Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Llega el ‘latigazo polar’: frío, vientos y heladas

Publicado

en

bestia del este
Una mujer se protege del frío con ropa de abrigo. EFE/Jesús Diges/Archivo

Llega el ‘latigazo polar’ a España que dejará un frío invernal acompañado de viento y heladas.  Habrá un descenso de hasta 10ºC de un día a otro en Guadalajara, Cuenca, Albacete, Ciudad Real, Teruel, interior de la Comunidad Valenciana, Región de Murcia, Almería, Granada y Málaga. Este descenso podría ser de hasta 12ºC en el entorno de los sistemas Central e Ibérico y en Pirineos, advierte Almarcha.

Las madrugadas, advierten las previsiones, serán más frías esta semana, con heladas principalmente en el entorno de los sistemas montañosos. La madrugada del viernes podría ser la más fría de la semana, con mínimas por debajo de los 5ºC en casi todo el interior peninsular. Ciudades como Madrid podrían bajar hasta los 0ºC y otras como Teruel, Cuenca, Guadalajara, Albacete o Soria, podrían bajar de los 0ºC.

La Comunitat ha vivido su noche más fría desde el 5 de marzo, con -3,6 grados en Utiel

La Comunitat Valenciana ha vivido su noche más fría desde el pasado 5 de marzo, y en zonas del interior se han registrado heladas, como en Utiel (Valencia), que ha marcado 3,6 grados bajo cero.

Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), en Ademuz (Valencia) se han medido 2,8 grados bajo cero, en Jalance (Valencia) 2 grados bajo cero, en Villena (Alicante) 1,6 grados bajo cero, y en Villafranca del Cid (Castellón) y en Fontanars dels Alforins (Valencia) cero grados.

Por lo que respecta a las tres capitales de provincia, el termómetro ha marcado esta noche 5,8 grados en la ciudad de Alicante, 7,6 grados en València y 8 grados en Castelló de la Plana.

¿Qué es el ‘latigazo polar’?

El término «latigazo polar» se refiere a un fenómeno meteorológico caracterizado por una rápida disminución de las temperaturas en latitudes medias y bajas, especialmente en el hemisferio norte. Este fenómeno está asociado con la oscilación del Ártico, que es un patrón climático natural que afecta la distribución de la presión atmosférica y los vientos alrededor del Polo Norte.

Cuando la oscilación del Ártico se encuentra en una fase negativa, puede debilitar la corriente en chorro y permitir que masas de aire frío del Ártico se desplacen hacia latitudes más bajas, afectando regiones que normalmente no experimentan temperaturas tan bajas. Esto puede resultar en un brusco descenso de las temperaturas, con condiciones invernales severas y extremas.

Es importante destacar que los términos «latigazo polar» y «oscilación del Ártico» se utilizan a veces de manera intercambiable, pero la oscilación del Ártico es el fenómeno subyacente que contribuye a los cambios en el clima que se describen como un «latigazo polar». Estos eventos pueden tener impactos significativos en el clima y el tiempo, con condiciones frías y nevadas intensas. Sin embargo, es fundamental entender que los eventos meteorológicos específicos pueden variar y no todos los episodios fríos se deben necesariamente a un «latigazo polar».

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo