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Sucesos

Empieza el juicio al joven que sacó los ojos a un taxista en Ontinyent

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Investigan a un taxista por no llevar al hospital a una mujer de parto

València, 1 dic (EFE).- La fiscal pide trece años de cárcel y una indemnización de más de 400.000 euros más intereses como condena para un joven, Aitor T.M., que atacó a un taxista tras intentar no pagar la carrera desde Valencia al pueblo de Ontinyent, golpeándole y dañándole los ojos con los dedos hasta el punto de haberle dejado prácticamente ciego.

La Audiencia Provincial de Valencia celebrará el juicio mañana lunes y para esa vista la fiscal ha presentado un escrito de acusación que relata cómo el acusado detuvo el taxi el día 19 de marzo de 2015 y le propuso a su conductor, José Antonio, que le llevara a la población donde vivía por 30 euros.

El conductor le dijo que prefería poner el taxímetro y ambos acordaron que pararía el coche antes de llegar a Ontinyent para asegurarse del cobro del servicio.

Sobre las 5.30h, cuando el conductor se disponía a detener el taxi como habían acordado, Aitor se desabrochó el cinturón con la intención de salir del vehículo, ante lo cual el conductor sujetó su brazo, lo que dio lugar a una discusión que culminó con la agresión sorpresiva de Aitor al taxista, siempre según el escrito de la fiscal.

El joven se abalanzó sobre el conductor poniendo sus rodillas sobre el pecho de éste y le metió los dedos en los ojos. Cuando el taxista salió del vehículo tras conseguir quitárselo de encima, siguió golpeándole y volvió a dañar sus ojos metiendo los dedos en los globos oculares. Cuando la víctima estaba semi inconsciente, lo empujó a una cuneta, entró en el taxi y le robó su mochila, que contenía 140 euros y un datáfono, todo lo cual sería recuperado poco después.

Las lesiones causadas al conductor le han producido graves secuelas, entre ellas la pérdida de visión casi completa, con la incapacidad laboral consiguiente.

El fiscal pide 9 años y 6 meses para el acusado, por un delito de lesiones agravadas, y 3 años y 6 meses de prisión por otro delito de robo con fuerza, además de las citadas indemnizaciones, a las que se suman más de 11.000 euros que le reclama por gastos la Generalitat.

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Sucesos

La Policía investiga los chats de Fortnite y Roblox tras el suicidio de un niño de 9 años en Valencia

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Un niño coge la pistola de su padre y mata a su compañero tras perder en un videojuego

El Grupo de Menores analiza si el menor pudo ser víctima de acoso, abusos o inducción al suicidio a través de plataformas de juego online

La Policía Nacional ha abierto una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias que rodean la muerte de un niño de 9 años que se quitó la vida durante la madrugada del día de Navidad en un municipio de la provincia de Valencia. Especialistas del Grupo de Menores (Grume) están revisando los chats de los videojuegos Fortnite y Roblox, plataformas en las que el menor tenía perfil propio y participaba de forma habitual.

El objetivo de los agentes es determinar si en esos espacios de comunicación online existió algún tipo de acoso, abuso o instigación al suicidio, un delito tipificado en el artículo 143 del Código Penal, que contempla penas de hasta ocho años de prisión. La investigación se centra especialmente en los mensajes intercambiados dentro de los juegos, donde conviven usuarios adultos y menores sin filtros plenamente eficaces.

Volcado del móvil y análisis digital

Por orden judicial, la Policía también ha solicitado el volcado completo del teléfono móvil del menor. Según fuentes del caso, en el dispositivo no se localizó inicialmente ningún mensaje de despedida ni indicios claros que explicaran la decisión, por lo que el análisis del contenido digital se considera clave para avanzar en la investigación.

Hasta el momento, el suceso continúa sin una explicación evidente. La familia ha asegurado que el niño no sufría acoso escolar, no había sido castigado recientemente y no mostraba señales de tristeza, aislamiento o cambios de conducta. Tanto en el entorno familiar como en el escolar lo describen como cariñoso, comunicativo y bien integrado, además de tener un rendimiento académico normal para su edad.

Sin antecedentes ni señales de alarma previas

Los progenitores, divorciados desde hace tiempo, han coincidido en que el menor no atravesaba ninguna situación conflictiva. Durante las vacaciones navideñas se encontraba pasando los días estipulados con su padre, con quien mantenía una relación normalizada. La separación temporal de su madre, con la que iba a reencontrarse días después, no había generado inquietud ni rechazo.

El niño tampoco estaba bajo tratamiento médico ni psicológico, ni había manifestado interés recurrente por la muerte, otro de los factores de alerta que suelen vigilarse en conductas suicidas en menores.

Los hechos ocurrieron tras la cena de Nochebuena

Según la reconstrucción policial, la familia había celebrado la Nochebuena con normalidad. El menor se fue a dormir esperando abrir los regalos al día siguiente. Horas más tarde, alrededor de las cuatro de la madrugada, un adulto entró en su habitación y descubrió que no estaba en la cama. Tras una búsqueda por la vivienda, se dio aviso al 112.

Minutos después de una primera llamada alertando de la desaparición, se produjo una segunda comunicación solicitando asistencia médica urgente tras localizar al menor sin vida. Los servicios de emergencia confirmaron el fallecimiento y activaron el protocolo judicial.

Autopsia y causa judicial abierta

La Policía Científica recogió pruebas en el domicilio y el cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de València, donde la autopsia confirmó que se trató de una muerte violenta no accidental, compatible con una acción voluntaria, a falta de pruebas complementarias.

El caso permanece bajo investigación judicial y policial. Los agentes del Grume continúan analizando el entorno familiar, escolar y digital del menor para determinar si fue víctima de algún delito físico o virtual, o si existió una influencia externa que pudiera haber precipitado la tragedia.

Aumento de la preocupación por el suicidio infantil

Aunque el suicidio en menores de 15 años es estadísticamente poco frecuente, los expertos alertan de un incremento de casos desde la pandemia, especialmente entre 2021 y 2022. Este repunte ha reabierto el debate sobre la exposición temprana de los niños a redes sociales y videojuegos con funciones de chat sin supervisión suficiente.


📞 Atención y ayuda

El teléfono 024, del Ministerio de Sanidad, atiende las 24 horas a personas con ideación suicida y a sus familiares. El servicio es gratuito, confidencial y no deja rastro.
En caso de emergencia inmediata, se debe llamar al 112.

 

 

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