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Operan con éxito a un bebé que nació con el corazón en el exterior de su cuerpo

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Un equipo de 50 médicos del Hospital Glenfield de Leicester (Gran Bretaña) salvan la vida a una bebé que nació el pasado 22 de noviembre con una malformación rara que hacía crecer su corazón en el exterior del cuerpo. Esta condición se denomina Ectopia cordis. Los expertos explicaron a los padres que «el bebé necesitaría cirugía nada más nacer para introducir el corazón en su cavidad en el interior del cuerpo. Los expertos advirtieron a la pareja de que las posibilidades de éxito de la cirugía y la supervivencia a largo plazo eran muy bajas», comenta Frances Bu`Lock, miembro del hospital.

Frances Bu’Lock agregó: «A las 32 semanas comenzamos a planificar el parto y la cirugía del bebé. Se realizó una resonancia magnética del abdomen de Naomi para verificar las estructuras óseas de la pared torácica de su bebé, así como sus pulmones y cerebro. Nos juntamos como un equipo de doctores en medicina fetal, obstetras, anestesistas, cirujanos cardiacos y abdominales y cardiólogos, para revisar toda la información disponible y discutir la mejor forma de planificar un parto, cirugía y cuidados posteriores «.

Captura imagen Vídeo de Daily Mail

La niña, que se llama Vanellope Hope, nació por cesárea. El neonatólogo del hospital Jonathan Cusack describe el proceso: «Al nacer, el bebé fue colocado en una bolsa de plástico estéril; lo hacemos con otros bebés que tienen órganos como el intestino fuera del cuerpo. La bolsa mantiene los órganos estériles pero también mantiene los tejidos húmedos. Insertamos un tubo de respiración en su boca y le dimos medicamentos para sedarla y detener su movimiento. Luego insertamos líneas especiales en los vasos sanguíneos de su cordón umbilical, para permitirnos administrar líquidos, medicamentos para apoyar su corazón y controlar su presión arterial con precisión «. El defecto real en la pared del pecho del bebé Vanellope era bastante pequeño. La principal preocupación era recolocar las arterias y venas que llevan sangre al corazón y desde el mismo eran extremadamente alargadas, y podrían doblarse y bloquearse cuando el corazón se colocaba dentro de la pared del pecho.
La intervención fue un éxito y la pequeña se convierte en un hito médico, la primera niña que sobrevive a esta clase de cirugía en Gran Bretaña.
La ectopia cordis es extremadamente rara, afecta a cinco niños por cada millón nacido en el mundo (probablemente la cifra sea más baja ahora ya que la mayoría se detectan en el útero y el embarazo es inviable).

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El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

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vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

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