Síguenos

Salud y Bienestar

¿Te dan atracones nocturnos? Estas son las causas

Publicado

en

atracones nocturnos
PEXELS
¿Alguna vez te has desvelado y has tenido el impulso repentino de ir a la nevera para arrasar con todo lo que encuentras? Son los llamados atracones nocturnos y debes intentar evitarlos, te contamos cómo

Cuando hablamos de atracones nocturnos nos estamos refiriendo al impulso irrefrenable de comer y no al mero hecho de picar algo. Nace de un estado emocional que implica sufrimiento, ya sea ansiedad, sensación de vacío, tristeza o todo a la vez. Del mismo modo que estos episodios se inician desde un estado mental de sufrimiento, cuando terminan pueden aparecer emociones como la vergüenza o la culpa.

Aspecto psicológico y causas de los atracones nocturnos

  • Para equilibrar una imagen desajustada de uno mismo: cuando este síntoma se da dentro de un cuadro de bulimia nerviosa con o sin anorexia, es decir, en el marco de un trastorno de la alimentación junto a una serie de otros síntomas propios del cuadro, puede responder a un desajuste en la representación de uno mismo. En este caso uno se vería fuera de los cánones de belleza física aceptables y eso se intentaría controlar a través del control de la alimentación.
  • Para controlar la angustia: en determinados casos estos episodios pueden ser formas de regular algún tipo de angustia que, de otro modo, se hace inmanejable. Puede ser una angustia relacionada con la propia representación de uno mismo, o fruto de algún trastorno del vínculo de apego.
  • Producto de un conflicto: se ha visto que personas que han vivido conflictos traumáticos como abusos sexuales pueden desarrollar síntomas propios de los trastornos de la alimentación, como las visitas a la nevera por la noche. La función de los cuales sería la de defenderse de la posibilidad de volver a ser abusados desarrollando un cuerpo que ya no sea deseable para el abusador.
  •  Desequilibrios en los vínculos de apego: pueden aparecer atracones de comida por la noche, sobre todo en adolescentes, debido a un cambio en la vinculación con las personas importantes: una separación, un traslado de domicilio, una pérdida, etc. Se ha visto que este hecho es más frecuente en personas con una personalidad dependiente.

Atracones nocturnos y ansiedad: ¿cómo ponerles freno?

Cuando los atracones nocturnos se dan fuera de un cuadro psicopatológico suelen estar relacionados con estados de ansiedad que buscan ser calmados mediante la ingesta.

Sabemos que el hecho de alimentarse ayuda también a regular las emociones mediante la secreción de endorfinas y la recuperación de la energía mecánica del cuerpo.

El problema viene cuando se recurre a la ingesta a deshoras y de una manera reactiva (me levanto inquieto, ansioso, con un estado emocional incómodo y recurro a comer lo que sea para modular ese estado interno).

Entonces estamos utilizando un recurso inapropiado (ya que puede tener consecuencias para la salud) que viene a suplir nuestra propia capacidad de modular esos estados internos.

Dado que los atracones nocturnos son un modulador artificial de la ansiedad hemos de poder sustituirlos por moduladores naturales y saludables.

Aquellas personas que vean claramente que por sí mismas no pueden resolver este asunto y que tal vez necesiten ayuda.

Hábitos e higiene del sueño

  • Ir a dormir a la misma hora cada día.
  • Establecer una rutina antes de ir a dormir (un baño, un rato de lectura, etc.) Debe ser una actividad relajante.
  • Evitar la ingesta de estimulantes (té, café, tabaco…) en las últimas cuatro o cinco horas antes de acostarse.
  • Acabar de cenar mínimo una hora y media antes de acostarse.
  •  Ir al baño antes de acostarse.
  • Hacer deporte con regularidad (no cerca de la hora de acostarse)

Equilibrar nuestras emociones

  • Cultivar una vida social saludable (procurarnos ratos en buena compañía, con gente con la que sintonicemos)
  • Divertirse es uno de los mejores reguladores emocionales que existen, ya sea viendo una película divertida, yendo al teatro o contando chistes con amigos, es importante cultivar espacios de divertimento en nuestras vidas
  • Deporte, y si además te divierte mejor, no debería ser vivido como una obligación tediosa, sino como algo con lo que conectas. Si te cuesta hacerlo por tu cuenta busca un deporte grupal.
  • Tiempo para el autocuidado. Es importante procurarse espacios de bienestar haciendo actividades que te interesen, que te aporten y te hagan conectar con una sensación de realización personal o simplemente, que te hagan sentir bien.
  • El cariño y el amor, muy ligado al primer punto, sin duda el elemento más terapéutico de la vida. Da cariño, cuida a los que te rodean, ayuda a quienes lo necesiten, pocas cosas más terapéuticas hay que ayudar a los demás y favorecer el buen ambiente con amabilidad y calidez.

Diagnóstico

Los atracones de comida por la noche pueden ser propios de un trastorno de la alimentación, o ser una conducta propia de alguien con un trastorno de la personalidad. En este caso es importante hace un diagnóstico preciso para poder administrar un tratamiento adecuado y frenar los atracones.

Psicoterapeuta

Los atracones nocturnos pueden tener causas no siempre fáciles de entender, y por ello es importante acudir a un psicoterapeuta con experiencia que pueda abordar dicha problemática con conocimiento de causa. También es fundamental que se establezca una verdadera relación de confianza y un sentimiento de ser verdaderamente entendido y contenido en sus emociones más dolorosas y desbordantes, ya que la relación psicoterapéutica es un factor curativo más allá de la escuela teórica a la que se adscriba dicho terapeuta.

Lo que debes saber…

  • Hay que diferenciar el tener hambre una noche y picar algo, con el impulso irrefrenable fruto de un estado emocional de sufrimiento del atracón nocturno.
  • En este caso, puede responder a causas que van desde un trastorno de alimentación a uno de personalidad.
  • Es básico ponerse en manos de un psicoterapeuta que haga un diagnóstico preciso y determine el tratamiento más adecuado.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Salud y Bienestar

Cómo identificar la ansiedad infantil, por el psicólogo Alberto Soler

Publicado

en

Cómo identificar la ansiedad infantil, por el psicólogo Alberto Soler
EFE/Ana Escobar/Archivo

La ansiedad infantil cada vez es más frecuente. Todos tenemos sentimientos que nos paralizan. A veces los notamos en la cabeza, otras, en el pecho; y otras, en el estómago. Tengo un nudo en la barriga ayudará a niños y niñas a señalar lo que les está ocurriendo, con un lenguaje claro y una metáfora ilustrativa que dan sentido a la sensación de enredo que tantos hemos sentido.

Aunque parezca cosa de mayores, los más pequeños también la sufren y en ocasiones no solemos prestarle la atención necesaria.

Cómo identificar la ansiedad infantil

Alberto Soler psicólogo especializado en familia y crianza centro de psicología en Valencia es el autor junto a su mujer Conchi de ‘Tengo un nudo en la barriga’ su nuevo álbum.

Official Press ha charlado con el psicólogo en exclusiva sobre qué es la ansiedad infantil, cómo se puede identificar y qué debemos hacer los padres y madres frente a ella.

¿Qué es la ansiedad infantil y cómo se reconoce?

La ansiedad infantil es una realidad que tenemos y que muchas veces nos cuesta identificar. Porque muchos de los síntomas que tiene no son exclusivos de la ansiedad,  sino que se presentan también por otras características.

Muchas veces niños y niñas sienten preocupaciones, sienten malestar físico y no lo suelen atribuir a la parte psicológica. Sin embargo detrás tenemos un problema de ansiedad.

Algunas de las características son un nudo en la barriga, en la garganta, dolores de cabeza, somatizaciones más difusas, preocupaciones, miedos, necesidad de huir o evitar ciertas situaciones.

La ansiedad siempre se asocia al adulto. ¿La ansiedad infantil siempre ha estado ahí o es un término nuevo?

No, no es nuevo en absoluto. La ansiedad es una respuesta normal que tiene nuestro organismo ante situaciones que percibimos como una amenaza.

Sí que es verdad que el ritmo de vida y estilo que llevamos actualmente hacen que se presenten con más frecuencia de la que debería y se acaba convirtiendo en enfermedad patológica.

Es cuando percibimos venir amenazas que realmente no existen o sobrevaloramos. Sí que es verdad que lo asociamos mucho a personas más adultas.

Pero niñas y niños también sienten ansiedad y tienen dos problemas: uno tener ansiedad y segundo que muchas veces no reconocemos el derecho a tener ansiedad porque minimizamos e ignoramos sus problemas.

Sus ansiedades están motivadas por circunstancias muy diferentes a las de los adultos.

En tu cuento la acción transcurre en un colegio. A veces la ansiedad va ligada al bullying…

Sí, claro cuando hay una problemática a nivel escolar si llegamos al extremo de un caso de acoso escolar por supuesto que la ansiedad va en aumento y va a estar presente.

Pero no tenemos que irnos a esos extremos para hablar de ansiedad.

Es mucho más cotidiana la ansiedad en niños y niñas en la escuela el nivel de exigencia que tienen los niños y las niñas, las relaciones sociales, la relación con sus profesores y profesoras….

El clima que tengan en casa, la relación que hay entre sus progenitores, el ritmo de actividades diarias todo esto son situaciones que pueden incrementar ese nivel de ansiedad en la criatura y que lo pase mal pero sin duda son situaciones y cuestiones diferentes a las personas adultas.

¿Cómo reaccionar ante la ansiedad?

Cómo debe reaccionar un padre ante un caso de ansiedad infantil

Lo primero sería intentar generar un clima familiar y las rutinas diarias en las cuales tengamos la mayor tranquilidad posible. No solo tranquilidad a nivel de reloj sino a nivel tranquilidad de relación.

Es decir, que nos llevemos bien seamos amables eduquemos desde el cariño desde la amabilidad, desde la firmeza.

Que tengamos un día a día que sea lo más satisfactorio posible para todos los que convivimos.

Eso ya es un factor de protección frente a la ansiedad negativa. Que una madre o un padre identifique que su hija o su hijo puede tener un problema de ansiedad pues es fantástico porque una de las principales dificultades es que muchas veces nos pasa por delante y no nos damos cuenta.

Entonces ya hemos hecho la mitad del camino que es identificar la ansiedad que ese problema está.

¿Cómo solucionarlo? Lo primero es hablar con el hijo o la hija en función de la edad que tenga y preguntarle, no en plan interrogatorio, sino en plan preguntas abiertas.

Valorar sus emociones, darle permiso para sentir lo que siente y por supuesto poder mediar para darle todos los recursos

Valorar sus emociones, darle permiso para sentir lo que siente y por supuesto poder mediar para darle todos los recursos.

Para solucionarlo le podemos dar recursos nosotros: reestructurar el tiempo, un cambio de actividades, quizás necesite algo referente a la escuela.

Si nosotros carecemos de los recursos necesarios y necesitamos buscar ayuda profesional pues genial que para eso estamos los psicólogos.

El ritmo estresante de vida de los padres puede influir en la ansiedad infantil

Sin duda influye. Pero no es que los padres y madres transmitan esa ansiedad a sus hijos.

Ellos también son unas víctimas del modelo. La sociedad en la que muchas otras actividades pasan por delante del espacio que deberíamos estar teniendo para educar y criar a nuestras criaturas con un poco más de margen.

Mucho hablamos de conciliación pero realmente la conciliación no existe o es muy difícil en la mayoría de las situaciones. La culpa no es de las familias que mucho hacen con los pocos recursos que tienen.

Estamos hablando de un terreno mucho más amplio, una raíz que son mucho más sociales.

Y sí, al final tanto madres y padres como hijas e hijos son unas víctimas de la situación

¿Qué influye en la ansiedad?

¿Hay alguna edad concreta en la que aparece la ansiedad infantil?

A partir de 3 o 4 años puede empezar a presentarse. Pero sobre todo a partir de esa edad, cuando son un poco más conscientes de sus propias emociones y empiezan a tener unos miedos más sociales.

Tienen capacidad para anticipar lo que va a ocurrir entonces se puede presentar con más frecuencia.

Es raro que un niño por debajo de 4 años hable de ansiedad o que siente ansiedad.

Una característica fundamental de la ansiedad es esa capacidad para anticipar el futuro de una manera negativa y por debajo de esa edad pues las anticipaciones que se dan son más limitadas.

Sin embargo pues el desarrollo cognitivo permite que a partir de los 5 o 6 años, sobre todo al entrar en la educación primaria más o menos, ya tengan mucho más capacidad para imaginar cómo va a ser el futuro y esa capacidad de abstracción y fantasía qué es muy buena para una cosas, también pueden tener sus lados negativos,

Esa capacidad anticipativa puede tener una negatividad en ciertos eventos.

¿La ansiedad se hereda?

Serían las dos cosas. Por un lado sí que es verdad que hay un componente hereditario.  Podemos tener mayor o menor riesgo de desarrollar problemas de ansiedad si nuestros progenitores son personas más o menos ansiosas.

Sí que esos estilos de vida temperamentales se pueden transmitir de padres a hijos pero no solamente es esa carga genética que te puede hacer más vulnerable.

A la vez también todas las vivencias diarias a las que tú te enfrentas constantemente y que tú ves cómo gestionan y cómo resuelven las personas que te cuidan.

Entonces ahí tenemos ese doble impacto: por un lado la experiencia directa en el día a día y por otro lado tenemos también la carga genética.

Luego están también por supuesto los acontecimientos sociales que son los que ya podrían la gotita que colma el vaso

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram.

Continuar leyendo