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Estas son las nuevas Barbie inspiradas en deportistas de élite

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Barbie deportista de élite

Mattel lanza muñecas Barbie de destacadas atletas para inspirar a las niñas

Con el objetivo de ofrecer a las niñas modelos de mujeres fuertes y perseverantes, Mattel ha lanzado una serie de muñecas Barbie que replican a destacadas atletas que han sobresalido en sus disciplinas y han roto barreras en el deporte. Esta iniciativa busca inspirar a las jóvenes generaciones a través de historias de superación y éxito, promoviendo la idea de que no hay límites para alcanzar los sueños, independientemente de las circunstancias.

Susana Rodríguez: Ejemplo de Superación y Resiliencia

Entre las homenajeadas se encuentra Susana Rodríguez, campeona paralímpica de triatlón de España, cuya historia es un claro ejemplo de determinación y valentía. Nacida con albinismo, Susana ha enfrentado numerosos desafíos a lo largo de su vida, tanto en el ámbito deportivo como en su vida diaria. A pesar de sus limitaciones, estudió Medicina y ha logrado todos los títulos posibles en triatlón paralímpico.

«Espero que mi historia inspire a muchas niñas a seguir adelante y luchar por sus sueños», Susana Rodríguez.

Su inclusión en esta línea de muñecas es un reconocimiento a su esfuerzo y logros, así como una herramienta para visibilizar la diversidad y promover la inclusión. «Es un honor increíble ser parte de esta colección de Barbie», afirmó Rodríguez. «Espero que mi historia inspire a muchas niñas a seguir adelante y luchar por sus sueños, sin importar las dificultades que puedan encontrar en el camino».

Diversidad y Representación en el Deporte

La colección de muñecas no solo celebra a Susana Rodríguez, sino que también incluye a otras ocho atletas de diferentes disciplinas y nacionalidades, cada una con su propia historia de éxito y superación. Entre ellas se encuentran:

  • Venus Williams, legendaria tenista estadounidense, reconocida por sus numerosos títulos de Grand Slam y su lucha por la igualdad salarial en el deporte.
  • Mary Fowler, prometedora futbolista australiana, destacada por su talento y habilidades excepcionales en el campo.
  • Estelle Mossely, campeona olímpica francesa de boxeo, conocida por su técnica y fuerza.
  • Rebeca Andrade, gimnasta brasileña que ha ganado medallas en competiciones internacionales, incluyendo los Juegos Olímpicos, y es un símbolo de perseverancia.
  • Federica Pellegrini, nadadora italiana y poseedora de múltiples récords mundiales, destacada por su longeva y exitosa carrera.
  • Christine Sinclair, futbolista canadiense más exitosa en la historia de su país.
  • Alexa Moreno, primera mujer mexicana en ganar una medalla en un Mundial de gimnasia, criticada en numerosas ocasiones por su figura.
  • Ewa Swoboda, velocista polaca que ha establecido récords en competiciones europeas y es una figura inspiradora en el atletismo.

Inspiración para las Nuevas Generaciones

La colección ha sido bien recibida por organizaciones que promueven la igualdad de género y la inclusión en el deporte. Muchas de estas organizaciones han destacado la relevancia de que las niñas puedan ver reflejadas en juguetes a mujeres que no solo han alcanzado la cima en sus disciplinas, sino que también han trabajado incansablemente para superar barreras personales y sociales.

Lo que comenzó siendo una muñeca que representaba al ama de casa perfecta quiere convertirse en un reflejo de todas las opciones y modelos que las niñas pueden encontrar en la sociedad.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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