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AGENDA| El Viernes de Dolor llega a la Semana Santa Marinera con cinco procesiones

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La Semana Santa Marinera de Valencia, fiesta de interés turístico nacional, celebra este día 7 el Viernes de Dolor con cinco procesiones que recorrerán las calles del Marítimo y que tendrán como protagonistas a las tres Cofradías de Granaderos, la Hermandad del Santísimo Cristo de la Palma y la Hermandad de María Santísima de las Angustias.

Por la tarde se celebrarán las distintas procesiones de los granaderos. Así, La Virgen de los Dolores de la Cofradía de Granaderos de la Virgen de los Dolores, adscrita a la parroquia Santa María del Mar, será portada a hombros por los llamados ‘Hombres de Trono’. La imagen titular (obra de Carlos Román y Vicente Salvador, año 1943) saldrá a las calles del Grao en su trono-anda y bajo palio a las 20.30 horas desde la plaza del Tribunal de las Aguas.

La Real Cofradía de Granaderos de la Virgen de la Soledad, de la parroquia Nuestra Señora del Rosario, procesionará con su imagen titular de Nuestra Señora de la Soledad (obra de José María Ponsoda) en trono-anda custodiada por miembros de la Policía Local de Valencia, granaderos de honor perpetuos. Será a las 20.30 horas desde la plaza Iglesia del Rosario. La talla de Nuestra Señora de la Soledad cumple este año 75 años y quedará expuesta a veneración popular en la calle Escalante, 39, junto a la imagen de Jesús Nazareno con la Cruz a cuestas, de la Hermandad del Santo Encuentro.

También saldrá a esa hora (20.30 horas) la Corporació de Granaders de la Verge con su imagen titular de Nuestra Señora de los Dolores (obra de Francisco Teruel, 1942) desde la plaza Iglesia Nuestra Señora de los Ángeles. La Dolorosa, que también cumple 75 años, será portada de nuevo a costal por un grupo de treinta hombres y mujeres.
Desde la parroquia Cristo Redentor-San Rafael Arcángel, la Hermandad de María Santísima de las Angustias realizará a las 23.00 horas la Procesión de los Siete Dolores de la Virgen. Se trata de una procesión nocturna y en silencio, roto únicamente por unos timbales. A lo largo del acto procesional, en determinados puntos previamente establecidos del recorrido, la llegada de la imagen es anunciada por un canto de albaes que finaliza con la elevación de una oración por parte de los clavarios, a la que se suma todo el público asistente.
Este año la procesión finalizará en el casal de la falla José Benlliure-Travesía del Teatro de la Marina (calle José Benlliure, 114), que celebra el 50 aniversario de su fundación. Por este motivo, la imagen de la Virgen al pie de la Cruz permanecerá expuesta toda la Semana Santa.

Por último, a las 23.30 horas, se celebrará la Procesión de las Plegarias a cargo de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Palma. Esta procesión con la imagen del Santísimo Cristo de la Palma –la más antigua de las que procesiona en la Semana Santa Marinera al estar datada en el siglo XVIII– partirá desde la plaza Tribunal de las Aguas. En ella se leerán las plegarias escritas por los fieles que han querido participar con sus rogativas anónimas.

Foto: Baldo Padilla

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Fallas desbordadas: por qué València necesita una tercera jornada de Ofrenda

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tercera jornada Ofrenda Fallas
Ofrenda de las Fallas 2026- OFFICIAL PRESS

Las Fallas de València viven uno de sus momentos más dulces. La fiesta crece, atrae cada vez a más gente y se consolida como un fenómeno cultural, turístico y social de primer nivel. Pero ese éxito, que es motivo de orgullo, empieza también a evidenciar una realidad incómoda: el modelo actual se queda pequeño.

La Ofrenda a la Virgen de los Desamparados, uno de los actos más emblemáticos, es el mejor ejemplo. Más de 123.000 personas han desfilado este 2026. Un récord. Y probablemente no será el último.

Un éxito que obliga a replantear el modelo

El censo fallero no deja de crecer. Cada año se suman nuevas comisiones, más integrantes y más participación. A eso hay que añadir el interés turístico y mediático que ha disparado la proyección de la fiesta.

El resultado es evidente:

  • Desfiles que se alargan hasta altas horas de la madrugada

  • Comisiones que esperan horas para desfilar

  • Falleras infantiles entrando pasada la medianoche

  • Un desgaste físico evidente para participantes y organización

La Ofrenda, tal y como está planteada, está tensionada al límite.

Dos días ya no son suficientes

Mantener la Ofrenda en dos jornadas fue durante años una solución eficaz. Hoy, con las cifras actuales, empieza a ser un problema.

No se trata solo de comodidad. Se trata de dignidad del acto.

La Ofrenda es emoción, tradición y simbolismo. No puede convertirse en una carrera contra el reloj ni en una procesión interminable que pierde intensidad conforme avanzan las horas.

Cuando un acto termina a las dos de la madrugada, algo falla.

La tercera jornada: una solución lógica

La propuesta de ampliar la Ofrenda a tres días no es nueva, pero cada vez resulta más difícil ignorarla.

Una tercera jornada permitiría:

  • Repartir mejor a las comisiones

  • Reducir tiempos de espera

  • Evitar horarios extremos

  • Mejorar la experiencia de falleros y público

  • Recuperar la esencia del acto

No se trata de cambiar la tradición, sino de adaptarla a la realidad actual.

Las Fallas han cambiado (y deben seguir haciéndolo)

Las Fallas de hoy no son las de hace 20 años. Han crecido en dimensión, en impacto y en exigencia organizativa.

València ha sabido evolucionar en muchos aspectos: seguridad, movilidad, gestión de grandes eventos… Pero la Ofrenda sigue anclada en un formato que ya no responde al volumen actual.

Negarse a actualizarla es, en el fondo, ignorar el éxito de la propia fiesta.

Tradición no es inmovilismo

Uno de los argumentos más repetidos contra una tercera jornada es la defensa de la tradición. Pero conviene recordar que las Fallas siempre han evolucionado.

La propia Ofrenda, tal y como la conocemos hoy, no es inmutable. Ha cambiado recorridos, horarios, organización… y seguirá haciéndolo.

Porque la tradición no consiste en repetir, sino en mantener el sentido adaptándose al tiempo.

Una decisión que ya no puede esperar

Con cifras récord y una tendencia claramente al alza, la pregunta ya no es si habrá que ampliar la Ofrenda, sino cuándo.

Y todo apunta a que ese momento ha llegado.

Si las Fallas están de moda, si el censo crece y si la participación se dispara, la respuesta no puede ser seguir haciendo lo mismo.

Porque cuando una fiesta crece, la organización también debe crecer con ella.

Récord en la Ofrenda de las Fallas 2026: más de 123.000 personas desfilan ante la Virgen

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