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El Gobierno propondrá el cierre de todas las comunidades en el puente de San José y Semana Santa

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OFFICIAL PRESS/EFE

El Ministerio de Sanidad estudia cerrar perimetralmente todas las comunidades autónomas de cara a Semana Santa y al puente de San José.

El Ministerio de Sanidad propondrá este miércoles a las comunidades que se cierren todas perimetralmente en Semana Santa, salvo Baleares y Canarias, y en el puente de San José aquellas en las que sea festivo el día 19, así como relajar el toque de queda en ambas fechas a las 23 horas.

Así consta en el documento, al que ha tenido acceso Efe, en el que el departamento que dirige Carolina Darias plantea reducir las reuniones sociales a un máximo de 4 personas en espacios públicos cerrados y a 6 en espacios públicos abiertos, salvo que se trate de convivientes.

Sanidad quiere que todas estas medidas sean declaradas como actuaciones coordinadas en salud pública de obligado cumplimiento para todas las autonomías durante el periodo comprendido entre el 17 y el 21 de marzo en aquellos territorios en los que sea festivo el día de San José, y desde el 26 de marzo al 9 de abril de 2021 en el resto.

El pasado jueves, la Comisión, que reúne a representantes del Ministerio y de todas las comunidades, acordó además del confinamiento, proponer un límite máximo de cuatro personas en las reuniones sociales, además de establecer el toque de queda entre las 22:00 y las 6:00 horas, entre otras medidas.

Esa propuesta de la Comisión llega mañana al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) para debatirla y corroborarla, ya que cuenta previsiblemente con el visto bueno de la mayoría de las comunidades. Un acuerdo que será de obligado cumplimiento.

Fuentes próximas a la reunión han asegurado a Efe que el Consejo también estudiará si se adoptan actuaciones con motivo del puente de San José, que es festivo en varias comunidades, además de Madrid, como Valencia, País Vasco, Extremadura, Murcia, Navarra y Galicia.

La Comunidad de Madrid lleva días advirtiendo de su oposición a la restricción a la movilidad y este martes, su presidenta, Isabel Díaz Ayuso, ha insistido en que «el cierre de regiones enteras ha de ser siempre la última opción a tomar después de haberlo intentado todo» y ha denunciado la «terrible persecución política» que, a su juicio, ha sufrido esta región por su gestión de la pandemia.

«Antes de cerrar que nos demuestren por qué, qué medidas se han puesto en marcha y, una vez que sea inevitable, pues tomar esa medida como se hizo, por ejemplo, en la primera ola», ha señalado Díaz Ayuso.

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, dijo ayer que va «a luchar» para que Madrid se sume al consenso.

Además, Darias aseguró que en el seno del Interterritorial hay «más consenso que ruido» y existe «conciencia colectiva entre todos los miembros de aprender de las experiencias vividas… y llegar al verano en las mejores condiciones».

Madrid, es, junto con las comunidades de Extremadura, Baleares y Canarias, las únicas que no están cerradas; de hecho, son cientos los madrileños que ya han reservado alojamientos rurales que forman parte de la asociación Turismo Norte Extremadura (Aturnex)para el Puente de San José.

Y Baleares sí que apoya la limitación de los desplazamientos entre comunidades en Semana Santa, pero, fuentes de la Conselleria de Sanidad han señalado a Efe que considera que en el archipiélago no es preciso decretar el cierre perimetral porque el acceso por aeropuertos y puertos permite un control sanitario eficiente de los visitantes.

Además, prosiguen las fuentes, si otras comunidades impiden la salida de sus ciudadanos sin causa justificada no sería necesario prohibir la entrada en las islas.

Desde el 4 de marzo, los pasajeros que quieran entrar en el archipiélago procedentes de comunidades con una incidencia acumulada a catorce días de 100 casos de coronavirus por cada 100.000 habitantes tienen que presentar una PCR negativa realizada en las 72 horas previas, además, esta comunidad se plantea aumentar la exigencia a partir de los 50 casos por 100.000.

Canarias la pasada semana tampoco pretendía cerrar en Semana Santa con sus actuales datos epidemiológicos y esperaba que, de producirse el cierre perimetral, se mantuvieran excepciones en algunas islas como permitir el acceso a turistas a hoteles y alojamientos.

Este martes, la consejera de Turismo del Gobierno canario, Yaiza Castilla, ha afirmado que tanto a ella como al presidente, Ángel Víctor Torres, les gustaría que las islas recibieran turismo peninsular en Semana Santa, si bien ha admitido que la prioridad es la salud y controlar la pandemia.

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Guerra en Irán: cómo puede afectar a España

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Guerra en Oriente Próximo
EE.UU. e Israel atacan Irán en una ofensiva aérea para "aniquilar" al régimen de los ayatolás

Sigue la última hora sobre la guerra en Oriente Próximo:

La escalada militar tras los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán ha tensionado los mercados energéticos y financieros internacionales. El foco está en el Estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que transita cerca del 20% del petróleo mundial y alrededor de un tercio del comercio global de gas natural licuado.

Cualquier alteración en esta ruta clave impacta de forma directa en Europa y, por extensión, en España. Estos son los cinco efectos que pueden influir en el día a día de hogares y empresas.


1. Gasolina y diésel más caros

El primer reflejo del conflicto se ha visto en el petróleo. El barril de Brent —referencia en Europa— ha superado con fuerza los 70 dólares y llegó a aproximarse a los 80 tras repuntes superiores al 8%, con previsiones que apuntan a posibles escaladas adicionales si la crisis se agrava.

Irán concentra cerca del 10% de las reservas mundiales y es uno de los principales productores de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Un recorte de suministro o un bloqueo parcial en Ormuz tensionaría aún más el mercado.

En España, las estaciones de servicio ya anticipan subidas en el precio del combustible, con incrementos más acusados en el gasóleo que en la gasolina. Esto repercute directamente en el transporte, la logística y el coste final de muchos productos.


2. Electricidad y gas bajo presión

El gas natural también se ha encarecido en los mercados europeos, especialmente tras los ataques a infraestructuras energéticas en el Golfo Pérsico. Desde la guerra en Ucrania, la Unión Europea redujo su dependencia del gas ruso y aumentó las importaciones de gas natural licuado desde otras regiones, incluidas las del Golfo.

Aunque España cuenta con un suministro diversificado (Argelia, Estados Unidos y varios países africanos), el mercado energético es global. Si el gas sube en Europa, el precio mayorista de la electricidad puede verse arrastrado al alza, lo que terminaría notándose en la factura de hogares e industrias.


3. Caídas en bolsa y riesgo para los tipos de interés

La incertidumbre geopolítica también ha golpeado a la renta variable. El IBEX 35 ha registrado descensos relevantes, penalizado por su elevada exposición al sector bancario y al turismo.

Entidades como Banco Santander, BBVA o CaixaBank han sufrido retrocesos, mientras que aerolíneas como IAG —matriz de Iberia y British Airways— han acusado el doble impacto del encarecimiento del combustible y la cancelación de rutas.

En el lado opuesto, compañías energéticas como Repsol se han visto beneficiadas por el repunte del crudo, y firmas tecnológicas y de defensa como Indra han reaccionado al alza ante el previsible aumento del gasto militar.

Si la inflación repunta por el encarecimiento energético, el Banco Central Europeo podría frenar futuras bajadas de tipos o retrasar su hoja de ruta monetaria, lo que afectaría a hipotecas y financiación empresarial.


4. Problemas logísticos y transporte más caro

El transporte marítimo afronta un escenario complejo. Grandes navieras han optado por modificar rutas o suspender escalas en la zona. Evitar el Estrecho de Ormuz implica rodear África para conectar Asia y Europa, lo que supone más días de tránsito, mayor consumo de combustible y primas adicionales de seguros por riesgo bélico.

Este sobrecoste logístico termina trasladándose al precio final de bienes tecnológicos, textiles e industriales importados.

En el ámbito aéreo, varias compañías han cancelado o reprogramado vuelos hacia Oriente Medio. El encarecimiento del queroseno y los desvíos para evitar zonas de riesgo pueden derivar en billetes más caros si la situación se prolonga.


5. Impacto en la cesta de la compra

El efecto no se limita a la energía. Aproximadamente un tercio del comercio mundial de fertilizantes —como amoníaco y azufre— atraviesa el Estrecho de Ormuz. Además, la región produce una parte relevante del polietileno, esencial para envases y embalajes.

La agricultura española depende de estos insumos, cuyos precios están ligados al gas y al petróleo. Si el barril supera los 100 dólares y la interrupción comercial se mantiene, el encarecimiento podría trasladarse a frutas, verduras y productos básicos, alimentando un nuevo ciclo inflacionista.


Posición del Gobierno español

En el plano político, el Ejecutivo ha negado que Estados Unidos esté utilizando las bases de Base Naval de Rota y Base Aérea de Morón para operaciones contra Irán.

El presidente Pedro Sánchez ha llamado a la desescalada diplomática, mientras que la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el titular de Exteriores, José Manuel Albares, han insistido en que cualquier uso de instalaciones españolas se rige por el derecho internacional y la soberanía nacional.

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