Síguenos

Valencia

La Comunitat, agraciada 30 veces con el primer premio de la Lotería del Niño

Publicado

en

loteria del niño

La Comunitat Valenciana se ha visto agraciada con el primer premio de la Lotería del Niño, desde el inicio del sorteo en 1941, en 30 ocasiones, 21 de ellas en la provincia de Valencia, 6 en la de Alicante y tres en la de Castellón.

En este sorteo, que se celebrará mañana en Madrid, la Comunitat Valenciana es, además, la autonomía española que más juega, con 125 millones de euros consignados, por delante de Madrid (116,38 millones), Andalucía (116,31 millones) y Cataluña (100,30 millones de euros), según datos de Loterías y Apuestas del Estado (LAE).

En la provincia de Alicante el primer premio se vendió en 6 ocasiones: dos en la capital alicantina (en 1998 y 2013) y en una ocasión en Benidorm (1982), Bigastro (1998), Crevillente (1987) y Torremendo (2016).

La provincia de Castellón ha sido afortunada en tres ocasiones: dos veces ha caído el primer premio en la capital de la Plana (2008 y 2016) y una vez en la Vall d’Uixó (2016).

En la provincia de Valencia el primer premio se vendió en 21 ocasiones, 14 de ellas en el cap i casal en los años 1917, 1922, 1923, 1938, 1940,1945, 1953, 1954, 1962, 1963, 1972, 1973, 1982 y 1995.

Las siete ocasiones restantes se han vendido en las poblaciones de Quart de Poblet (1998), Gandia (2000), Manises (2020), Massamagrell (1974), Simat de la Valldigna (2020), Sueca (1956) y Torrent (2017).

Para este primer sorteo del año 2021, las administraciones de loterías y despachos de la Comunitat Valenciana tienen consignados décimos de la lotería del Niño por importe de 125,32 millones de euros, lo que supone 25,05 euros por habitante , 7,48 puntos por encima de la media nacional (17,57 euros por habitante) y 2,48 puntos por debajo de Castilla-León, que con 27,53 euros es la región que más juega per cápita.

En la provincia de Alicante se han consignado décimos por importe de 43,54 millones de euros, mientras que han sido 10,89 millones en la de Castellón y 70,88 millones en la de Valencia.

En el sorteo del Niño de 2020, la Comunitat Valenciana se vio agraciada con 2,2 millones de euros del primer premio, el 57.342, ya que la administración número 4 de Manises vendió una serie completa por ventanilla (2 millones de euros en premios) y una papelería de Simat de la Valldigna (también en Valencia) vendió un décimo por terminal electrónico (lo que supone un premio de 200.000 euros).

El total de la emisión de este sorteo es de mil millones de euros, con un 70 % de esa cantidad destinada a premios, entre los que destaca un primer premio de dos millones de euros, un segundo de 750.000 euros y un tercero de 250.000 euros.

La terminación del primer premio más repetida en la historia del sorteo es el 0, que ha salido en veintiuna ocasiones, seguida del 7 en catorce ocasiones, del 9 en trece ocasiones, del 4 en doce ocasiones, del 2 y el 5 en once ocasiones cada una de ellas, y del 6 en diez ocasiones.

Las terminaciones menos repetidas han sido el 3, que ha salido en seis ocasiones, el 8 que lo ha hecho en ocho ocasiones y el 1 que ha salido en nueve ocasiones.

Hace ahora un año, en la Comunitat Valenciana se vendieron décimos por importe de 102,23 millones de euros, un 2,99 % más que en 2019, lo que supone una media de 20,43 euros por habitante.
Por provincias, en Alicante se vendieron 34,77 millones de euros (un 2,47 % más), en Castellón 9,62 millones (1,36 % más) y en Valencia 57,83 millones (un 3,58 % más).

La emisión de este primer sorteo del año 2021 es de 50 series de 100.000 billetes cada una, al precio de 200 euros el billete, dividido en décimos de 20 euros.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Valencia

Andrea Ortuño anuncia que dedicará su vida a ayudar a los demás tras la pérdida de su marido e hijos en el naufragio de Indonesia

Publicado

en

naufragio Indonesia
Imagen de la búsqueda de los desaparecidos en Indonesia - IMAGEN FACILITADA POR FAMILIARES DE DESAPARECIDOS

“Devastada”, pero al mismo tiempo “bastante entera”. Así se encuentra Andrea Ortuño, la valenciana que sobrevivió junto a su hija de siete años al naufragio ocurrido en Indonesia durante un viaje familiar de Navidad. En ese trágico accidente perdió a su marido y a tres de sus hijos, una tragedia que ha conmocionado a la Comunitat Valenciana y a la opinión pública nacional.

Pese al dolor, Andrea ha trasladado un mensaje cargado de humanidad y esperanza: quiere dedicar el resto de su vida a ayudar y proteger a los demás. Su intención es poner en marcha un proyecto solidario en España, aún por definir, que desarrollará en las próximas semanas cuando su situación personal se lo permita.

Un mensaje público en medio del duelo

Andrea Ortuño no está concediendo entrevistas ni realizando declaraciones públicas debido al durísimo proceso emocional que atraviesa. Sin embargo, ha querido hacer llegar un mensaje a través del periodista y escritor Joaquín Campos, que se encuentra en Indonesia como corresponsal para RTVE cubriendo la tragedia.

Campos explicó en el programa Directo al grano de La 1 que Andrea solo quiso transmitir “cuatro frases”, centradas principalmente en agradecer el apoyo recibido y explicar brevemente su estado emocional. “No está preparada para ponerse delante de una cámara. Es demasiado pronto”, señaló el periodista.

Regreso a España tras 15 días de búsqueda

Andrea Ortuño ha regresado este viernes a España después de permanecer día y noche en Indonesia durante los trabajos de localización de los cuerpos de su marido y de sus hijos. La búsqueda fue finalmente dada por finalizada, aunque uno de los menores, Quique, de 10 años, hijo de Andrea y de su primer matrimonio, continúa desaparecido.

En los últimos días fueron recuperados los cuerpos de Fernando Martín Carreras, de 44 años, entrenador del Valencia CF Femenino B, y de los menores Lía, de 12 años, y Mateo, de 9. La familia viajaba junta cuando el barco turístico en el que se desplazaban naufragó durante una excursión por el Parque Nacional de Komodo.

Fe, justicia divina y ausencia de deseo de venganza

Uno de los aspectos más personales que Andrea quiso compartir es que, en medio de la tragedia, se ha refugiado más que nunca en su fe católica. Según explicó Joaquín Campos, ella cree firmemente en la justicia divina y no desea venganza, ni siquiera ante las posibles negligencias que pudieron producirse.

Este mensaje llega en paralelo a la investigación abierta en Indonesia. La Policía Regional de Nusa Tenggara Oriental ha imputado formalmente por negligencia con resultado de muerte al capitán del barco y al jefe de máquinas del KM Putri Sakinah, la embarcación que se hundió tras el impacto de varias olas de gran tamaño durante una travesía nocturna cerca de la isla de Padar.

El apoyo de la población local, clave en su fortaleza

Andrea ha querido destacar especialmente el cariño y la solidaridad del pueblo indonesio, en particular de los habitantes de la isla de Flores y de Labuan Bajo. Durante los días de búsqueda, cada despedida a los buzos estuvo marcada por abrazos, lágrimas y gestos de apoyo constantes.

“La energía positiva que ha dado toda esta zona es enorme”, trasladó Campos, quien explicó que Andrea desea devolver toda esa ayuda recibida transformándola en un proyecto solidario cuando se recupere mínimamente del golpe emocional.

El padre de Quique mantiene la esperanza

Mientras Andrea ha regresado a España, el padre de Quique permanece en Labuan Bajo, aferrado a la esperanza de poder encontrar a su hijo. Él ha sido el protagonista de un emotivo homenaje rendido por los equipos de rescate en los muelles desde los que partieron la mayoría de las operaciones.

Los expertos han destacado la complejidad extrema de las aguas, con fuertes corrientes y condiciones cambiantes, lo que hace especialmente difícil las labores de búsqueda. Aun así, los equipos lograron localizar a tres de las cuatro víctimas, un esfuerzo que la familia ha querido reconocer públicamente.

Qué ocurrió durante el naufragio

El barco, de dos plantas y cuatro camarotes, había sido alquilado para una excursión de dos días desde Labuan Bajo hasta Komodo. A bordo viajaban seis miembros de la familia valenciana y cinco indonesios, entre tripulación y guía local. Todos los tripulantes lograron salvarse, mientras que las víctimas mortales fueron exclusivamente los turistas.

En el momento del accidente, Andrea y su hija de siete años se encontraban en la cubierta, mientras que Fernando y los otros tres niños estaban en los camarotes, lo que explica el trágico desenlace. Madre e hija fueron literalmente despedidas por el oleaje, y Andrea consiguió salvar a la menor en condiciones extremas de oscuridad y mar agitado.

Una tragedia que se transforma en propósito

A pesar del dolor irreparable, Andrea Ortuño ha lanzado un mensaje que trasciende la tragedia: convertir el sufrimiento en ayuda a los demás. Su futura iniciativa solidaria, aún en fase embrionaria, se perfila como la manera de honrar la memoria de su marido y de sus hijos, y de devolver al mundo la solidaridad que ella misma ha recibido en los momentos más oscuros de su vida.

El emotivo adiós a Lía, la niña fallecida en el naufragio de Indonesia: el fútbol base valenciano llora una pérdida “imposible de describir”

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo