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València, reconocida por primera vez como Ciudad Arbórea del Mundo

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Valencia reconocida ciudad arbórea

El segundo teniente de Alcaldía, Juanma Badenas, anuncia la plantación de 2.000 árboles este año en la ciudad

 València ha sido por vez primera reconocida como Ciudad Arbórea del Mundo (“Tree Cities of the World”) por su compromiso con el cuidado, gestión y celebración de sus árboles urbanos.

Es la primera vez que el Ayuntamiento recibe este galardón, que viene de la mano de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Fundación Arbor Day.

Este premio reconoce que València lidera y gestiona con eficacia sus zonas verdes y arbolado, porque cumple con los cinco estándares objetivos y necesarios para recibir este premio: disponer de políticas específicas que establezcan el cuidado que se debe dar al arbolado de la ciudad; tener un censo del arbolado existente; contar con una estructura municipal dedicada a la gestión forestal en la ciudad; dotar de recursos financieros a los árboles;  y promover una conciencia social sobre el arbolado a través de diversos eventos.

 

Según el segundo teniente de Alcaldía y concejal de Parques y Jardines, Juanma Badenas, “debemos sentirnos orgullosos de que València haya sido designada con el galardón y ello es así porque durante este año 2024 tenemos previsto, entre otras cosas, que en nuestra ciudad se planten más de 2.000 árboles. De hecho, vamos a tener en cuenta especialmente aquellas zonas de la ciudad que más lo necesitan como por ejemplo la Saidïa o Quatre Carreres o Camins al Grau, pero sin descuidar a ninguno de los barrios de la ciudad”.

Badenas ha añadido que “desde Parques y Jardines se va a seguir realizando ese esfuerzo que hace que nuestra ciudad sea una de las ciudades más importantes desde el punto de vista vegetal y arbóreo de España”.

Este reconocimiento ha llegado en esta edición a seis continentes de todo el mundo, siendo los países que cuentan con más ciudades reconocidas de Estados Unidos, Brasil, Inglaterra, Canadá, México y España.

El reconocimiento a València supone integrarla en una red global donde tendrá, por vez primera, la oportunidad de conectarse con ciudades de todo el mundo para compartir y adoptar los enfoques más exitosos para la gestión de árboles y bosques, ya que cumplen con los cinco estándares básicos ya mencionados.

 

El programa Ciudades Arboladas del Mundo, de la FAO y la Fundación Arbor Day, surgió en 2018 en el primer Foro Mundial de Bosques Urbanos con el objetivo de promover un orden eficiente de los recursos arbóreos de las urbes y crear una red internacional para el intercambio de conocimientos, experiencias y buenas prácticas para la conservación de los espacios verdes urbanos.

 

Su origen es Tree City USA, donde 3.400 comunidades en EEUU se unieron en 1976 para crear bases legales para el arbolado público en las administraciones y fomentar su cuidado entre los ciudadanos.

 

Por su parte, la Fundación Arbor Day data de 1972. Sin ánimo de lucro, tiene más de un millón de miembros, seguidores y socios y se dedica a la plantación de árboles en vecindarios, comunidades, ciudades y bosques (más de 350 millones desde su fundación).

Los árboles desempeñan un papel fundamental en la mejora del medio ambiente urbano, al proporcionar sombra, purificar el aire, reducir la contaminación acústica y promover la biodiversidad.

Vivir en una ciudad con árboles conlleva multitud de beneficios. Además de enriquecer el entorno urbano también contribuye significativamente a la salud y calidad de vida de sus habitantes.

 

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Muere en Valencia Antonio Tejero, rostro del golpe de Estado del 23-F, a los 93 años

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Antonio Tejero
MADRID - 23 DE FEBRERO DE 1981: El teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero Molina en el Congreso de los Diputados durante el golpe de Estado del 23F - Europapress / Europa Press / ContactoPhoto

MADRID, 25 feb. — El exteniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, condenado a 30 años de cárcel por el asalto al Congreso de los Diputados en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, ha fallecido este jueves en Alzira (Valencia) a los 93 años de edad. Así lo ha confirmado a Europa Press la abogada de la familia, Ángeles Cañizares, que ha señalado en un comunicado que ha muerto “de forma serena, en paz, rodeado de toda su familia”.

Nacido el 30 de abril de 1932 en Alhaurín el Grande (Málaga), Antonio Tejero Molina era en 1981 teniente coronel de la Guardia Civil, cuerpo al que ingresó en 1951 y del que fue expulsado tras protagonizar el golpe de Estado del 23-F, uno de los episodios más graves de la historia reciente de España.

Fue condenado por rebelión militar a 30 años de prisión, aunque finalmente cumplió solo la mitad de la pena y quedó en libertad en 1996. Además de ser el rostro más conocido del golpe fallido, su figura quedó asociada a la frase “¡Quieto todo el mundo!”, con la que interrumpió la votación en el Congreso de los Diputados durante la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como presidente del Gobierno, tras la dimisión de Adolfo Suárez.

El golpe de Estado

Desde ese momento, los 350 diputados permanecieron retenidos durante más de 17 horas en la Cámara Baja. Tejero irrumpió en el Hemiciclo a las 18.23 horas acompañado por más de 250 guardias civiles armados. “¡Al suelo!”, gritó el teniente coronel desde la tribuna del Congreso, mientras los agentes disparaban al techo del hemiciclo.

Todos los diputados se agacharon excepto tres: el presidente en funciones Adolfo Suárez; el vicepresidente del Gobierno, Manuel Gutiérrez Mellado; y el líder del Partido Comunista de España (PCE), Santiago Carrillo.

La asonada, que contaba con el respaldo de sectores militares contrarios al Estado de las Autonomías, a la legalización del PCE y a algunas reformas del Ejército, fue organizada por el propio Antonio Tejero, el entonces segundo jefe del Estado Mayor del Ejército, Alfonso Armada, y el capitán general Jaime Milans del Bosch, que decretó el estado de excepción en Valencia y sacó los tanques a las calles de la ciudad.

El golpe comenzó a desmoronarse tras el mensaje televisado de madrugada del rey Juan Carlos I, que, vestido con el uniforme de capitán general de las Fuerzas Armadas, expresó el apoyo de la Corona a la Constitución y al sistema democrático.

Sin respaldo militar ni político suficiente, Tejero terminó rindiéndose. Pasadas las 12.00 horas del 24 de febrero de 1981, los guardias civiles abandonaron el Congreso y liberaron a los diputados.

Intentos golpistas previos: la Operación Galaxia

Antes del 23-F, Tejero ya había participado en la denominada Operación Galaxia, una intentona golpista gestada en 1978 por un grupo de militares que pretendía asaltar al Gobierno durante una reunión en el Palacio de la Moncloa, aprovechando un viaje oficial del rey a México.

El complot fue desarticulado antes de ejecutarse y el entonces teniente coronel fue juzgado y condenado a siete meses de prisión. Pese a ello, continuó su carrera en la Guardia Civil hasta el golpe de Estado de 1981.

Apariciones públicas y polémicas posteriores

Desde su salida de prisión en 1996, sus apariciones públicas fueron escasas, aunque generaron controversia. En 2006 publicó una carta al director en el diario ‘Melilla Hoy’ en la que aseguraba que el Estatut catalán “mataría” a España. En 2012 denunció al entonces presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, por “conspiración y proposición para la sedición”. Más recientemente, en 2023, presentó una denuncia contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por “traición a España” al negociar su investidura con partidos independentistas catalanes y con representantes vinculados a ETA.

La última vez que se le vio en público fue el 24 de octubre de 2019, cuando acudió al cementerio de El Pardo-Mingorrubio (Madrid) durante la reinhumación del dictador Francisco Franco tras su exhumación del Valle de los Caídos. Fue recibido por simpatizantes franquistas entre gritos de “Viva Tejero”, “Arriba España” y “Gracias por todo, Antonio”.

Con su fallecimiento desaparece el principal protagonista del intento de golpe de Estado del 23-F, un episodio clave en la consolidación de la democracia en España y en la historia política contemporánea del país.

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