Salud y Bienestar
Gil-Bazo (IVO): El cáncer metastásico ya no es igual a muerte
Publicado
hace 3 añosen
València, 27 feb (OFFICIAL PRESS, EFE).- El «mensaje de hoy» a un paciente recién diagnosticado de un cáncer avanzado «debe estar lleno de esperanza». Debe asociarse el mensaje a una «realidad muy distinta» a la que se veían abocados a afrontar esos enfermos oncológicos hace unos años, cuando esta dolencia se asociaba a la muerte.
Así lo defiende, en una entrevista con EFE, el jefe del Servicio de Oncología Médica del Instituto Valenciano de Oncología (IVO), Ignacio Gil-Bazo. Asegura además que «la supervivencia de los pacientes con cáncer avanzado se ha incrementado de forma exponencial».
A su juicio, en España sería necesario desarrollar un «plan nacional frente al cáncer» y que exista una cooperación internacional para un acceso equitativo a todas las terapias.
Aumenta la supervivencia en casos de cáncer metastásico
Asegura que el cáncer ya no es igual a muerte como hace décadas. Pacientes con un cáncer de pulmón metastásico, que hace veinte años tenían una media de supervivencia de apenas siete meses, ahora pueden llegar a tasas superiores a los cinco años desde el diagnóstico. «Son pacientes los que estamos empezando a considerar como curados, en la medida en la que la enfermedad ha desaparecido o se ha estabilizado», subraya.
También afirma que en algunos casos de pacientes que obtienen gran beneficio clínico del tratamiento con inmunoterapia puede llegar a revertirse un cáncer metastásico: «Si bien hace unos años, ante la pregunta del enfermo o de su entorno familiar sobre el pronóstico, no podíamos ser muy halagüeños, en la actualidad muchas veces advertimos al paciente de que incluso la curación es posible en su caso».
Además, existen diversas patologías oncológicas en las que la cronificación de la enfermedad «es posible» o incluso en las que el enfermo acaba falleciendo de otras causas no relacionadas, aun sin haberse curado del cáncer. Esto hace que en algunos tumores, como el cáncer de mama o de próstata, haya aumentado de forma relevante la prevalencia de la enfermedad.
Más tratamientos, pero mismas necesidades
Aunque los avances en terapias y tratamientos contra el cáncer en las últimas décadas han sido exponenciales, las «necesidades de los pacientes siguen siendo muy parecidas”. Explica al respecto que en lo que «podemos ayudar y aliviar al enfermo sigue siendo lo mismo y el deterioro clínico y el impacto psicológico de esta enfermedad y su diagnóstico siguen marcando para siempre la vida del paciente».
Los campos en los que más se ha avanzado son las nuevas técnicas de radioterapia, cada vez más precisas y menos tóxicas, la cirugía mínimamente invasiva, y los tratamientos sistémicos dirigidos frente a dianas específicas y con capacidad de activar el sistema inmune.
La clave para los avances en oncología: recursos e investigación
Gil-Bazo subraya que, como dijo el nobel Severo Ochoa, un país sin investigación «es un país sin desarrollo». El jefe de oncología de IVO considera que la única forma de innovar en ciencia, y por lo tanto en medicina y en oncología, es de la mano de la investigación básica, traslacional y clínica.
Sin embargo, añade, la investigación académica competitiva a nivel internacional y de calidad «requiere de recursos que por lo general las administraciones públicas no destinan». Por este motivo, destaca que es «crucial» la importancia de las compañías farmacéuticas, de donde provienen la mayor parte de nuevos fármacos que acaban demostrando su eficacia.
Las respuestas que faltan en la investigación oncológica
A su juicio, hay todavía muchas incógnitas por resolver en la investigación oncológica. Cita como ejemplo los mecanismos de resistencia a algunos fármacos como la inmunoterapia o las terapias dirigidas. Explica que también se debe seguir avanzando en el descubrimiento de nuevas dianas terapéuticas cuyo tratamiento dirigido cambie la evolución de la enfermedad de los pacientes.
Destaca la importancia de poder desarrollar terapias celulares adoptivas también para pacientes con tumores sólidos. Intentaría comprobarse así si el «enorme beneficio» que se observa en pacientes con neoplasias de la sangre también se confirma en otros tumores como los de pulmón, colorrectal, mama o próstata.
Las cifras de diagnósticos tardíos se normalizan tras la pandemia
Aunque indica que se observó un aumento de casos de cáncer en estadio avanzado durante el segundo semestre de 2020 y alcanzó su pico durante gran parte de 2021, en 2022 decreció y, en estos momentos, la situación sanitaria derivada de la pandemia no tiene un impacto elevado en los retrasos diagnósticos o terapéuticos.
A pesar de ello, añade, «conocemos que la enorme tensión a la que ha sido sometida la sanidad pública y privada durante los últimos tres años ha generado un incremento en las listas de espera que, por el momento, no parecen reducirse», e insiste en la necesidad de consultar a un especialista ante signos o síntomas sospechosos.
«Existen situaciones de inequidad entre distintos territorios que son muy difíciles de entender»
Considera una «asignatura pendiente» la cooperación internacional para el acceso equitativo a las nuevas terapias. Cree que sería preciso para lograrla no solo reforzar las alianzas público-privadas, sino concienciar de las dificultades para la aprobación de algunos fármacos y el acceso a ellos en condiciones de igualdad, dentro del marco de la Unión Europea.
En este sentido, el experto del IVO apunta que incluso dentro de España «existen situaciones de inequidad entre distintos territorios que son muy difíciles de entender para los pacientes, sus familias y los médicos» que intentan ayudarles.
En España, un país con enormes recursos y gran capacitación médica e investigadora, sería necesario desarrollar un «plan nacional frente al cáncer», porque «no es eficiente que cada autonomía tome sus decisiones». Deberían priorizarse esos recursos de acuerdo a un análisis previo de las necesidades y de la complejidad investigadora y asistencial del país.
Miles de investigaciones «que podrían transformar nuestra calidad de vida» sufren faltas de presupuesto
Reconoce que la «fuga de cerebros» es un «problema muy real». Señala que se debe potenciar que gran parte del talento nacional busque nuevos horizontes para completar su formación, el problema está en otro aspecto. Los investigadores ven posible seguir su carrera en otros países que creen en su trabajo y reconoce sus esfuerzos, en lugar de volver.
«Siguen siendo pocas las oportunidades de obtener becas de retorno financiadas por fondos públicos que permitan atraer de vuelta a España a esos investigadores excepcionales en el extranjero», subraya Gil-Bazo, quien también señala que mientras la cultura del mecenazgo está muy extendida en el mundo anglosajón, en España «se ha impulsado a muy pequeña escala».
A su juicio, «en gran medida tiene que ver con la falta de reconocimiento que tiene la ciencia y los investigadores en nuestro país. Todo el mundo asume como natural que el presupuesto de un club de fútbol sea de varios cientos de millones de euros, pero nadie conoce la falta de presupuesto de la que adolecen miles de proyectos de investigación de calidad que podrían transformar nuestra calidad de vida y nuestra esperanza de vida».
«Poner esto en valor es responsabilidad de la administración pública y de las entidades privadas (universidades, laboratorios farmacéuticos, centros de investigación…), e incentivarlo, mediante la reducción de las retenciones en el IRPF o el impuesto sobre el patrimonio, por ejemplo -dice-, también en la mano de los gobiernos central y autonómicos».
Los Centros de Cáncer, por su superespecialización, obtienen mejores resultados
Aunque indica que en la lucha contra el cáncer todos los recursos disponibles son necesarios, subraya que los Centros de Cáncer, por su mayor superespecialización y la mayor asignación de recursos humanos y materiales concentrados en el diagnóstico y tratamiento del cáncer, «obtienen mejores resultados en parámetros de supervivencia, tiempos más cortos de atención e inicio de tratamiento o calidad de vida».
Este aspecto, señala, ha hecho que la UE, dentro del Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer, haya fijado para 2025 el desarrollo de una red de centros de cáncer integrales en todos los países. El objetivo es que en 2030 la mayoría de pacientes pueda acceder a uno de ellos para conseguir así el abordaje más adecuado en la lucha contra las patologías oncológicas.
Gil-Bazo, que llegó al IVO el pasado año desde la Clínica Universidad de Navarra, donde codirigía el departamento de Oncología Médica, para sustituir al recién jubilado Vicente Guillem, asegura que del centro valenciano le atrajo que es un proyecto asistencial e investigador «muy sólido», un centro monográfico de cáncer con una «larga trayectoria y liderazgo a nivel nacional» y a la «vanguardia del tratamiento oncológico»
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Pastillas para el colesterol (estatinas): qué efectos secundarios son reales y cuáles son mito, esto dice la ciencia
Publicado
hace 14 horasen
8 febrero, 2026
Las estatinas son uno de los medicamentos más recetados en el mundo para reducir el colesterol y prevenir enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, en los últimos años han surgido dudas sobre sus posibles efectos secundarios, especialmente en relación con la memoria, el estado de ánimo o la función sexual. Ahora, una de las revisiones científicas más completas publicadas hasta la fecha aporta nuevas respuestas y desmonta muchos de los mitos que rodean a estos fármacos.
Un amplio análisis internacional concluye que las estatinas no causan la mayoría de los efectos secundarios que con frecuencia se les atribuyen, como pérdida de memoria, depresión, problemas sexuales o trastornos del sueño. Los resultados, publicados en la revista científica The Lancet, refuerzan la seguridad de estos medicamentos y su papel clave en la prevención de infartos y accidentes cerebrovasculares.
Qué son las estatinas y por qué se recetan
Las estatinas son fármacos utilizados para reducir los niveles de colesterol LDL, conocido como colesterol “malo”. Al disminuir este tipo de colesterol en sangre, ayudan a prevenir la formación de placas en las arterias y reducen de forma significativa el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo. Se estima que provocan alrededor de 20 millones de fallecimientos al año, lo que representa aproximadamente una cuarta parte de todas las muertes globales. En este contexto, el uso de estatinas se ha convertido en una herramienta fundamental para la prevención, tanto en personas con riesgo elevado como en pacientes que ya han sufrido eventos cardiovasculares.
A pesar de su eficacia, el temor a los posibles efectos secundarios ha llevado a algunas personas a rechazar o abandonar el tratamiento, lo que puede aumentar el riesgo de complicaciones graves.
La revisión científica más completa sobre los efectos secundarios de las estatinas
El nuevo análisis ha sido elaborado por investigadores de la Universidad de Oxford y se considera una de las revisiones más exhaustivas realizadas hasta ahora sobre la seguridad de las estatinas.
Los científicos analizaron datos de 23 grandes ensayos clínicos aleatorizados que incluían a más de 150.000 participantes. En 19 de estos estudios se comparó el uso de estatinas frente a placebo, mientras que en otros cuatro se evaluó el efecto de tratamientos más intensivos frente a otros menos intensivos.
Los resultados muestran que la mayoría de los síntomas que aparecen en los prospectos como posibles efectos secundarios se registraron con una frecuencia similar tanto en quienes tomaban estatinas como en quienes recibían placebo. Esto sugiere que, aunque algunas personas puedan experimentar esos síntomas durante el tratamiento, no existe evidencia sólida de que sean causados por el medicamento.
Estatinas y memoria: qué dice la evidencia científica
Uno de los temores más extendidos es la posible relación entre estatinas y pérdida de memoria o deterioro cognitivo. Sin embargo, el análisis no encontró diferencias significativas entre quienes tomaban estatinas y quienes no.
Por ejemplo, el número de informes anuales de problemas de memoria fue del 0,2% en ambos grupos. Esto indica que estos síntomas pueden aparecer con la edad o por otros factores, pero no hay pruebas de que estén provocados por las estatinas.
Tampoco se observó un aumento del riesgo de demencia en las personas tratadas con estos medicamentos.
Efectos sobre la libido y la función sexual
Otro de los puntos que más preocupa a los pacientes es la posible relación entre estatinas y disfunción sexual o eréctil. Según el estudio, no se detectó un incremento significativo de estos problemas en las personas que tomaban estatinas en comparación con quienes recibían placebo.
Los investigadores subrayan que la disfunción sexual puede tener múltiples causas, entre ellas la propia enfermedad cardiovascular, la edad o factores psicológicos, por lo que atribuirla directamente a las estatinas no está respaldado por la evidencia científica.
Depresión, sueño y otros síntomas: mitos frecuentes
La revisión también analizó otros síntomas que con frecuencia se atribuyen a estos fármacos, como depresión, trastornos del sueño, fatiga, náuseas, dolor de cabeza o aumento de peso. En ninguno de estos casos se observó un aumento significativo del riesgo asociado al uso de estatinas.
Los expertos señalan que muchos de estos síntomas son comunes en la población general, especialmente en personas con factores de riesgo cardiovascular, por lo que pueden aparecer independientemente del tratamiento.
Qué efectos secundarios sí se han detectado
Aunque el balance general es positivo, los investigadores sí identificaron algunos efectos secundarios reales, aunque poco frecuentes. Entre ellos destaca un ligero aumento en las alteraciones de los análisis de sangre del hígado, aproximadamente en un 0,1% de los casos.
Sin embargo, estas alteraciones no se tradujeron en un aumento de enfermedades hepáticas graves, como hepatitis o insuficiencia hepática. En la mayoría de los casos, se trata de cambios leves y reversibles.
También se ha observado en investigaciones previas que las estatinas pueden provocar un pequeño aumento de los niveles de azúcar en sangre, lo que podría adelantar la aparición de diabetes en personas con alto riesgo. Aun así, los expertos insisten en que los beneficios cardiovasculares superan ampliamente este riesgo en la mayoría de los pacientes.
Un medicamento clave que ha salvado millones de vidas
Los investigadores recuerdan que las estatinas llevan más de 30 años utilizándose y han salvado millones de vidas en todo el mundo. Se trata de uno de los tratamientos más estudiados y con mayor evidencia científica en medicina cardiovascular.
La preocupación por los efectos secundarios ha llevado a algunos pacientes a interrumpir el tratamiento, lo que puede aumentar el riesgo de infarto o ictus. Por ello, los expertos recomiendan no suspender la medicación sin consultar con un profesional sanitario.
Por qué es importante combatir la desinformación sobre las estatinas
La difusión de información incompleta o errónea sobre los efectos secundarios de las estatinas puede generar miedo en los pacientes y reducir la adherencia al tratamiento. Este nuevo análisis pretende ofrecer datos sólidos que ayuden a tomar decisiones informadas.
Los especialistas subrayan que conocer los posibles efectos reales permite a médicos y pacientes valorar mejor los riesgos y beneficios. En la mayoría de los casos, el beneficio de reducir el riesgo cardiovascular supera con creces la probabilidad de efectos adversos.
Además, los ensayos analizados fueron de gran tamaño, con seguimiento de los pacientes durante varios años y con metodología doble ciego, lo que refuerza la fiabilidad de los resultados.
Qué deben hacer los pacientes que toman estatinas
Las personas que toman estatinas y tienen dudas sobre sus efectos secundarios deben consultar con su médico antes de tomar cualquier decisión. Cada caso es diferente y el tratamiento se prescribe en función del riesgo cardiovascular individual.
Los expertos insisten en que, para la mayoría de los pacientes, estos medicamentos siguen siendo una herramienta fundamental para prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares. Mantener hábitos de vida saludables, controlar el colesterol y seguir las recomendaciones médicas sigue siendo clave para reducir el riesgo cardiovascular.
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