Síguenos

Valencia

Fallece el concejal de Gandia Antonio Rodríguez, fundador de «Dolços Toni»

Publicado

en

València, 8 may (EFE).- El Ayuntamiento de Gandia (Valencia) ha decretado dos días de luto oficial, en los que las banderas ondearán a media asta, por el fallecimiento de Antonio Rodríguez Aparisi, concejal del PP desde 2011 y fundador del obrador de pan «Dolços Toni».

En un comunicado, el Consistorio ha lamentado profundamente la muerte de Rodríguez Aparisi, quien fue presidente de la Junta de Distrito del Grau en la legislatura 2011-2015 y miembro de la Junta Directiva de la asociación «Fideuà de Gandia» y del consejo asesor del CDT l’Alqueria del Duc, por ser presidente de la asociación «Cuiners i Rebosteres de la Safor».

En 1982, fundó el actual obrador de pan «Dolços Toni», en el Grau de Gandia, una referencia entre todos los vecinos y vecinas de la barriada.

El Ayuntamiento ha mostrado públicamente su pésame y han trasmitido su solidaridad y afecto a su familia y amigos en estos momentos difíciles.

Desde Compromís han mostrado también su pésame por la muerte del concejal, de quien han dicho que era una persona «honesta y trabajadora, dedicada a mejorar su ciudad» y a hacer la vida «un poco más dulce».

Han destacado, además, «su trato afable y dialogante» y su compromiso con Gandia y con el barrio de el Grau.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Valencia

Ilusión y sacrificio en Alzira: jóvenes acampan días para reservar una VPO y cumplir el sueño de una vivienda propia

Publicado

en

Decenas de jóvenes y familias viven desde hace tres días frente a una inmobiliaria de Alzira, esperando turno para poder optar a una vivienda de protección oficial (VPO) en una promoción que ha generado una enorme expectación en la Comunitat Valenciana. La escena —personas sentadas con sillas, sacos y hamacas al raso para mantener su posición en la cola— refleja la crisis del acceso a la vivienda asequible y la ilusión de quienes buscan estabilidad y futuro.

La promoción, impulsada por una empresa constructora local, incluye 123 viviendas protegidas con precios asequibles que oscilan entre unos 119.000 y 140.000 euros, situándolas muy por debajo de los elevados precios del mercado libre que condenan a muchos a pagos de alquiler elevados sin perspectivas de obtener un hogar propio.

Colas que hablan de esperanza y frustración

Las personas que esperan turno destacan que han venido acompañadas por amigos o familiares, turnándose para descansar o cumplir sus obligaciones, sin perder la posición en la fila que se formó la mañana del pasado sábado. Muchos pagan el alquiler mes a mes —a menudo con pagos que superan los 700 euros— y ven en esta oferta una oportunidad única para construir un proyecto de vida estable con un piso de obra nueva.

El sistema de adjudicación será por orden de llegada, lo que ha motivado que algunos llegaran incluso días antes de que se abra el plazo de inscripción esta mañana, con la esperanza de poder elegir las viviendas más deseadas antes de que se agoten los turnos.

Emoción, expectativa y un problema más amplio

Entre quienes hacen cola no faltan historias humanas que ilustran la falta de alternativas habitacionales: jóvenes que han pasado años en alquiler y parejas que quieren formar una familia sin la incertidumbre de los precios del mercado, o personas mayores que esperan un futuro más seguro para sus hijos. La situación se ha convertido en tema de conversación en la ciudad y en numerosos medios, donde se percibe que esta promoción ha llegado como una luz de esperanza en un contexto donde muchas ofertas públicas similares son escasas o inexistentes desde hace décadas.

Responsables de la inmobiliaria promotora han mostrado su satisfacción por la enorme participación y han señalado que, aunque esperaban asistencia, no imaginaban que tantas personas se animarían a presentar su candidatura con tanta antelación.

¿Qué significa esta escena?

Lo que ocurre en Alzira es un síntoma de la crisis de vivienda asequible que vive España y, en particular, la Comunitat Valenciana, donde los precios de compra y alquiler continúan alejándose de las posibilidades económicas de amplios sectores de la población. La actitud de quienes esperan durante días para tener una oportunidad real de acceder a un hogar propio pone de manifiesto la urgencia social de medidas y políticas que amplíen la oferta de vivienda protegida y faciliten el acceso a la propiedad para jóvenes, familias y hogares con recursos limitados.

 

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo