Síguenos

Valencia

La mascarilla será obligatoria también en el patio de los centros educativos

Publicado

en

EFE/Juan Carlos Cárdenas POOL/Archivo

El uso de la mascarilla será obligatorio en los centros educativos de la Comunitat Valenciana para el profesorado y para el alumnado a partir de primero de Primaria, con independencia del mantenimiento de la distancia interpersonal y de la pertenencia a un grupo de convivencia estable, incluso en espacios al aire libre, como los patios.

Así lo recoge el Protocolo de protección y prevención frente al coronavirus en los centros educativos de la Comunitat Valenciana para el curso 2021-2022, que han actualizado las Consellerias de Sanidad y de Educación y que se ha remitido ya a los centros.

Las instrucciones recogen asimismo que los especialistas podrán entrar a las clases, y que habrá que garantizar una distancia interpersonal de 1,5 metros en los grupos burbuja de Infantil y Primaria, y de 1,2 en los institutos.

El protocolo, que considera necesario garantizar la presencialidad al menos hasta los 14 años (segundo de la ESO) y reforzarla en los cursos superiores, señala que el personal que trabaja en los centros educativos estará vacunado en su totalidad antes del inicio del período lectivo del nuevo curso.

De forma general, se mantendrá una distancia interpersonal de al menos 1,5 metros en las interacciones entre las personas adultas en el centro educativo, manteniendo el uso de la mascarilla independientemente de la distancia, mientras que cuando el alumnado se desplace por el centro o esté fuera del aula deberá mantener esa misma distancia.

Se dará prioridad en la medida de lo posible a la utilización de los espacios al aire libre, y se evitarán de manera general actividades en el centro educativo que conlleven la mezcla de alumnado de diferentes grupos de convivencia o clases en las que no se pueda mantener la distancia mínima interpersonal, excepto en el escenario de nueva normalidad.

Para evitar aglomeraciones, la entrada y salida del centro será escalonada (o se hará por diferentes puertas); se procurará reducir al mínimo los desplazamientos de grupos de alumnos por el centro, y se evitarán las asambleas o reuniones presenciales, tratando de realizarlas de forma telemática.

Los eventos deportivos o celebraciones en los centros educativos se realizarán siempre que se pueda al aire libre, y en el comedor escolar se asignarán puestos fijos durante todo el año para el alumnado y se organizará el espacio y los horarios para poder cumplir la distancia interpersonal de 1,5 metros.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

Publicado

en

Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

Continuar leyendo