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La nieve deja estampas «de foto» en el interior norte de Castellón

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Ares del Maestre. EFE/ Domenech Castelló

Castelló, 25 nov (EFE).- La nieve caída en las últimas horas en el interior norte de Castellón ha dejado estampas «de foto» en pueblos como Morella, Ares del Maestrat, Herbés o Castell de Cabres, en los que están trabajando los efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón para abrir las dos vías que se han cortado al tráfico.

Según han explicado fuentes del Consorcio a EFE, las máquinas quitanieves y los efectivos del dispositivo especial de nevadas están trabajando ya en la CV-105 entre Morella y Castell de Cabres y en la CV-110 a la altura de Herbés.

También hay dificultades para la circulación en otras vías como la N-232a a la altura de Morella, en las que es obligatorio circular con cadenas o neumáticos de invierno y lo mismo ocurre en la CV-125 de Cinctorres a Portell de Morella, en la CV-124 a la altura de Castellfort, en la CV-126 en Vilafranca del Cid hacia Castellfort. Por otra parte, la CV-15 de Ares del Maestre a Vilafranca del Cid está abierta aunque está prohibida la circulación de camiones.

Las zonas con mayor acumulación de nieve se localizan de Morella hacia el norte -en pueblos como Portell de Morella, Xiva de Morella- con una altura al rededor de 1.000 metros y, además, en todos los municipios del área de la Tinença de Benifassà los pueblos han amanecido cubiertos de una capa de nieve.

El alcalde de Morella, Ramsés Ripollés ha explicado a EFE que la viabilidad ahora mismo es «perfecta» en el municipio y sus accesos principales y ha destacado que este temporal, además de dejar un paisaje bonito, «ha sido positivo para el campo».

Una nevada para la que estaban preparado, ha agregado, ya que estaba activado todo el protocolo invernal, y que no les ha cogido tampoco por sorpresa por caer en otoño, ya que en años anteriores también se han registrado nevadas en esta época.

El puerto de Ares, a 1.137 metros de altura en la comarca de l’Alt Maestrat, está cubierto de nieve y deja paisajes blancos y bajas temperaturas, no usuales para esta época del año, aunque, según comentan fuentes del consorcio de bomberos, están acostumbrados a que en noviembre caiga alguna nevada, por lo que las bajas temperaturas tampoco les resultan extrañas. En el interior sur de la provincia la nieve no había vuelto a caer desde que el pasado martes la localidad de El Toro registrara una ligera nevada.

Las temperaturas en el interior de la provincia son bajas, con máximas en torno a 6 grados, aunque el viento, que sopla moderado de componente oeste, hace que la sensación térmica sea más baja.

Se presenta un fin de semana frío para todo el interior de Castellón, aunque ello no será obstáculo para atraer visitantes que quieran contemplar la nieve o que acudan a eventos como la Feria de la Trufa que se celebra en El Toro y que incluye una carrera de montaña a la que se han apuntado más de 450 personas, «superando todos nuestras expectativas», según ha asegurado a EFE el alcalde de la localidad, Alberto Lázaro.

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Valencia

Julián, el heroico conserje del edificio incendiado en Campanar, recibirá la Distinción de la Generalitat Valenciana

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Julián conserje edificio Campanar

El president de la Generalitat, Carlos Mazón, y la alcaldesa de València, María José Catalá, han acordado reconocer a Julián García Antón, el conserje de los edificios incendiados en el barrio de Campanar de València, que con su acción de alertar a los vecinos salvó muchas vidas, con la Distinción de la Generalitat Valenciana

Por este motivo, el president de la Generalitat propondrá en el próximo Pleno del Consell otorgar a Julián García Antón la Distinción de la Generalitat por su comportamiento ejemplar y arriesgado, en la tarde del 22 de febrero, cuando se produjo el incendio de los edificios residenciales.

Julián, el conserje, recibirá la Distinción de la Generalitat Valenciana

El Decreto por el que se creó la Distinción de la Generalitat 177/2003, de 12 de septiembre, reconoce que podrán recibir este galardón “de modo colectivo o individual, quienes salven personas en grave riesgo como consecuencia de catástrofe o de cualquier otra situación, o bien colaboren de modo determinante en el restablecimiento de la normalidad en zonas siniestradas, así como a aquellas personas, tanto físicas como jurídicas, que hayan destacado por sus valores de convivencia, humanismo, compromiso con la solidaridad y ayuda a los demás”.

Así mismo, el Pleno del Consell reconocerá de manera especial el trabajo realizado por todos los profesionales que intervinieron en el trágico suceso y que realizaron un trabajo diligente y encomiable.

El héroe de la tragedia de Campanar

«No conté las veces que subí pero fui tocando las puertas avisando», ha relatado Julián, que asegura haber quedado impactado por la escena que vivió cuando avisó a una vecina, una persona mayor, de la puerta 72: «Abrí la puerta y vino una llamarada, la cogí y la saqué».

El incendio se inició en la puerta 86, en la planta 8 del edificio, donde el conserje trabaja desde el año 2009, cuando se construyó el inmueble y al que puede llegar a pie o en bici desde su casa ya que vive muy cerca, en Mislata.

VÍDEO| El precioso homenaje de Mestalla a Julián y a las víctimas del incendio: «Campanar, te quiero»

Julián ayudó hasta que el humo le dejó

Ha reiterado que ayudó «todo lo que dio» su mano, hasta que el humo le dejó, y que conocía a todos los vecinos, también a los fallecidos, que vivían en las plantas 9 y 10.

Y ha apuntado que ha podido ver las imágenes de la pareja que fue rescatada por los bomberos desde el balcón, a la que no pudo ayudar, pero sí a otros residentes a los que alertó del incendio llamando a sus puertas.

Pudo llegar hasta el piso 10 ó 12, no recuerda con precisión, por la escalera paralela que llega hasta la planta catorce y los vecinos iban bajando en grupo, pero llegó un momento en que el humo ya impedía bajar por las escaleras y los bomberos le dijeron que se quedara en el patio del edificio por si necesitaban algo de él.

Entonces colocaron unos ventiladores grandes «para sacar el humo y la cosa se puso peor», caían las planchas ardiendo, y Julián se refugió en un rincón de la entrada, para después salir y cruzar hacia fuera, momentos en que reconoce que lo pasó mal.

Ha señalado que el fuego avanzó muy rápido, y entre el incendio y el humo, llegó un momento que ya no se podía bajar.

Julián sabe que ha ayudado a salvar la vida de muchos vecinos, quienes le han agradecido su labor alertando del incendio, especialmente la mujer de más edad que sacó de su casa, y entre quienes se encontraba un hombre en silla de ruedas.

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