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Cultura

El periodista Javier Pérez Campos nos cuenta la verdad sobre los fenómenos poltergeist en casas

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Javier Pérez Campos
Twitter @JaviPerezCampos
Javier Pérez Campos

Hay novelas que te atrapan. Esas que desde que ves la portada se produce una atracción hipnótica que hace imposible despegar los ojos de las páginas. Y eso sucede con «Los Intrusos» la última novela del periodista y escritor Javier Pérez Campos.

Muchos reconoceréis su rostro por ser reportero del programa «Cuarto Milenio».

A sus espaldas, centenares de historias y fenómenos extraños, o por lo menos sin una explicación lógica, que ahora recoge en esta obra con la que repasa hechos nuevos que a todos nos resultan familiares, contados con una pasión que te engancha.

Javier Pérez Campos, autor de ‘Los Intrusos’: «La muerte nos angustia porque es un paso hacia lo desconocido»

Tras «Los Otros» y «Los Guardianes», Javier Pérez Campos recopila en «Los Intrusos» las historias más oscuras y fenómenos poltergeist relacionadas con casas y lugares en los que se perciben presencias, sombras; lugares en los que sus habitantes sienten que no están solos.

Estructurada a modo de dossier, cada capítulo te permite acompañar al autor en sus investigaciones, haciendo partícipe al lector de cada caso.

Un hotel por cuyos pasillos se atisba la figura de un niño. Un viejo cortijo que esconde una trampilla tras la que se intuye un secreto.

Un antiguo castillo donde el sonido de un piano que nadie toca rompe el silencio cada noche.

Todos hemos oído historias de lugares encantados, pero… ¿y si ocurrieran en tu propia casa? ¿O en el hotel en el que te alojas? ¿Conoces la historia de esas paredes? ¿Quién las habitó antes? Como nos dice su autor, los edificios esconden secretos, un pasado sombrío, un crimen atroz o un cadáver bajo los cimientos.

Official Press ha entrevistado a Javier Pérez Campos para adentrarnos de su mano en los misterios que guardan las páginas de «Los Intrusos».

Javier Pérez Campos

-¿Cómo surge la idea de escribir una novela como “Los Intrusos”?

En realidad es un ensayo, aunque a veces pueda parecer ficción. Es una obra que surge de mis viajes, mis aventuras y mis inquietudes. Por eso el libro tiene múltiples caras: es una obra que a veces da miedo, pero siempre busca la luz. Y ofrece más preguntas que respuestas.

-¿Cómo empiezas en el mundo del misterio?

De niño siempre me interesaba lo que se salía de lo común. Y con 13 años descubrí el libro Enigmas sin resolver, de Iker Jiménez, en casa de mi tío Agustín. Eso me cambió la vida, pues me hizo ver que uno podía dedicarse al periodismo del misterio. Y me ofreció una perspectiva formal mucho más interesante de estos sucesos. De alguna manera, mis libros son deudores de esa obra.

-En la obra recorres varios lugares cargados de misterio, ¿Cuál es el lugar que más te ha impresionado/aterrado a lo largo de tu carrera?

Posiblemente Rocas Altas, en Ibiza, un lugar donde, tras un accidente de avión en los años 70, muchos empezaron a hablar de fenómenos extraños. Es una zona aislada de monte que me impresionó mucho al visitarla en soledad. Relato la experiencia en mi libro En busca de lo imposible; es una de esas vivencias que impresiona incluso recordar.

-En “Los Intrusos” hablas de “casas infectadas”, ¿cómo podemos saber si nuestra casa tiene alguna presencia?

Las familias perciben que algo convive con ellos, aunque no pueden verlo. Son sensaciones, pero a veces se trata de hechos evidentes: objetos que se mueven solos, luces que se encienden o se apagan solas, e, incluso, la visión clara de sombras o figuras.

-¿Estamos solos en casa?

Lo habitual es que así sea, pero muchos han tenido la incómoda sensación de que algo rondaba sus dormitorios cuando se iban a acostar, o de que algo hacía vida cuando no estaban en casa.

En el hotel de El Resplandor

-En la novela hablas del mítico hotel de El Resplandor y cómo fue la experiencia inspiradora de Stephen King en ese lugar relatada por el propio escritor y además cuentas con el testimonio de M. Night Shyamalan. Cuéntanos un poco…

En mi libro exploro de forma evidente cómo la realidad ha marcado la ficción. Hablo del caso real que inspiró Poltergeist, El Resplandor o El sexto sentido. Siempre me ha interesado la delgada línea que separa la realidad de la ficción. Y en esta obra cuento cómo los lugares que habitamos tienen la capacidad de condicionarnos e, incluso, de inspirarnos. Cuento las noches que Stephen King pasó en el hotel Stanley, que le sirvió de inspiración para una de sus obras maestras. O entrevisto a M. Night Shyamalan, que me confiesa una experiencia personal que sería fundamental para el guion de El sexto sentido.

-Después de leer tu libro nos surge una duda, ¿estamos seguros en casa?

Hogar deriva del latín, Focus. Fuego. El sitio donde se preparaba la hoguera, donde las familias se calentaban, cocinaban… Donde se sentían a salvo.
El problema viene cuando algunas personas se sienten inseguras en el lugar que debería ser su fortaleza.

-“Los Otros”; “Los Guardianes” y ahora “Los Intrusos”, ¿Qué diferencias hay entre esta obra y las anteriores?

Los casos, pero el espíritu es el mismo. Es una trilogía que puede leerse en el orden que uno prefiera, y que en el fondo es una compilación de mis aventuras, de mis ideas, de mis obsesiones, de mis dudas y de mi universo.

Los Intrusos

-¿Has vivido alguna vez una experiencia “paranormal”?

Alguna vez he vivido cosas que no podría explicar, y que relato sin ningún pudor en mis libros. Escuchar pasos en sitios vacíos, o llegar a ver algo en un lugar donde no había nadie. Eso te hace empatizar aún más con los testigos.

¿Vida después de la muerte?

-¿Qué hay después de la vida?

Nunca lo sabremos, y es la magia del misterio. Que da lugar a la filosofía, a la duda e, incluso, a la poesía. La muerte nos angustia porque es un paso hacia lo desconocido.

-¿Qué lee Javier Pérez Campos?

Leo de todo. Me encantan autores como Don Winslow, Stephen King, Cormac McCarthy, Murakami, Richard Matheson…

-¿Cómo es trabajar con todo un referente como Iker Jiménez?

Aprendizaje constante y entusiasmo en vena. Un lujo auténtico.

-¿Qué historia te hubiera gustado investigar y resolver?

Los avistamientos del mothman, en Point Pleasant, Estados Unidos, 1966. Durante todo un año, diferentes vecinos de un pueblo manifestaron ver a una figura de gran tamaño y alas enormes, similares a una polilla, que parecía anunciar el derrumbamiento del puente Silver Bridge, que daba acceso al pueblo. Fue un fenómeno sociológico a gran escala que me habría encantado vivir.

-¿Eres de los que antes de irte a dormir miras en el armario o debajo de la cama?

No, aunque de niño era muy miedoso. Me aterraba la soledad, la oscuridad, los ruidos de la noche… Quizá mi labor de hoy en día sea una forma de revelarme contra esos miedos que te paralizan.

-Con tantas vivencias de este tipo, ¿cómo puedes dormir por la noche?

A rienda suelta, especialmente desde que nacieron mis hijos… Cualquier momento de silencio y de calma es perfecto para dormir.

-El próximo proyecto de Javier Pérez Campos.

Seguir haciéndome preguntas y contagiando a quienes quieran escuchar.

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5 curiosidades que no sabías de la Mona de Pascua

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curiosidades mona de pascua

Empinar el cachirulo, saltar a la cuerda, comer la longaniza de pascua y romper el huevo de la mona en la frente. Qué sería de estas fiestas sin estas tradiciones que año tras año se repiten durante la Semana Santa. Pero, ¿de dónde viene la mona de Pascua? Official Press te cuenta cinco curiosidades que tal vez no conozcas sobre este panquemado tan nuestro.

5 curiosidades que no sabías de la Mona de Pascua

Hay que remontarse a la época árabe para encontrar los orígenes de este dulce. Su nombre proviene del término árabe munna o mouna, cuyo significado es «provisión de la boca», y era un regalo que los musulmanes hacían a sus señores siendo sinónimo de fertilidad, esperanza y renacimiento.

El origen del huevo cocido se remonta a la prohibición durante la Cuaresma de comer huevos frescos y carne. Como el cocido estaba permitido ésta era una buena manera de tomar proteínas. Para los cristianos simboliza que la cuaresma y las abstinencias se han acabado.

Es en la época del Rey Luis XIV cuando se pintan los huevos. ¿El motivo? Durante los siglos XVII y XVIII una vez pintados se ofrecía y vendían estos huevos pintado y decorados al monarca a la salida de la misa de Pascua.

En Europa, italianos, franceses y alemanes a principios del siglo XIX, ya comenzaron a elaborar huevos a base de chocolate con regalos en su interior

La tradición dice que el padrino o la madrina regala la mona a su ahijado o ahijada el Domingo de Pascua, después de la misa. Era típico salir al campo el lunes de Pascua en familia aunque a día de hoy cualquier día de esta festividad es bueno para disfrutar de un día de mona.

Este panquemado o toña es típico en toda la Comunidad Valenciana. Con su forma de serpiente, mono o lagartija recubiertas de anisetes de colores hay muchas recetas pero la típica es la que utiliza clara de huevo batida antes de cocer, el conocido caramull. La localidad de Alberic es la localidad con más fama. De hecho en el recetario de cocina de Joan Company de 1905 se habla del «panquemado estilo de Alberic». Cuentan que se le concedió al hornero Ramón González Torres el título de «Proveedor de la Casa Real de S.M. el Rey Don Alfonso XIII».

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