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VÍDEO| Así fue la cremà de las Fallas 2023

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crema fallas 2023
Foto: Toni Cortés

La cremà de las Fallas 2023, con su ‘Cardioversió valenciana’ ha sido pasto de las llamas.

Cremà de las Fallas 2023:

La Cremà de las Fallas vista desde el cielo

Las Fallas de 2023 pasarán ya a la historia, tras el fuego que las ha consumido este domingo, por haber sido la mezcla casi perfecta -porque la perfección festiva no existe- de la ansiada normalidad postcovid, el buen tiempo, el mejor calendario posible y unas ganas colectivas de disfrutar al máximo.

Las llamas que han reducido a cenizas la falla municipal con el enorme corazón de madera que, como alegoría de todas las buenas sensaciones mediterráneas, familiares, naturales y gastronómicas, latía y se iluminaba en plena plaza del Ayuntamiento de València han simbolizado el clímax de unas fiestas multitudinarias que han superado incluso las mejores expectativas que tenían ante sí.

La cremà de los cerca de 770 monumentos escultóricos repartidos por toda València, además de las docenas de ellos que hay en localidades de toda su provincia, así como en municipios de Alicante y de Castellón, ha puesto fin esta noche a unas Fallas para las que se agotan los calificativos por parte del mundo festivo, las autoridades, los sectores económicos directos e indirectos que dependen de ellas y los cientos de miles de turistas que han venido.

Las primeras valoraciones atisban ya los mejores datos económicos de los últimos años, a falta de concretarse a nivel hostelero y turístico, pero se ha confirmado con creces el optimismo visto en la calle y el colofón ha llegado este fin de semana, con una sensación generalizada de vuelta a la normalidad tras unas Fallas suspendidas en 2020, aplazadas a septiembre en 2021 y restringidas aún en 2022.

Normalidad, sin embargo, empañada por una agresión homófoba tras la verbena de una comisión fallera y por la sensación generalizada -y admitida por el alcalde, Joan Ribó- de que la masiva afluencia de gente de este año no ha tenido el correspondiente despliegue de limpieza, aunque esta nunca será suficiente si siguen creciendo las muestras de incivismo que se han visto en muchas zonas de la ciudad.

EL FUEGO Y SUS FALLAS

El ritual del fuego no ha faltado a su cita este domingo y, tras haber quemado sin incidencias las fallas infantiles, desde las diez de la noche han empezado a arder las grandes tras los pertinentes castillos pirotécnicos y las lágrimas de las falleras mayores de cada comisión al ver desaparecer -físicamente, pero no en las redes sociales, donde su influencia crece exponencialmente cada año- el trabajo de todo un año de sus artistas falleros.

Este domingo se ha librado del fuego, como «ninot indultat» por el público, el conjunto «La pirotècnia» de la falla L’Antiga de Campanar, obra del artista fallero Carlos Carsí y que pasará a engrosar el patrimonio del Museu Faller de la capital valenciana.

La falla de la sección Especial que ha ganado el primer premio del jurado, la fantasía «Kromátika» que David Sánchez ha creado para Exposición-Micer Mascó con un presupuesto de 160.000 euros -casi 100.000 menos que la gran favorita, Convento Jerusalén-, iba a arder, como manda la tradición, media hora más tarde que el resto pero problemas técnicos han retrasado su cremà unos diez minutos.

Este año, las fallas de Especial se han gastado en sus monumentos grandes casi 1,5 millones de euros y 353.000 en los infantiles; en general se ha intentado mantener la espectacularidad de todas las obras respecto a otras ediciones, aunque la reducción presupuestaria por la crisis actual y la inflación de los últimos ejercicios, unido a las consecuencias de tres años de pandemia, ha sido inevitable.

EL CORAZÓN QUE LATE Y ARDE

Y a las once de la noche Laura Mengó, la primera fallera mayor de València con una diversidad funcional -lleva una prótesis en una pierna-, ha prendido la mecha que daba inicio a un castillo pirotécnico que ha atronado, por última vez en estas Fallas, la nuevamente abarrotada plaza del Ayuntamiento y ha dado paso a la cremà de «Cardioversió valenciana», la falla municipal de este año.

Construida con la técnica de vareta de madera y diseñada por primera vez por una mujer (Marina Puche), esta falla fuera de concurso y cuyos 217.300 euros ha pagado el Ayuntamiento ha coronado desde su plantà del pasado miércoles el «kilómetro cero» de las Fallas con sus enormes aves de la Albufera, sus perfectas naranjas, sus gambas y su abuela con la paella como símbolos volantes y anexos de aquello que hace latir de nuevo el corazón de toda esta sociedad.

Acompañada por su corte de honor y de autoridades como el president de la Generalitat, Ximo Puig, y el alcalde de la ciudad, Joan Ribó, la fallera mayor ha aguantado estoicamente, con lágrimas y a los sones de los himnos valenciano y nacional, la cremà de esa falla y el fin de su reinado, todo ello ante la mirada de docenas de miles de personas que han colapsado la plaza -a oscuras para que el fuego fuera el gran protagonista- y todas sus calles adyacentes.

Se pone así el broche de oro a cinco días grandes de fiesta pero hasta una veintena de jornadas que han aunado actos festivos, pirotécnicos, taurinos, gastronómicos y museísticos en torno a unas fiestas que desde 2016 son Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y que esta semana han empezado a cuantificar, para un próximo y ansiado estudio oficial y académico, cuál es su impacto económico real. El emocional, este año, se salda con superávit.

Por Carlos Bazarra

La cremà de las Fallas 2023 en imágenes de Toni Cortés:

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Esta es la historia y las fotos del Espolín Ramón

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Historia del espolín Ramón de Garín

El magnífico espolín Ramón data de principios de siglo XX y está realizado en raso espolinado y sedas de colores. Su composición es simétrica, y al igual que en otros modelos, éste se ve influenciado por el estilo modernista y en está caracterizado por la aparición de los lirios, las hortensias, los capullos cerrados y abiertos de base bulbosa y pistilos muy largos.
Este cartonaje de espolín solo es tejido por la casa Garín.

Galería de imágenes de algunas falleras que han lucido el dibujo Ramón

Un espolín Ramón, y otros espolines antiguos forman parte del armario fallero de Nieves y Alonso, Fallera Mayor y Presidente Infantil 2023 de la Falla Plaça Major d’ Alzira.

 

Lola López Flor, Fallera Mayor Infantil 2023 de la Falla Conde Salvatierra – Cirilo Amorós, y actual componente de la Corte de Honor Infantil 2024, cautivó todas las miradas con este precioso espolín Ramón, confeccionado por su tía, la indumentarista ‌Flor – Carmen Bueso.

 

Raquel Alario, la fallera Mayor de Valencia del años 2018, lució este precioso Ramón confeccionado por  Indumentaria Serrano i Navalon.

Celia Campos Beuter, Fallera Mayor 2023 de la falla Luis Oliag – Mariola – Granada, quien portó este espectacular espolín Ramón en fondo negro.

Pepe Castells Fotógrafo

Preciosa combinación de colores para el espolín Ramón de Ana Alicarte Balaguer, de la Falla Pizarro Cirilo Amorós. Todo un ejemplo de clase y elegancia.

 

Olvido Roda, Fallera Mayor 2023 de la Falla Plaza del Pilar, recuperó el espolín Ramón que lució su abuela hace 70 años.
Confeccionado por Amparo Fabra Indumentaria y las fotografías de: Fotógrafos Pardo

María Chaqués

Regina dels «Jocs Florals» estrenó un precios Ramón color azul SÈVRES para ser exaltada. La confección del traje fue de 1700 Jorge Faubel.

Carla Olmos Llovera

Tan elegante como lo es su espolín Ramón en fondo gris, confeccionado por Amparo Fabra Indumentaria, que estrenó el día de su exaltación como Fallera Mayor 2023 de la Falla Almirante Cadarso – Conde Altea.  La combinación de colores vivos de sus flores impregnan de luz todo el tejido, dando como resultado un traje espectacular. 

Sandra Leiva Herrero

La que fuera Fallera Mayor Infantil del año 1988, también portó este fabuloso espolín que apreciamos en esta foto antigua.
Suni López Giménez, muy conocida y querida en el mundo fallero, tiene entre su gran colección de espolines este precioso Ramón en rosa cuarzo, que data de los años 90, en principio confeccionado por la casa Insa, y actualizado por Amparo Fabra.

Silvia Cosmes Pina, la mujer del conocido indumentarista, Jose Polit, estrenó este corpiño de manga larga del espolín Ramón para recoger su distintivo de Fulles de Llorer i Brillants.

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