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Salud y Bienestar

Estas son las ventajas e incovenientes de un embarazo en verano

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Maternidad renta 2024

El verano es sinónimo de relax, de vacaciones. Es el momento del año en el que dejamos a un lado el estrés diario de la jornada laboral y dedicamos un poco más de tiempo para nosotros, para salir de la rutina de la pareja. El calor, los viajes y el disfrutar más de la vida convierten esta estación en la preferida para buscar quedarse embarazados.

Pero, ¿cuál es la razón? Para el doctor Rogel, director médico de la clínica de reproducción asistida IVF-Spain, «en realidad, médicamente no hay ventajas o inconvenientes» y todo depende «del entorno socio-laboral», pero aún así hay una serie ventajas. «Típicamente el periodo estival está marcado por el periodo vacacional más importante en la mayoría de las personas. En ellas disfrutan de momentos de paz y menor estrés, que pueden ser ideales para iniciar un ciclo FIV. Además, muchas personas eligen este periodo para no tener que pedir permisos en el trabajo. Desgraciadamente en nuestro ámbito aún hay miedo por parte de la mujer a comentar en el trabajo que desea un embarazo, esta es otra motivación por la que muchas mujeres deciden iniciar el tratamiento en el periodo estival. Otra motivación es que el desplazamiento es más sencillo en verano si este es necesario para extranjeras o pacientes que no viven en Alicante (donde se encuentra una de las sedes de IVF-Spain)”.

Dr. Sergio Rogel, director médico de IVF-Spain

Aunque también existen algunos factores que pueden resultar un inconveniente como el de cuadrar los ciclos con los viajes estivales, algo muy frecuente. «Este es un inconveniente pequeño, pues esto es sencillo si realizamos un buen plan de tratamiento. Otro inconveniente es que se trata de un periodo con más frecuencia de infecciones genitales, aunque puede ser contrarrestado de forma sencilla con tratamiento si fuera necesario o recomendaciones médicas. Otro posible inconveniente es que al final del ciclo se recomienda típicamente evitar baños de inmersión, lo cual puede interferir en el disfrute de la playa o piscina de la mujer. Disfrutar también es importante.»

Para el doctor Rogel no existen «ventajas médicas reales» a la hora de iniciar un tratamiento en verano, pero que el factor estrés se vea reducido es un punto muy a favor de elegir estos meses para quedarse embarazada. «El estrés es un factor importante en el tratamiento, sin duda. Como poco hace que este sea más confortable. Sí hay estudios además que hablan de que el estrés puede ser un factor que influya en los resultados. Siempre comento en la consulta que hoy día todas las mujeres tienen estrés, por lo que el efecto está descotado cuando hablamos de probabilidades de embarazo. Sin embargo, en este periodo de menor estrés es probable que nuestras tasas de gestación aumenten un poco, no mucho, no es un factor tan importante.»

Otro punto a favor es el de la vitamina D. «Efectivamente, el verano debería asociarse a una mejora en general de los niveles de vitamina D activa. No conozco estudios sobre el tema, pero la lógica nos dice que podríamos conseguir un leve aumento también por ello. Además, las pacientes en verano suelen cuidarse más, hacen más deporte, comen mejor (más antioxidantes) lo que ayuda a mejorar la calidad de los ovocitos«, afirma el doctor.

Pero, ¿Y qué pasa con el hombre? ¿Le influye el periodo estival a la hora reproducirse? Para el doctor Rogel no hay estudios sobre el tema, «pero dado que tomamos más antioxidantes y hacemos más deporte, la calidad espermática probablemente sea mejor. Claro que esto es probablemente más importante en cuanto a las relaciones sexuales al uso, nosotros hacemos técnicas en las que seleccionamos los mejores espermatozoides, aunque partir de una buena base siempre ayuda.

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Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

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dejar Ozempic
Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

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