Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

València es la 63 ciudad más inteligente del mundo

Publicado

en

MADRID/VALÈNCIA, 18 May. (EUROPA PRESS) –

La ciudad de València se encuentra entre las 100 ciudades más inteligentes del mundo según la quinta edición del ‘Índice IESE Cities in Motion (ICIM)’ correspondiente al año 2018, que sitúa a la capital del Túria en el puesto 63 de la lista.

València recibe en esta clasificación un índice de nivel medio y tiene la 20ª mejor posición en cuanto a gobernanza, la 25ª en movilidad y transporte, la 43ª en medioambiente y la 50ª en cohesión social.

Obtiene peores calificaciones en capital humano (puesto 97), economía (98), y proyección internacional (112).

Las ciudades de Madrid, en el puesto 25, y Barcelona, en el 26, han sido las urbes españolas mejor valoradas en este ranking, que analiza el nivel de desarrollo de 165 ciudades de 80 países en nueve dimensiones consideradas clave para su progreso: economía, capital humano, cohesión social, medio ambiente, gobernanza, planificación urbana, proyección internacional, tecnología y movilidad y transporte.

Continuando con las ciudades españolas, el ranking de 2018 recoge puntuaciones de muchas otras ciudades nacionales, donde València se sitúa en el puesto 63, pasando a ser la tercera ciudad nacional con mayor puntuación. Es la misma posición que el año anterior, aunque en 2018 ha superado a Málaga, que se encontraba por delante en el 2017.

Tras València, se sitúan en la clasificación Sevilla en el puesto 85, Málaga en el 89, y Palma en el 92. Cerrando el ranking se sitúan Zaragoza, Valladolid, Bilbao, Vigo y A Coruña (93, 99, 103, 104 y 105, respectivamente).

Según el estudio, se observa una tendencia a puntuaciones bajas en las categorías de economía y cohesión social en Madrid y Barcelona, mientras que el resto de ciudades españolas puntúan bajo además en capital humano. En cambio, todas las ciudades españolas están muy bien situadas en movilidad y transporte.

NUEVA YORK, LONDRES Y PARÍS EN EL PODIO DE SMART CITIES
Nueva York, Londres y París se consolidan en el podio de las ciudades más inteligentes del planeta. Sin embargo, aunque Nueva York lidera el Índice IESE Cities in Motion, Europa se confirma como el área geográfica con una mayor concentración de ciudades inteligentes, con 12 representantes entre las 25 primeras.

En términos generales, el podio de las diez ciudades más inteligentes del planeta «muestra una gran estabilidad» en los primeros diez puestos, salvo por las rivalidades de Londres y Nueva York por la primera posición; la de Hong Kong y Toronto por la octava, y la de Berlín y Ámsterdam por la décima.

El estudio resalta que, en todos estos casos, las diferencias de puntuación son mínimas entre cada una de las ciudades. Por orden de puntuación, la clasificación hasta el décimo puesto se completa con Tokio, Reikiavik, Singapur, Seúl, Toronto, Hong Kong y Ámsterdam.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo