar leyendo