Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Fallece a los 31 años Belén Domínguez, la sevillana que inspiró a miles de personas en su lucha contra el cáncer

Publicado

en

Belén Domínguez
Belén Domínguez sorteando dos de sus libros y un marcapáginas en su cuenta de Instagram / @belendominguezb

Una vida de lucha, esperanza y sonrisa permanente

La joven sevillana Belén Domínguez ha fallecido este sábado, 26 de abril de 2025, a los 31 años de edad, en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, donde permanecía ingresada desde diciembre de 2023 a causa de un cáncer de médula.

Belén luchaba desde hacía dos años contra un tumor intramedular de grado 4, una batalla que nunca le hizo perder su alegría de vivir ni su capacidad de inspirar a los demás. En redes sociales, donde reunió una comunidad de casi 200.000 seguidores, compartía a diario su día a día, mostrando su fortaleza, fe y sentido del humor, incluso en los momentos más duros.


Un ejemplo de superación y fe

Más allá de los tratamientos médicos y las visitas de amigos y rostros conocidos, Belén transmitía a través de su perfil su profunda fe católica. Este apoyo espiritual fue tan importante para ella que incluso recibió una carta personal del Papa Francisco, en la que el Pontífice le enviaba su bendición y le animaba a «no ceder en el desánimo».

“No nos paramos a pensar en lo más importante que tenemos: la vida”, reflexionaba Belén en uno de sus mensajes más recordados.


Un legado que permanecerá: su libro ‘La vida es bonita incluso ahora’

En octubre de 2024, Belén Domínguez publicó su libro ‘La vida es bonita incluso ahora’, un testimonio lleno de esperanza en el que relató su experiencia personal, su visión de la vida y la importancia de vivir el presente con gratitud y amor, a pesar de las adversidades.

El libro, que se convirtió en todo un símbolo de coraje y resiliencia, fue ampliamente acogido en medios de comunicación y en numerosas entrevistas donde Belén reforzó su mensaje de positivismo y lucha.


El recuerdo de una sonrisa que iluminó miles de vidas

La muerte de Belén Domínguez deja un vacío inmenso entre sus seres queridos, seguidores y todas aquellas personas que encontraron en ella un ejemplo de fortaleza, luz y fe inquebrantable. Su historia continuará inspirando a muchos como símbolo de que, incluso en los momentos más difíciles, la vida sigue siendo bonita.

Estos fueron los síntomas que alertaron a Belén Domínguez de su glioma difuso de médula

¿Qué es el glioma difuso de línea media?

El glioma difuso de línea media es un tumor cerebral altamente agresivo que afecta principalmente a niños y adultos jóvenes, aunque también puede presentarse en personas de mayor edad. Se localiza habitualmente en zonas críticas como el tálamo, el tronco encefálico o la médula espinal, complicando gravemente su tratamiento.

Este tipo de tumor es especialmente complejo debido a que infiltra el tejido nervioso, dificultando su extirpación quirúrgica sin causar daños severos. Además, suele presentar una mutación en el gen H3K27M, que incrementa su agresividad y resistencia a los tratamientos convencionales como la radioterapia o la quimioterapia.


Los síntomas que advirtieron a Belén Domínguez

La sevillana Belén Domínguez, conocida por su ejemplo de superación en redes sociales, empezó a notar síntomas graves antes de recibir su diagnóstico:

  • Pérdida de movilidad en las piernas, llegando a despertar sin poder moverlas, como ella misma relató en Instagram.

  • Problemas de equilibrio y coordinación, que dificultaban actividades cotidianas.

  • Sensaciones de debilidad generalizada en las extremidades.

  • Síntomas compatibles con hidrocefalia, como dolores de cabeza persistentes, náuseas y visión borrosa, causados por la acumulación de líquido cefalorraquídeo.

Belén, que siempre mantuvo su optimismo, compartía su evolución con sus casi 200.000 seguidores, mostrando con valentía tanto los momentos difíciles como su profundo deseo de seguir adelante.


Diagnóstico y tratamiento: un camino lleno de obstáculos

La resonancia magnética fue la principal herramienta que permitió detectar el glioma difuso en Belén. Aunque la confirmación final del diagnóstico suele requerir una biopsia, en casos como el suyo, las imágenes clínicas y los síntomas fueron lo suficientemente claros.

Los tratamientos actuales para el glioma difuso de línea media incluyen principalmente radioterapia para intentar ralentizar el crecimiento del tumor. Sin embargo, la cirugía suele ser inviable debido a la localización crítica del tumor, y la quimioterapia ofrece resultados limitados. A pesar de los avances científicos, la cura definitiva sigue siendo un reto.


El impacto emocional de la enfermedad

El diagnóstico de un glioma difuso no solo golpea al paciente, sino también a su entorno. La incertidumbre, la dureza del tratamiento y la naturaleza implacable de la enfermedad generan un impacto emocional enorme.
Aun así, figuras como Belén Domínguez demostraron que, incluso en los momentos más oscuros, la vida sigue teniendo momentos de belleza y esperanza.

Su legado continúa inspirando a quienes luchan cada día contra esta enfermedad y a quienes siguen creyendo en la fuerza del optimismo.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El INSS está quitando la incapacidad permanente a estas personas: quiénes están en riesgo según la Seguridad Social

Publicado

en

INSS quitar incapacidad permanente
El INSS está quitando la incapacidad permanente a estas personas: quiénes están en riesgo según la Seguridad Social-ARCHIVO

La incapacidad permanente es una de las prestaciones más sensibles del sistema de la Seguridad Social, ya que afecta directamente a la estabilidad económica de miles de personas que dependen de ella para vivir. Sin embargo, lo que muchos beneficiarios desconocen es que no se trata de una pensión definitiva ni garantizada de por vida. El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) puede revisar, reducir e incluso retirar esta prestación si se dan determinadas circunstancias.

Y esto es precisamente lo que está ocurriendo. El INSS está retirando la incapacidad permanente a perfiles muy concretos tras detectar situaciones que, según la normativa vigente, justifican la pérdida del derecho a la pensión.

La incapacidad permanente no es intocable: puede revisarse y extinguirse

En España, más de un millón de personas cobran una pensión de incapacidad permanente. La cuantía y las condiciones varían en función del grado reconocido —parcial, total, absoluta o gran invalidez—, pero todas comparten una misma realidad: la incapacidad es revisable.

La ley permite al INSS revisar la prestación antes de la edad ordinaria de jubilación si se produce una mejoría de la salud, un cambio en la situación laboral o si se detecta algún incumplimiento. En muchos casos, el aviso llega mediante una citación médica, pero en otros la notificación se produce cuando la decisión ya está tomada.

Trabajar cobrando una incapacidad permanente: cuándo supone un riesgo real

Uno de los motivos más frecuentes por los que el INSS está retirando la incapacidad permanente tiene que ver con el regreso al trabajo. La Seguridad Social permite compatibilizar trabajo e incapacidad, pero solo si el empleo no contradice las limitaciones médicas que dieron lugar al reconocimiento de la pensión.

El problema surge cuando el organismo detecta que la persona beneficiaria:

  • Desempeña funciones muy similares a las que ya no podía realizar.

  • Ocupa un puesto claramente incompatible con su patología.

  • Realiza tareas que contradicen los informes médicos oficiales.

En estos casos, el INSS puede revisar el grado de incapacidad o extinguir la pensión, al considerar que ya no existe la limitación laboral que la justificaba.

Las revisiones médicas que pueden rebajar o eliminar la pensión

El INSS realiza revisiones periódicas, normalmente cada dos años, aunque estas pueden adelantarse si existen indicios de mejoría. Durante estas evaluaciones, los médicos valoran si las patologías han evolucionado favorablemente.

Si se concluye que la persona ya puede desarrollar una actividad laboral, el organismo puede:

  • Reducir el grado de incapacidad.

  • Retirar directamente la prestación.

Aunque estas decisiones generan mucha inquietud, están plenamente respaldadas por la normativa: la incapacidad permanente no es vitalicia si desaparecen las causas médicas que la motivaron.

Incumplimientos y errores que también pueden provocar la retirada

Existen otros supuestos menos conocidos, pero igualmente determinantes, por los que el INSS puede suspender o retirar la incapacidad permanente. Ocurre, por ejemplo, cuando la persona beneficiaria:

  • No acude a las revisiones médicas obligatorias.

  • Rechaza sin causa justificada tratamientos de rehabilitación o readaptación profesional.

  • No cumple con los trámites administrativos necesarios para mantener la prestación.

  • Fue beneficiaria de una incapacidad concedida por error administrativo, detectado posteriormente.

  • Incumple las condiciones exigidas para conservar la pensión.

En los casos más graves, cuando se demuestra fraude o simulación, la retirada de la incapacidad es inmediata.

La tabla de los afectados: quién puede perder la incapacidad permanente

Según los criterios del INSS, estas son las personas con mayor riesgo de perder la pensión de incapacidad permanente:

  • Personas que vuelven a trabajar en puestos incompatibles con sus limitaciones médicas.

  • Personas cuya salud ha mejorado según las revisiones médicas oficiales.

  • Personas que no acuden a las revisiones médicas obligatorias.

  • Personas que rechazan tratamientos de rehabilitación o readaptación sin justificación.

  • Personas cuya incapacidad fue concedida con errores detectados posteriormente.

  • Personas mayores de 55 años que cobran el complemento del 20% y vuelven a trabajar.

  • Personas que alcanzan la edad ordinaria de jubilación, momento en el que la incapacidad se transforma en pensión de jubilación.

  • Personas implicadas en casos de fraude o simulación.

El complemento del 20% para mayores de 55 años: uno de los puntos más delicados

Uno de los aspectos que más confusión genera es el complemento del 20% que pueden percibir quienes tienen reconocida una incapacidad permanente total y superan los 55 años. Este incremento se concede cuando existen dificultades especiales para reincorporarse al mercado laboral.

Sin embargo, no es un complemento vitalicio. Se pierde automáticamente si la persona comienza a trabajar o cuando alcanza la edad legal de jubilación, momento en el que la prestación se convierte en una pensión ordinaria. El INSS es claro al respecto: no se trata de un derecho permanente.

Puedes seguir toda la actualidad visitando OfficialPress o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo