Síguenos

Salud y Bienestar

Un estudio de IVI señala que un bajo nivel de progesterona en sangre puede reducir un 18% las posibilidades de tener un bebé

Publicado

en

Es bien conocida la importancia de la progesterona durante el embarazo, así como incluso antes de conseguir una gestación para facilitar la implantación del embrión, pero, ¿y si pudiéramos establecer una relación causal entre los niveles de progesterona en sangre y las tasas de éxito en los tratamientos reproductivos? Este es el punto de partida del estudio titulado “A large prospective trial in unselected population confirms that low serum progesterone on the day of embryo transfer impairs pregnancy outcome in artificial cycles”, que la doctora Elena Labarta, ginecóloga de IVI Valencia, ha presentado en el 35º Congreso de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), celebrado en Viena.

“Durante los últimos 3 años, hemos investigado el impacto que tiene el valor de la progesterona medida en sangre el día de la transferencia embrionaria sobre las tasas de embarazo en ciclos de preparación endometrial artificial. Hasta ahora, y basándonos en estudios previos realizados por otros grupos, se pensaba que dicha medición no era de utilidad, pues no era capaz de reflejar la acción que la progesterona estaba ejerciendo a nivel local uterino; y que, por otro lado, la dosis de progesterona administrada era más que suficiente para suplir las necesidades de cualquier paciente. Sin embargo, nuestros hallazgos han cuestionado este dogma y han demostrado que los niveles en sangre de progesterona sí que se asocian con el resultado de gestación. Hemos llevado a cabo los dos primeros estudios prospectivos al respecto, que juntos incluyen casi a un total de 1.400 pacientes, pudiendo así aseverar que existe un valor de progesterona por debajo del cual las tasas de embarazo evolutivo pueden llegar a caer hasta un 20%, lo cual es una disminución drástica en las tasas de éxito en los tratamientos reproductivos”, comenta la Dra. Labarta.

Según los últimos datos analizados y que se presentan en este congreso, se ha conseguido encontrar el punto de corte de nivel de progesterona por debajo del cual los resultados empeoran significativamente. Así, aquellas pacientes con niveles de progesterona en suero inferiores a 8,8 ng/ml el día de la transferencia de embriones mostraron una tasa de embarazo evolutivo un 18% menor. Estos resultados sugieren que la absorción de la progesterona vaginal puede variar entre las pacientes, influyendo este marcador en los resultados alcanzados.

Este estudio, que expone los resultados de una muestra de casi 1.200 pacientes, ha despertado gran interés entre la comunidad científica, y ha sido presentado en diferentes foros y congresos del mundo por el impacto que supone sobre el futuro de la medicina reproductiva.

Ya en 2017, el grupo de investigación liderado por la Dra. Labarta publicó el primer estudio prospectivo con el fin de analizar este problema, demostrando así de manera pionera que existe un umbral de niveles de progesterona en suero en el día de la transferencia de embriones por debajo del cual el embarazo en curso disminuye significativamente.

“Estos hallazgos han despertado nuestro máximo interés y estamos llevando a cabo varias líneas de investigación. Por una parte, hemos visto que el nivel de progesterona predice el resultado no solo si se mide el día de la transferencia embrionaria, sino también a lo largo de toda la fase lútea (desde el día que se implanta el embrión hasta el día en que se realiza el test de embarazo). Por otra, estamos encontrando la manera de rescatar los casos que presentan un valor subóptimo de progesterona y los resultados son muy alentadores, pues hemos visto que la situación se puede revertir si es detectada a tiempo. Un importante hallazgo que nos sigue ayudando en nuestra búsqueda continua de los mejores resultados reproductivos”, añade la Dra. Labarta.

49 comunicaciones aceptadas: 14 orales, 31 posters y 4 sesiones invitadas
Además de la doctora Labarta, invitada por el comité de la ESHRE para dar una ponencia acerca de este tema, el doctor Ernesto Bosch, director médico de IVI Valencia, y el doctor Nicolás Garrido, director de la Fundación IVI, han sido convocados para presentar sus respectivos trabajos como sesiones invitadas, debido al interés científico de los mismos.

El Dr. Bosch expone las principales líneas de desarrollo acerca del manejo de la alta respuesta según las guidelines de la ESHRE, en las cuáles ha participado, siendo el único español integrante del equipo que ha definido durante los últimos dos años estas pautas sobre estimulación ovárica.

El Dr. Garrido, por su parte, habla de las técnicas y criterios de selección de espermatozoides como uno de los puntos fundamentales para el éxito reproductivo, con especial foco en la selección inteligente, basada en rasgos moleculares como mecanismo de mejora en estos protocolos de selección. Este procedimiento sustituiría al actual, que se lleva a cabo de forma autónoma por parte de los espermatozoides o subjetiva, por una práctica orientada u objetiva que mejore finalmente los resultados clínicos mediante la elección y uso del espermatozoide más adecuado entre millones.

La cuarta sesión invitada, en cuya investigación ha tomado parte el doctor Roberto Matorras, de IVI Bilbao, aborda las recomendaciones de buena práctica clínica de la ESHRE para la punción folicular, mediante un análisis basado en la evidencia, así como la búsqueda de consenso en las opiniones de los expertos en aquellas áreas donde no había bibliografía.

La ESHRE es el mayor congreso europeo de reproducción asistida, un lugar de encuentro de grandes profesionales, procedentes de diferentes partes del mundo, donde se alcanzan, cada año, importantes conclusiones que marcarán el porvenir en el ámbito reproductivo.

En esta edición, IVI cuenta con 49 comunicaciones aceptadas, 14 de ellas orales y 31 posters, a lo que se suman las 4 ponencias anteriormente citadas, en el programa general.

“Tan solo de IVI Valencia, presentamos en la ESHRE de Viena 20 comunicaciones, 7 orales y 13 posters. Hemos hecho un gran trabajo de investigación que tenemos la suerte de poder compartir con otros colegas de profesión en un foro del nivel que representa la ESHRE para aquellos que nos dedicamos a la medicina reproductiva. Creemos que esta es la vía para seguir avanzando y ofrecer a nuestros pacientes la mejor experiencia en su camino hacia la maternidad/paternidad”, concluye la Dra. Labarta.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Salud y Bienestar

Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

Publicado

en

dejar Ozempic
Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

Continuar leyendo