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Salud y Bienestar

La ecografía 3D, clave en el diagnóstico de los úteros en T, ayuda a mejorar el pronóstico reproductivo

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La creciente importancia en la investigación del denominado “factor uterino” en Reproducción Humana supone un desafiante reto para la mejora de las tasas de embarazo. Este es el punto de partida del estudio titulado “T-shaped uterine cavity morphology as assessed by three-dimensional ultrasound (3D US) may be associated with lower sustained implantation rates and higher clinical loss rates following frozen embryo transfer”, que IVI presenta en esta 74ª edición del Congreso de la Sociedad Americana para la Medicina Reproductiva (ASRM, por sus siglas en inglés) durante su celebración en Denver (Colorado) del 6 al 10 de octubre.

En esta investigación, IVI analiza y evalúa mediante ecografía 3D la malformación mulleriana conocida como “útero en T”, demostrando así la utilidad de esta tecnología para ayudar a la mejora del pronóstico reproductivo de las pacientes que padecen esta anomalía.

“Este método diagnóstico por el que apostamos firmemente en IVI – tanto en el aspecto investigacional como clínico– está disponible en todas nuestras clínicas. La ecografía 3D permite la evaluación integral del útero, de manera sencilla, rápida y detallada. Así pues, la obtención de planos coronales uterinos permite valorar la morfología de la cavidad endometrial de modo directo, siendo este factor un notable avance sobre las técnicas ecográficas convencionales basadas en 2D”, explica el doctor Antonio Requena, Director Médico de IVI.

Los denominados “úteros en T” (anomalía en su formación durante la época embrionaria que entraña la característica forma estrechada y tubular de su cavidad endometrial) conllevan una mayor frecuencia de peores resultados reproductivos y obstétricos. Existe mayor aparición de dismenorrea (dolor con la regla), mayor frecuencia de fallos de implantación embrionaria y abortos de repetición, así como mayor frecuencia de partos prematuros.

El estudio analizó a 651 pacientes el día antes de la transferencia programada de embriones, asignándoles así una morfología de cavidad uterina. Se observó una tendencia hacia una menor implantación y una mayor pérdida clínica para las pacientes con un útero en forma de T, aunque estos hallazgos no alcanzaron significación estadística.

“El diagnostico precoz del “útero en T” mediante eco3D es un arma potencial para la mejora de los ámbitos reproductivo y obstétrico para la mujer, además de ser un recurso muy útil en el campo operatorio histeroscópico. La gran portabilidad actual de los sistemas de eco3D hace que todos los quirófanos de IVI cuenten con estos sistemas en su funcionamiento diario, lo que supone una útil herramienta de apoyo al cirujano en la remodelación quirúrgica de estas cavidades endometriales estrechadas en aquellos casos en los que existe indicación quirúrgica. Además, esta tecnología permite optimizar el resultado quirúrgico y reducir los tiempos operatorios”, añade el Dr. Requena.

Los estudios presentados por IVI al Congreso de la ASRM 2018 constituyen un paso adelante en la actual carrera tecnológica en la evaluación de patologías uterinas para la mejora de resultados reproductivos, con metodologías mínimamente invasivas y altamente precisas.

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Estos pequeños hábitos diarios pueden alargar tu vida, según la ciencia

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hábitos diarios pueden alargar vida
Caminar unos minutos más al día es una de las sencillas actividades con beneficios significativos, según uno de los estudios. / Pexels

Los resultados de dos nuevos trabajos científicos apuntan a que no hacen falta cambios drásticos para mejorar la salud: incluso ajustes mínimos en la rutina diaria pueden reducir el riesgo de muerte y aumentar los años de vida saludable. Caminar unos minutos más, dormir un poco mejor o añadir medio plato de verduras son ejemplos de hábitos sencillos con efectos significativos, según estas investigaciones.

Aunque ambos estudios son observacionales y no establecen causalidad directa, sus conclusiones señalan estrategias más realistas y alcanzables para mejorar la salud pública, alejadas de planteamientos extremos o difíciles de mantener en el tiempo.

Cinco minutos más de actividad física ya reducen la mortalidad

El primer estudio, publicado en The Lancet, analizó datos de más de 135.000 adultos en Noruega, Suecia, Estados Unidos y Reino Unido durante un periodo de ocho años. Los investigadores calcularon el impacto poblacional de pequeños incrementos en la actividad física moderada —como caminar a 5 km/h— y de la reducción del tiempo sedentario.

Solo cinco minutos diarios de actividad moderada podría reducir un 10 % las muertes en la mayoría de adultos y un 6 % en los menos activos.

Los resultados son especialmente llamativos: añadir únicamente cinco minutos diarios de actividad moderada podría reducir un 10 % las muertes en la mayoría de adultos y un 6 % en los menos activos. Si el incremento alcanzara los diez minutos diarios, la reducción de la mortalidad se elevaría hasta el 15 %.

En paralelo, disminuir media hora diaria de sedentarismo se asocia con un 7 % menos de mortalidad, mientras que reducir una hora completa se vincula con una disminución del 13 %.

El beneficio es mayor entre las personas menos activas, lo que refuerza la idea de que cualquier movimiento cuenta. Los autores subrayan que no es imprescindible cumplir estrictamente las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para obtener beneficios y reclaman más estudios con dispositivos de medición en países de ingresos bajos y medios.

Caminar 7.000 pasos al día reduce el riesgo de enfermedades crónicas, deterioro cognitivo y muerte.

El poder de combinar hábitos saludables

El segundo trabajo, publicado en eClinicalMedicine —revista del grupo The Lancet Discovery Science—, se centró en casi 60.000 participantes del UK Biobank y evaluó cómo interactúan tres factores clave: sueño, dieta y ejercicio.

El modelo estadístico desarrollado por los investigadores sugiere que, para quienes presentan los peores hábitos, mejoras mínimas en los tres ámbitos —por ejemplo, cinco minutos más de sueño, dos minutos extra de actividad vigorosa y medio plato adicional de verduras— podrían añadir un año de vida.

Para quienes tienen peores hábitos, mejoras como cinco minutos más de sueño, dos minutos extra de actividad vigorosa y medio plato adicional de verduras podrían añadir un año de vida.

La combinación óptima, definida como dormir entre siete y ocho horas, realizar más de 40 minutos de actividad moderada diaria y mantener una dieta saludable, se asocia con hasta nueve años extra de vida y salud.

Los investigadores destacan que el efecto conjunto de estos hábitos es mayor que la suma de cada comportamiento por separado, lo que refuerza la idea de promover cambios pequeños pero sostenidos como una estrategia eficaz y realista para mejorar la salud de la población.

Un enfoque más accesible para la salud pública

Ambos estudios coinciden en que las recomendaciones basadas en pequeños ajustes cotidianos pueden tener un impacto relevante a nivel poblacional. Frente a mensajes que exigen transformaciones radicales del estilo de vida, estos trabajos respaldan un enfoque más accesible, progresivo y fácil de mantener en el tiempo.

Referencia

Ekelund et al. “Deaths potentially averted by small changes in physical activity and sedentary time: an individual participant data meta-analysis of prospective cohort studies”. The Lancet 2026

Fuente

SINC

Derechos: Creative Commons

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