Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Juicio por el asesinato de Patraix: Hablan los amantes de Maje

Publicado

en

No ha sido un buen día para la defensa de Maje, la conocida como «la viuda negra de Patraix», en el juicio que se celebra en la Ciudad de la Justicia de València por el asesinato de Antonio Navarro. En el cuarto día de la vista han declarado dos testigos que mantenían relaciones en aquel momento con la acusada, además de su marido y el otro acusado y asesino confeso, Salvador R.. Ninguno de ellos sabía que compartía su relación con las demás.

Uno de los testigos, José, ha declarado que conoció a Maje en mayo de 2017 en la puerta de una discoteca, que ella se presentó como ginecóloga (es enfermera) y que en ningún momento le dijo que estaba casada. De hecho, le contó que tenía dos estudiantes alquilados en su vivienda. La relación fue creciendo hasta verse 3 o 4 veces por semana, y llegaron a plantearse la compra de un piso. Se enteró de la muerte de Antonio Navarro días después del crimen, cuando Maje lo llamó para contarle «algo muy fuerte». La acusada le contó que la policía sospechaba de terroristas islamistas.

La misma excusa, el terrorismo islámico, le dio a otro de sus amantes, Tomás, un fisioterapeuta, cuando le contó la muerte de su marido. Según Tomás, la relación entre ellos fue estable hasta mayo del 17 y después más espaciada, aunque continuaron viéndose hasta octubre de ese mismo año. El testigo ha confirmado que mantuvo conversaciones con Maje en las que ella acusaba a su esposo de malos tratos o afirmaba que tenía cáncer. También ha recordado otra que ha retumbado en la sala de vistas: «Me dijo que quería verlo muerto».

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

La Audiencia Nacional archiva la investigación penal del apagón y descarta un sabotaje terrorista

Publicado

en

Última hora apagón

El juez concluye que no existen indicios de terrorismo ni ciberataque y apunta a un conflicto civil o administrativo por el control de la tensión eléctrica.

La Audiencia Nacional (AN) ha archivado la investigación penal abierta tras el apagón eléctrico del 28 de abril, al descartar que el histórico cero energético tuviera su origen en un sabotaje terrorista o un ciberataque. El magistrado José Luis Calama determina que no existe “ni el mínimo indicio” de una acción delictiva y sitúa el origen del incidente en una disfunción del sistema eléctrico.

En un auto difundido este lunes, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 decreta el sobreseimiento provisional de la causa y concluye que lo ocurrido responde a un conflicto de naturaleza administrativa y/o civil entre los distintos operadores del sector eléctrico, que deberá resolverse fuera de la vía penal.

Sin rastro de terrorismo ni ciberataque

El juez adopta esta decisión tras analizar los informes elaborados por diversos organismos especializados en ciberseguridad y lucha antiterrorista. Todos ellos coinciden en descartar de forma absoluta que el apagón se produjera por una acción externa, ya fuera de grupos terroristas, actores estatales o redes de cibercrimen.

Entre los análisis examinados figuran los del Centro Criptológico Nacional, el Mando Conjunto del Ciberespacio, el Instituto Nacional de Ciberseguridad y la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad, ninguno de los cuales detectó intrusiones, ataques informáticos ni actividades maliciosas en los sistemas eléctricos.

Un conflicto por el control de la tensión eléctrica

Lejos de la hipótesis del sabotaje, el auto judicial señala que el apagón tuvo un origen multifactorial, vinculado principalmente a problemas en el control de la tensión del sistema eléctrico. Según el informe del Ministerio para la Transición Ecológica, citado por el juez, se produjo una combinación de factores técnicos.

Entre ellos destacan una programación insuficiente de centrales síncronas, el hecho de que algunas centrales capaces de regular la tensión no respondieran adecuadamente a las consignas de Red Eléctrica y la aparición de oscilaciones y desconexiones de determinadas instalaciones de generación, algunas de ellas aparentemente indebidas.

El magistrado subraya que no faltaban recursos en el sistema eléctrico español, sino que estos no fueron gestionados o utilizados de forma adecuada, lo que derivó en el colapso.

La vía penal queda cerrada

En su resolución, Calama insiste en que no aprecia indicios delictivos y que, por tanto, el caso debe quedar fuera del ámbito penal. El conflicto entre Red Eléctrica y las compañías eléctricas deberá resolverse, en su caso, por la vía administrativa o civil, donde ya actúan otros organismos reguladores.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) mantiene abierta su propia investigación y podría imponer sanciones económicas o incluso retirar autorizaciones para operar, además de abrir la puerta a futuras reclamaciones por daños y perjuicios.

Con este auto, la Audiencia Nacional cierra definitivamente la hipótesis de un apagón provocado por terrorismo o ciberataque, y centra el foco en las responsabilidades técnicas y de gestión dentro del sistema eléctrico.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo