Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Un año del primer muerto por covid en España: un valenciano llegado del Nepal

Publicado

en

Madrid, 12 feb (EFE).- El 13 de febrero de 2020 falleció el primer enfermo de coronavirus en España y en Europa, en el hospital Arnau de Vilanova de Valencia, un valenciano que acababa de llegar de Nepal, aunque no se atribuyó la causa de su muerte a esa nueva enfermedad, entonces casi desconocida, hasta el 3 de marzo.

Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, desde que comenzó la pandemia, 3.041.454 personas se contagiaron y 64.127 han fallecido en España, si bien sobre el número real de muertos hay cierta polémica ya que otras fuentes, como el INE o el Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo), lo sitúa en una cifra más alta, cercana a los 84.000.

El 31 de enero del año pasado, el Centro Nacional de Microbiología confirmó el primer caso de coronavirus en el país: el de un turista alemán en la isla canaria de La Gomera, donde viajó con unos compatriotas.

Ese mismo día aterrizó en Torrejón de Ardoz (Madrid) un avión con españoles repatriados de la ciudad china de Wuhan, la mayoría de ellos técnicos que trabajaban para el equipo de fútbol local Wuhan Three Towns.

Desde el aeródromo fueron trasladados al hospital militar Gómez Ulla de Madrid, donde pasaron una cuarentena de catorce días. Ninguno de ellos dio positivo.

Un mes antes de esa fecha, las autoridades de Wuhan habían informado de 27 casos de una neumonía desconocida tras haber visitado el mercado de animales vivos de esa localidad y pocos días después se puso nombre al culpable de la infección, el Sars-Cov-2.

También por esas fechas, otro equipo de fútbol de esa ciudad, el Wuhan Zall, entrenaba en Andalucía, donde llegó el 29 de enero y que a mediados de marzo regresó a su país, debido a la situación por la covid-19, explicó entonces su entrenador, el español José González.

«El problema ahora está aquí, en China se ha erradicado prácticamente», indicó el técnico gaditano.

Los primeros casos en España estaban vinculados a extranjeros, que fueron aislados en los hoteles en los que se hospedaban, o a españoles recién llegados de otros países, generalmente del norte de Italia.

Hasta el 26 de febrero no se conoció el primer caso del virus no importado: un hombre de 62 años hospitalizado en Sevilla.

El 9 de marzo la Comunidad de Madrid y las localidades vascas de Vitoria y Labastida son declaradas zonas de «transmisión comunitaria alta», por lo que se suspenden las clases y se recomienda el teletrabajo.

El 10 de marzo, el Congreso y el Senado suspenden sus actividades y se prohíben los vuelos desde Italia.

El 11 la OMS declara la pandemia y el 14 el Gobierno aprueba el estado de alarma, para, un día después anunciar un paquete de medidas que incluían el control de la sanidad privada, la contratación de personal sanitario y el despliegue de los cuerpos de seguridad del Estado y las fuerzas armadas, además de cerrar las fronteras terrestres.

A partir de entonces se desplegaron hospitales de campaña y reconvirtieron establecimientos para hacerlos centros médicos o morgues, se pararon las actividades no esenciales, se autorizaron créditos y avales para empresas y ertes para sus empleados, pero las cifras de contagios y de muertes se sucedían, hasta llegar a los 950 muertos en un solo día, el 2 de abril.

El 18 de abril se superaron los 20.000 muertos, aunque pocos días después el Gobierno aprobó un plan de desescalada con cuatro fases y distintas velocidades según los territorios y se permitieron las salidas a la calle, con distintas franjas horarias.

Tras 98 días y seis prórrogas, finaliza el estado de alarma y se reabren las fronteras a países europeos el 21 de junio, pero en los días siguientes, los rebrotes llevan a imponer restricciones en algunas zonas.

A primeros de julio, Cataluña establece el uso obligatorio de mascarilla en espacios públicos, medida que, a continuación, adoptan también otras comunidades.

Como empieza a aumentar el número de contagiados y fallecidos, a mediados de agosto Sanidad y las comunidades acuerdan cerrar discotecas y bares de copas, limitar el horario de restaurantes y la prohibición de fumar en la calle.

El 15 de septiembre se superan los 30.000 muertos y los 600.000 contagios y el 29 el Consejo Interterritorial de Salud acuerda -con los votos en contra de Madrid, Galicia, Cataluña, Andalucía, Murcia y Ceuta- restringir la movilidad en los municipios de más de 100.000 habitantes con alto impacto de covid.

Poco después el Gobierno declara el estado de alarma en Madrid y 8 municipios de la región y otras comunidades deciden cerrar la hostelería e implantar el confinamiento perimetral.

Pero los contagios y fallecimientos continúan, por lo que el 25 de octubre, el Ejecutivo aprueba el estado de alarma nacional con toque de queda nocturno, lo que es avalado por el Congreso.

El récord de muertes en la segunda ola, 537 en un día, está datado el 24 de noviembre y pocos días después el Consejo Interterritorial de Salud aprueba medidas para Navidad que incluyen reuniones de hasta 10 personas y cierres perimetrales.

El 27 de diciembre comienza la vacunación y un día después se superan los 50.000 fallecidos por covid.

En plena tercera ola, el pasado día 7 de enero, se superan los 2 millones de contagios, en tanto que la vacunación avanza muy lentamente.

La incidencia acumulada roza los 900 casos (899,93) el pasado 27 de enero y así, el 3 de febrero, España supera los 60.000 muertos por covid, para el pasado día 9 superar los 3 millones de contagios y registrar la cifra diaria de muertes más alta desde abril: 766.

Inmaculada López Varona

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

“Erasmus nacional”: así serán las nuevas Becas para estudiar en otra universidad de España

Publicado

en

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado este lunes un nuevo programa de movilidad universitaria dentro de España: las Becas Medrano. Esta iniciativa busca facilitar que estudiantes universitarios puedan cursar parte de sus estudios en otra universidad del país, en un modelo similar al conocido como “Erasmus nacional”.

El programa recuerda a las antiguas Becas Séneca, que permitían estudiar en otra universidad española y que fueron eliminadas en 2013. Con las nuevas becas, el Gobierno pretende recuperar ese sistema de intercambio académico entre centros universitarios.

Qué son las Becas Medrano

Las nuevas Becas Medrano están pensadas para que los estudiantes puedan realizar un curso o periodo académico en otra universidad española, ampliando su formación y experiencia educativa sin tener que salir del país.

El objetivo es impulsar la movilidad dentro del sistema universitario español, fomentando el intercambio de conocimientos, metodologías y experiencias entre distintas universidades.

Entre los beneficios de este programa destacan:

  • Posibilidad de estudiar temporalmente en otra universidad española

  • Ampliación de la experiencia académica y personal

  • Conocimiento de nuevas metodologías educativas

  • Intercambio cultural entre estudiantes de diferentes regiones

Un modelo similar al Erasmus europeo

El programa se inspira en el popular Erasmus+ Programme, que permite a los estudiantes universitarios cursar parte de sus estudios en universidades de otros países europeos.

En este caso, el objetivo es aplicar ese mismo concepto dentro del territorio nacional, facilitando que estudiantes de distintas comunidades autónomas puedan formarse en otros campus universitarios.

Esta movilidad académica también busca reforzar la cohesión del sistema universitario español, permitiendo a los estudiantes conocer otras realidades educativas y sociales dentro del país.

Recuperar la movilidad universitaria en España

Con el lanzamiento de las Becas Medrano, el Gobierno pretende recuperar un modelo que durante años facilitó el intercambio entre universidades españolas.

Las antiguas Becas Séneca permitían a miles de estudiantes cursar asignaturas en otras universidades, mejorando su formación y ampliando su red académica. Su desaparición dejó un vacío en el sistema de movilidad nacional que ahora se busca cubrir con esta nueva iniciativa.

Una apuesta por la educación universitaria

El Ejecutivo considera que este tipo de programas refuerzan la calidad del sistema universitario, favorecen la cooperación entre instituciones académicas y ofrecen más oportunidades a los estudiantes.

Con las Becas Medrano, el Gobierno pretende que miles de universitarios puedan vivir una experiencia similar al Erasmus sin salir de España, facilitando su desarrollo académico y personal dentro del propio sistema universitario nacional.

 

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo