Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Así es la pulsera térmica que detecta la fiebre

Publicado

en

La Conselleria de Educación, Cultura y Deporte, en colaboración con la empresa de estampación textil Colorprint Fashion, está diseñando un proyecto piloto en centros educativos para evaluar si las pulseras térmicas que cambian de color si una persona tiene fiebre pueden ayudar a las comunidades educativas valencianas en la detección de fiebre en el alumnado durante las jornadas escolares. La finalidad es acompañar, con una medida más, la detección de posibles síntomas vinculados a la COVID-19 y así avisar las autoridades sanitarias al respecto para que estas establezcan los dispositivos de detección y actuación.

En este proyecto piloto, único en el Estado español, participarán 500 alumnos de 1º y 2º de Primaria y de 1º y 2º de la ESO de tres centros educativos de las comarcas de Alicante, Castellón y Valencia, para que prueben las pulseras durante dos semanas de forma voluntaria y con el consentimiento y participación de sus familias.

Colorprint Fashion ha desarrollado y patentado un tejido térmico que se activa con el aumento de la temperatura corporal, el cual cambia a color blanco aproximadamente a una temperatura de 37,5° C. Este innovador tejido ha sido homologado para su uso por el Instituto Tecnológico del Textil (Aitex), que certifica su durabilidad y su efectividad frente a la prevención de la COVID-19.

Sobre la base de esta innovadora tecnología, esta empresa valenciana ha creado unas pulseras que detectan de manera rápida y sencilla una subida de temperatura con un simple cambio de color a partir de los 37,5 grados. De esta forma se puede hacer una monitoreo en tiempo real de la temperatura corporal del alumnado de una forma muy sencilla y práctica en las aulas. Las pulseras se pueden lavar sin que se pierda ni afecte a las propiedades del tejido.

El objetivo de la prueba piloto es que los centros educativos que realizan el pilotaje de este proyecto puedan experimentar de forma directa el grado la eficacia, comodidad y durabilidad de estas pulseras térmicas, que tienen una vida media de una semana. Con esta finalidad se entregará a cada alumno y alumna participante un juego de dos pulseras para que las utilice durante dos semanas.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo