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El elemento indispensable en ferias y eventos: El expositor publicitario

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El elemento indispensable en ferias y eventos: El expositor publicitario

La principal forma en la que las personas se fijan en una marca es a través de su identidad visual o presencia. Los colores, el diseño y su imagen en general es lo que hace que muchas personas en un principio decidan darle la oportunidad a cualquier empresa. Llegan por como luce y se quedan por el servicio y la calidad. Es por eso que, si quieres atraer clientes en una feria o evento, un expositor publicitario es indispensable.

Cuando nos encontramos en medio de una feria o evento, la competencia a nuestro alrededor es más feroz que nunca: múltiples negocios, marcas, personalidades y productos llamativos que podrían superarte si no usas los métodos publicitarios correctos. Si no cuentas con un expositor publicitario, perderás la oportunidad de comunicarte con posibles clientes y te perderás en la multitud. Te contamos más.

La importancia de un expositor publicitario para marcas en una feria o evento

Los expositores publicitarios vienen en modelos muy variados. Roll up, banners, paredes, mostradores, displays, etc. Todos cuentan con variadas características que funcionan de maneras diferentes para cada cliente, dándote la posibilidad de atraer un público en específico y comunicarte de mejor manera por medios visuales.

Contar con publicidad que se pueda observar desde varios puntos lejanos es un elemento que todas las empresas deben tener, incluso en estancias tradicionales. Sin embargo, este elemento toma una importancia diferente cuando se trata de una feria o evento. Cuando nos dirigimos a este tipo de espacio, sabemos que las ventas están aseguradas: todos los clientes van a ese lugar específicamente a adquirir un producto.

Sin embargo, mientras que contar con un stand en una feria o evento ya nos proporciona visibilidad; también lo hace para los otros cientos de negocios, tiendas y empresas en el evento. Contar con un expositor publicitario te ofrece una mayor posibilidad de llamar la atención de los clientes y destacar entre la competencia. Para ello debes considerar la manera en la que personalizarás cada display y cómo los posicionarás.

Además, los mostradores también son importantes para cualquier tienda o negocio que busque vender un producto o servicio. Te sirven para mostrar de manera clara y ordenada cualquier objeto que quieras que el público compre, para que los puedan tocar y ver su calidad. Por otro lado, si se trata de un servicio, puedes dar un preview de lo que se trata o simplemente colocar cualquier elemento que creas relevante.

Las ventajas de tener un expositor en una feria

Una de las principales ventajas de contar con un expositor publicitario en una feria o evento es su bajo precio. Por tan solo una inversión mínima y dentro de tu presupuesto, puedes ganar gran ventaja sobre la competencia. Además, te permiten llamar la atención a un producto en específico y dar información a los usuarios de manera ordenada en los estantes.

Sumado a eso, los expositores publicitarios con reutilizables; por lo tanto, presentan incluso un ahorro más grande en recursos e inversión. Otro beneficio de usarlos es que son completamente personalizables, permitiéndote transmitir o mostrar los mensajes que quieras y son fáciles de transportar y de plegar; lo cual es ventajoso si estás planeando reutilizarlos en todos los eventos. Más detalles en: www.areagraficadigital.es/productos/display-y-expositores/3/

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El secreto que no sale en la carta: el mobiliario de hostelería del que depende tu negocio

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El secreto que no sale en la carta: el mobiliario de hostelería del que depende tu negocio
El secreto que no sale en la carta: el mobiliario de hostelería del que depende tu negocio

En un bar o restaurante, la experiencia del cliente empieza mucho antes de probar la comida. El primer sorbo de una visita ocurre con los ojos, con los sentidos atentos al ambiente y con las sensaciones iniciales que determinan si ese lugar invita a quedarse… o a marcharse. Aunque pocas veces se menciona, el éxito de un negocio de hostelería no solo se cocina en los fogones: se sienta en las sillas, se apoya en las mesas y descansa en un espacio bien pensado.

En esta línea de contexto, empresas especializadas como Rula Mobiliario de Hostelería se han convertido en un aliado silencioso para quienes saben que el mobiliario de hostelería tiene tanto impacto en la rentabilidad como la mejor receta. El cliente elige con los ojos, y si el entorno no conquista a primera vista, la carta tendrá muy difícil hablar por sí sola.

Lo primero que se aprecia sin mirar el menú

Antes de que el camarero se acerque a la mesa, antes incluso de abrir la carta, el cliente ya ha formado una opinión. La primera impresión es determinante en la hostelería, y esa impresión nace del diseño del espacio, de la distribución y de la identidad que transmite cada elemento. Un buen mobiliario comunica sin palabras: invita, seduce y acompaña.

Cada negocio tiene una personalidad propia. Un bar que respira tradición necesita sillas y mesas que respeten su esencia, mientras que un restaurante moderno pedirá líneas limpias, colores cuidados y materiales actuales. El mobiliario define el carácter del lugar, incluso cuando el chef es el protagonista principal.

Sentarse cómodo, sentirse a gusto, sentir que ese espacio está hecho para disfrutar es el primer paso para que el cliente se quede. Si el lugar no enamora al entrar, es muy probable que tampoco enamore al pagar.

Cuando la silla decide si el cliente se queda o se va

Hay una verdad incómoda en la hostelería: una mala silla puede arruinar una buena comida. La comodidad es uno de los factores más subestimados en este sector, pero también uno de los más determinantes si hablamos de tiempo de permanencia, consumo adicional y fidelidad del cliente.

Un taburete inestable en una barra hace que el cliente no repita. Una silla incómoda en un restaurante puede recortar la sobremesa y, con ella, el beneficio extra de una bebida más, un postre o un café. El mobiliario no es un accesorio: es una herramienta de negocio.

Además, no es lo mismo equipar un bar que un restaurante. En el bar se busca dinamismo; en el restaurante, permanencia. El mobiliario marca ese ritmo, y elegirlo sin criterio es como cocinar sin probar la comida: arriesgarse a decepcionar sin necesidad.

La pregunta clave debería ser: ¿Invita mi local a quedarse… o a irse rápido?

Diseñar para vender más: estética que también convierte

La decoración no es un capricho: es estrategia. Un entorno atractivo genera más fotografías, más recomendaciones y más retorno. En un mundo en el que Instagram puede convertir un local en tendencia, el mobiliario es marketing visual sin coste publicitario continuo.

La estética influye en la percepción del precio: un espacio cuidado justifica mejor un ticket medio más alto. Y también influye en la repetición: la gente vuelve a los sitios donde se siente bien y donde quiere ser vista.

Aquí, es donde contar con especialistas como Rula Mobiliario se traduce en decisiones inteligentes: asesoramiento para combinar funcionalidad y diseño, materiales resistentes, opciones para interior y terraza, y soluciones que responden a la realidad diaria del sector. Porque el mobiliario trabaja tanto como el personal de la sala y la cocina.

Una inversión que se nota en el día a día

No es solo cuestión de estética: la durabilidad define la rentabilidad. Mesas que se rompen antes de tiempo, sillas que cojean, mobiliario que se oxida al poco tiempo en una terraza… Son errores que se pagan cada día con malas experiencias y gastos innecesarios.

Elegir mobiliario profesional para hostelería significa:

  • Resistencia al uso intensivo
  • Mantenimiento sencillo
  • Estabilidad y seguridad

Si una mesa se tambalea, si una silla chirría, el cliente lo nota. Aunque no diga nada, su opinión ya ha cambiado. Y en la hostelería, una mala sensación puede costar una reseña negativa… o la pérdida definitiva de una visita.

El mobiliario adecuado aguanta el ritmo del negocio: desde el desayuno del lunes, hasta la cena del sábado a desbordar. Por eso, quienes triunfan en el sector saben que toda inversión inteligente se recupera en satisfacción y clientes fieles.

El mobiliario es parte de la experiencia que el cliente recuerda

El éxito de muchos locales está en entender que los clientes no solo compran comida: compran momentos. Y esos momentos se apoyan en sensaciones. La silla, la mesa, el entorno y el confort son parte del producto, aunque no aparezcan escritos en la carta.

El cliente puede olvidar el nombre de un plato, pero recordará:

  • Si estuvo cómodo
  • Si el ambiente era agradable
  • Si el local tenía personalidad

Y ese recuerdo hará que un día cualquiera, decida volver. Porque volver a un bar o restaurante no es una decisión racional: es emocional. Y esa emoción la construye el local desde que el cliente cruza la puerta. El mobiliario no es un elemento secundario:
es el escenario donde todo ocurre.

Convertir un espacio en un lugar especial: el verdadero secreto

El sector hostelero está lleno de competencia. Solo algunos negocios consiguen convertirse en sitios de referencia, en puntos de reunión donde todo el mundo quiere estar. ¿Cuál es su secreto? Crear lugares con alma.

Un buen mobiliario para hostelería ayuda a que el cliente sienta que ese espacio le pertenece, que quiere invitar a otros a conocerlo, que quiere repetir. La combinación perfecta entre diseño, comodidad y durabilidad mejora la experiencia, impulsa el negocio y construye comunidad.

Y aunque no aparezca en el menú, aunque nadie lo señale durante el servicio, el mobiliario es una parte clave del éxito. Es el ingrediente invisible que hace que un local tenga vida, tenga identidad y tenga futuro.

 

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