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Fallas

El documento que JCF ha enviado a los presidentes para que voten ‘sí’ a las Fallas en septiembre o perderán las ayudas

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Este lunes la consellera de Sanidad Ana Barceló mantuvo la esperada reunión con los representantes del mundo de las Fallas de la Comunitat Valenciana, como la Junta Central Fallera, la Interagrupación de Fallas de València, la Federación de Fallas de Primera A, la Federación de Fallas de Especial y la Federación de Fallas de Burriana y se propuso celebrar las Fallas 2021 del 1 al 5 de septiembre.

El concejal de Cultura Festiva y presidente de la Junta Central Fallera, Carlos Galiana, señaló tras la reunión que este miércoles, la Asamblea General de la JCF decidirá si acepta el calendario propuesto por el Ayuntamiento ante lo acordado por Sanidad, que pasa por celebrar las Fallas del 31 de agosto (con la plantà infantil) al 5 de septiembre.

Y este martes, los presidentes de falla han recibido un documento de Junta Central Fallera en el que se explica la importancia de votar ‘sí’ a la propuesta de Sanidad con unos argumentos en los que advierte, entre otras cosas, que perderían las ayudas puesto que «podría suponer devolver la subvención del 62,5% otorgada en 2020» o en el supuesto que una comisión decida no plantar en septiembre también deberá retirar la falla de Feria Valencia.

Este es el texto íntegro que han recibido los presidentes de fallas:

¿Qué vamos a votar?

La Consejera de Sanidad nos informó que las Fallas y las fiestas patronales en nuestra Comunidad se podrían celebrar, con las restricciones pertinentes, a partir del 1 de septiembre de 2021.

Desde la Comisión de Seguimiento que lleva trabajando desde hace tiempo para celebrar unas Fallas a partir del segundo semestre ponemos encima de la mesa las fechas del 1 al 5 de septiembre, empezando con la Plantà Infantil el 31 de agosto por la noche.

 

¿Por qué Fallas en 2021?

Los falleros y las falleras tenemos que quemar para cerrar un ciclo y volver a empezar. Lo llevamos en nuestro ADN. Quemar para renacer. La pandemia nos ha agotado mentalmente y necesitamos volver a socializar en lo posible. Además, la situación económica de los sectores productivos es muy delicada.

Quizás esperar más tiempo nos aboca al cierre de muchas tiendas y negocios esenciales para ser Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Cuando volvemos a visitarlas para celebrar las fallas quizás ya no estén.

¿Por qué del 1 al 5 de septiembre?

En primer lugar, esta decisión es meditada y responde a varias cuestiones.

  • Estas fechas nos permitirían restablecer un calendario el más parecido posible a un ejercicio natural respecto a las Fallas de 2022. Se podrían llevar a cabo las preselecciones y la Fonteta y así conseguir también que el resto de actos vuelvan a sus fechas habituales.
  • En estas fechas, los escolares todavía no han empezado las clases y por tanto podrán disfrutar de vacaciones, solucionando el problema de haber disfrutado ya de los festivos planteados.
  • En estas fechas es más difícil que el tiempo sea inestable, puesto que las lluvias suelen aparecer una semana más tarde. Solo hay que recordar como en muchas celebraciones de Fonteta hemos tenido lluvias y los últimos años incluso a partir del 10 de septiembre las precipitaciones han sido más frecuentes.
  • Sanidad ha obligado a que las fechas empiezan a partir del 1 de septiembre y desde Junta Central Fallera creemos que lo mejor es no alargar el calendario ni malgastar la oportunidad de hacer actividades falleras.

Por eso el 31 de agosto sería la Plantà infantil y el 5 la Cremà, con una semana de actividades lo más parecido a la que conocemos pero adaptada a las condiciones sanitarias del momento.

  • Hacer Fallas del 1 al 5 de septiembre también nos evitaría coincidir con otras festividades tanto de la ciudad como de la Comunidad.

¿Qué actividades podremos hacer esas fechas?

En principio todas las actividades tendrán que ajustarse a la normativa sanitaria vigente en ese momento. El programa de festejos tiene que pasar por el Pleno y la Asamblea de Junta Central Fallera. Hemos marcado como imprescindibles los actos de la plantà, la cremà y la ofrenda. Insistimos, con todas las restricciones y medidas sanitarias necesarias. Los diferentes actos de las comisiones se ajustarán a la normativa sanitaria vigente en ese momento y serán equivalentes a las diferentes disposiciones que la Consellería de Sanidad ha ido publicando el último año.

¿Puedo hacer una cena en la calle?

Tendremos que mirar la normativa de las terrazas y ver la distribución vigente en ese momento de las mesas y sillas.

¿Serán seguras las actividades falleras?

Durante toda la pandemia los falleros y las falleras hemos demostrado que podemos hacer las cosas de manera absolutamente responsable. No hemos tenido que lamentar ningún brote en ningún casal ni en ninguna actividad que hemos realizado.

Los falleros y las falleras continuaremos trabajando para conseguir ser ejemplo para toda la ciudadanía. En todo caso tendremos formación adecuada para tener a nuestros casales un coordinador/a covid para que pueda interpretar e implementar las medidas sanitarias del momento.

En todo caso parece que, con el ritmo de vacunación, a mediados de agosto tendremos el que se conoce como “inmunidad de rebaño”, por lo tanto la seguridad sanitaria será mayor.

¿Qué pasa si no votamos esas fechas?

Encontrar unas fechas mejores nos parece prácticamente imposible por todo el que hemos comentado antes, por lo tanto, la opción sería ir a marzo de 2022.

¿Qué supondría ir a marzo de 2022?

Más allá del perjuicio económico para todos los sectores productivos de la cultura festiva de la ciudad (indumentaria, orfebrería, floristería, pirotecnia, artistas falleros y un larguísimo etc.), las Fallas almacenadas en Feria Valencia y otras localizaciones tendrían que salir de allí y cada comisión se tendría que hacer cargo de las mismas.

Los censos falleros ya han bajado un 10% durante estos meses. Un aplazamiento de las Fallas a marzo de 2022 podría comportar una nueva bajada del censo falleros a las comisiones ante la falta de actividad y, por lo tanto, perjuicio económico para las comisiones.

Por último, las subvenciones dadas por el Ayuntamiento de Valencia a las comisiones de la ciudad podrían ser revisadas para comprobar si se ha cumplido el objeto de las mismas. Esto, después de iniciar el correspondiente expediente, podría suponer devolver la subvención del 62,5% otorgada en 2020.

La subvención de 2021 no corre ese riesgo puesto que está pensada para las Fallas de 2022.

¿Y si mi comisión no quiere plantar?

En ese caso puedes votar igualmente que sí en la Asamblea para permitir que el resto de comisiones planten en septiembre. Y tu comisión puede no plantar. Se trata de ser solidario con las que sí vuelan.

Las comisiones que no plantan tendrán categoría de “falla reorganizada” tal y como marca el reglamento fallero en su artículo 12. b. El resto de consecuencias (recoger la falla de Feria Valencia, subvenciones, etc.) son las mismas. Nada cambia. Por lo tanto, si no quieres plantar, votando sí tomas una decisión propia y puedes continuar con ella y permites que el resto de comisiones puedan celebrar las actividades falleras.

Votando no, las consecuencias para ti son las mismas, pero obligas al resto de comisiones que sí que quieren plantar a no hacerlo y podría resultar un poco insolidario para el resto del mundo fallero que quiere continuar.

¿Y qué pasa con mis representantes si quieren continuar para 2022?

Absolutamente nada. Cada comisión tiene la libertad de elegir a sus representantes como considere más oportuno. La Junta Central Fallera no se mete  en el proceso de la elección interno de cada comisión.

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Fallas

Fallas desbordadas: por qué València necesita una tercera jornada de Ofrenda

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tercera jornada Ofrenda Fallas
Ofrenda de las Fallas 2026- OFFICIAL PRESS

Las Fallas de València viven uno de sus momentos más dulces. La fiesta crece, atrae cada vez a más gente y se consolida como un fenómeno cultural, turístico y social de primer nivel. Pero ese éxito, que es motivo de orgullo, empieza también a evidenciar una realidad incómoda: el modelo actual se queda pequeño.

La Ofrenda a la Virgen de los Desamparados, uno de los actos más emblemáticos, es el mejor ejemplo. Más de 123.000 personas han desfilado este 2026. Un récord. Y probablemente no será el último.

Un éxito que obliga a replantear el modelo

El censo fallero no deja de crecer. Cada año se suman nuevas comisiones, más integrantes y más participación. A eso hay que añadir el interés turístico y mediático que ha disparado la proyección de la fiesta.

El resultado es evidente:

  • Desfiles que se alargan hasta altas horas de la madrugada

  • Comisiones que esperan horas para desfilar

  • Falleras infantiles entrando pasada la medianoche

  • Un desgaste físico evidente para participantes y organización

La Ofrenda, tal y como está planteada, está tensionada al límite.

Dos días ya no son suficientes

Mantener la Ofrenda en dos jornadas fue durante años una solución eficaz. Hoy, con las cifras actuales, empieza a ser un problema.

No se trata solo de comodidad. Se trata de dignidad del acto.

La Ofrenda es emoción, tradición y simbolismo. No puede convertirse en una carrera contra el reloj ni en una procesión interminable que pierde intensidad conforme avanzan las horas.

Cuando un acto termina a las dos de la madrugada, algo falla.

La tercera jornada: una solución lógica

La propuesta de ampliar la Ofrenda a tres días no es nueva, pero cada vez resulta más difícil ignorarla.

Una tercera jornada permitiría:

  • Repartir mejor a las comisiones

  • Reducir tiempos de espera

  • Evitar horarios extremos

  • Mejorar la experiencia de falleros y público

  • Recuperar la esencia del acto

No se trata de cambiar la tradición, sino de adaptarla a la realidad actual.

Las Fallas han cambiado (y deben seguir haciéndolo)

Las Fallas de hoy no son las de hace 20 años. Han crecido en dimensión, en impacto y en exigencia organizativa.

València ha sabido evolucionar en muchos aspectos: seguridad, movilidad, gestión de grandes eventos… Pero la Ofrenda sigue anclada en un formato que ya no responde al volumen actual.

Negarse a actualizarla es, en el fondo, ignorar el éxito de la propia fiesta.

Tradición no es inmovilismo

Uno de los argumentos más repetidos contra una tercera jornada es la defensa de la tradición. Pero conviene recordar que las Fallas siempre han evolucionado.

La propia Ofrenda, tal y como la conocemos hoy, no es inmutable. Ha cambiado recorridos, horarios, organización… y seguirá haciéndolo.

Porque la tradición no consiste en repetir, sino en mantener el sentido adaptándose al tiempo.

Una decisión que ya no puede esperar

Con cifras récord y una tendencia claramente al alza, la pregunta ya no es si habrá que ampliar la Ofrenda, sino cuándo.

Y todo apunta a que ese momento ha llegado.

Si las Fallas están de moda, si el censo crece y si la participación se dispara, la respuesta no puede ser seguir haciendo lo mismo.

Porque cuando una fiesta crece, la organización también debe crecer con ella.

Récord en la Ofrenda de las Fallas 2026: más de 123.000 personas desfilan ante la Virgen

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