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Cómo limpiar y recuperar los trajes de fallera afectados por la DANA

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La reciente DANA ha dejado a muchos hogares y pertenencias sumidos en el barro y fango, y uno de los elementos más afectados en muchas casas han sido los trajes de fallera, símbolos de nuestra tradición y cultura. Si tus trajes se han visto comprometidos por las inclemencias del tiempo, no te preocupes. Aquí te contamos cómo limpiarlos y restaurarlos, basándonos en un método efectivo que te ayudará a devolverles su esplendor.

Paso a paso para recuperar un corpiño de fallera

Recuperar un traje de fallera cubierto de barro puede parecer una tarea complicada, pero con los cuidados y pasos adecuados, puedes restaurarlo a su estado original. La información proporcionada por Isabel Luzzy te guiará a través de un proceso detallado para recuperar un corpiño de fallera afectado por la DANA. A continuación, te dejamos el proceso paso a paso para devolverle su esplendor a tu traje.

1. Retira las puntillas y otros detalles delicados

Lo primero que debes hacer es quitar las puntillas u otros adornos que puedas retirar fácilmente sin dañar el corpiño. Esto ayudará a evitar que se dañen durante el proceso de limpieza.

2. Enjuaga con abundante agua

Coloca el corpiño bajo el agua de la ducha, sin frotar, solo aplicando presión con la palma de la mano para que el barro y el fango se vayan despegando de la tela. Debes centrarte en los rincones donde más suciedad se haya acumulado, enjuagando hasta que el agua salga más o menos limpia. Este primer paso ayudará a eliminar la mayor parte del barro sin dañar la tela.

3. Aplica Fairy o detergente suave

Una vez que el agua haya salido más limpia, agrega unas gotas de Fairy o detergente suave. Con la palma de la mano, pasa suavemente el producto por toda la tela, asegurándote de que penetre bien en las fibras. No frotes ni hagas presión excesiva para no dañar la tela, solo pasa la mano con suavidad. Enjuaga con agua limpia hasta que la espuma desaparezca y el agua salga completamente limpia.

4. Lavar en la lavadora (si no es de seda)

Si el corpiño no es de seda, puedes meterlo en la lavadora con una pastilla de jabón para lavadora, usando agua fría para evitar que la tela se deforme o se encoja. Selecciona el programa delicado con el centrifugado más bajo, para que no se dañe. Además, añade suavizante de bolitas para darle un toque de frescura a la tela.

5. Revisión final

Una vez lavado y enjuagado, verifica el corpiño para asegurarte de que todo el barro y fango se ha eliminado. Si es necesario, repite el proceso para los restos más resistentes. Después de secarlo al aire, el corpiño debería recuperar su aspecto original, listo para continuar siendo parte de nuestras tradiciones.

Resultado final: Un corpiño recuperado

Siguiendo estos pasos, puedes recuperar un corpiño que estaba completamente cubierto de barro y fango, devolviéndole su forma y color original. La clave es ser paciente y usar productos suaves que no dañen los delicados tejidos de los trajes de fallera.

Recuerda que, aunque el proceso puede llevar algo de tiempo, el resultado será muy satisfactorio, y tu traje de fallera podrá seguir siendo parte de nuestra cultura, listo para el próximo año. ¡No dejes que los estragos de la DANA destruyan lo que tanto valoras!

Fotos de antes y después:

Fotos de Isabel Luzzy 

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Fallas

Claudia, Fallera Mayor Infantil de Plaza Segovia, deslumbra con una indumentaria impecable

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Claudia, Fallera Mayor Infantil de la Plaza Segovia, vive un año que quedará para siempre en su memoria. Su elegancia, dulzura y pasión por las Fallas reflejan la ilusión de una niña que ha crecido rodeada de música, pólvora y tradición.

Además, Claudia ya ha demostrado su talento y carisma más allá de la indumentaria. La hemos visto brillar con su grupo de Playbacks, donde lograron alzarse con la victoria en el concurso organizado por la Junta Central Fallera. Criada como fallera de casal de toda la vida, sigue los pasos de su familia: al igual que su hermana Alejandra y sus primas, Claudia ha crecido inmersa en la tradición fallera, participando activamente en cada acto y celebrando cada festividad con la pasión que caracteriza a su familia y a la Plaza Segovia.

La conexión familiar con las Fallas es profunda: su madre, Susana Esteve Puchades, fue Corte de Honor en 2001, y hoy ese legado se refleja en la mirada y en el porte de Claudia.

Cada uno de los trajes que luce ha sido cuidadosamente confeccionado por Marian Indumentaria, combinando artesanía, historia y estética de la indumentaria valenciana. Cada pieza es un homenaje a la tradición y un testimonio del talento de los maestros artesanos que trabajan con seda, damasco, brocados y orfebrería.

Traje oficial en rosa antiguo

El traje oficial de Claudia destaca por la delicadeza del lampas de seda de Compañía Valenciana de la Seda en color rosa antiguo, modelo Santa Lucía. Las manteletas de Artesanía Viana y el cancán de Margarita Vercher aportan estructura y movimiento al conjunto, mientras que los zapatos de Creaciones Aurora y el aderezo de Máximo Betro completan la elegancia. Las peinetas de Flor de Aigua de Castillo Cinceladores añaden un toque de sofisticación discreta. Todo el conjunto transmite armonía y serenidad, reflejando la sensibilidad y la dulzura de Claudia.

Segundo traje en blanco

El segundo traje, modelo Alicia con fondo blanco de Mar de Seda, es un homenaje a la pureza y luminosidad infantil. Cada detalle, desde la textura de la seda hasta el acabado de los bordados, ha sido pensado para realzar la frescura y la inocencia de Claudia, al tiempo que mantiene la esencia clásica de la indumentaria valenciana. Este traje combina simplicidad y elegancia, convirtiéndose en una pieza que brilla por su delicadeza y equilibrio.

Brocatel familiar

El tercer traje es un testimonio de historia familiar y de emoción contenida. La falda es un brocatel de herencia familiar, que perteneció a su tía y fue lucida como Fallera Mayor en 1992, mientras que el corpiño es un damasco negro de Compañía Valenciana de la Seda. Las manteletas de Artesanía Viana, los zapatos de Creaciones Aurora, el aderezo de Alpama Joyeros y las peinetas de Castillo Cinceladores completan el conjunto. El cancán de Margarita Vercher aporta la amplitud necesaria para la movilidad de la niña durante los actos. Este traje no solo destaca por su belleza, sino por la emoción que encierra: es un vínculo tangible con la historia familiar y con la memoria de quienes hicieron brillar la tradición antes que ella.

Damasco ciruela

El cuarto traje, en damasco color ciruela de Compañía Valenciana de la Seda, combina fuerza y sofisticación. Las manteletas de Artesanía Viana, los zapatos de Creaciones Aurora y el aderezo de Máximo Betro mantienen la coherencia con el estilo clásico, mientras que las peinetas en tono cuero de Castillo Cinceladores aportan un toque de carácter. Este traje refleja presencia y madurez, ofreciendo un contraste elegante con la suavidad de los tonos anteriores, y demuestra la versatilidad y riqueza de la indumentaria valenciana.

Cada traje de Claudia no solo es una obra de artesanía, sino una expresión de historia, familia y sentimiento. Cada seda, cada brocado y cada aderezo transmiten la tradición de las Fallas y la pasión de quienes trabajan para mantenerla viva. Este año, Plaza Segovia no solo celebra a una Fallera Mayor Infantil radiante, sino también una historia de legado, ilusión y amor por la fiesta que une generaciones.

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