Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Más de 20.000 alumnos de la Comunitat se presentan a las pruebas de acceso a la universidad

Publicado

en

Consulta aquí el listado de alumnos admitidos en las universidades valencianas

Un total de 20.250 estudiantes matriculados en Bachillerato y ciclos formativos harán, a partir de este martes, las pruebas de acceso a la universidad (PAU) ordinarias del curso 2018-2019, que tendrán lugar los días 4, 5 y 6 de junio.

Del número de alumnos matriculados en las pruebas, 19.137 acceden tras haber cursado estudios de Bachillerato y 1.104 proceden de ciclos formativos. Por otro lado, 11.931 de los aspirantes son mujeres y los restantes 8.319 son hombres.

Por universidades, los matriculados en esta prueba se desglosan de la siguiente manera: Universidad de Alicante, 3.495 alumnos (1.435 hombres y 2.060 mujeres), 3.330 de los cuales acceden desde Bachillerato y 163 desde ciclos formativos; Universitat Jaume I, 2.320 estudiantes (1.378 mujeres y 942 hombres), 2.232 de los cuales proceden de Bachillerato y 87 de ciclos formativos; Universidad Miguel Hernández de Elche, 3.501 matriculados (2.083 mujeres y 1.418 hombres), 3.413 de los cuales son de Bachillerato y 85 de ciclos formativos; Universitat Politècnica de València, 5.185 estudiantes (3.036 mujeres y 2.149 hombres), 4.691 de los cuales proceden de Bachillerato y 493 de ciclos formativos, y Universitat de València, 5.749 alumnos (3.374 mujeres y 2.375 hombres), de los cuales 5.471 son de Bachillerato y 276 de ciclos formativos.

En cuanto a los matriculados en fase obligatoria, son 18.137 estudiantes, 3.119 de los cuales lo han hecho en la UA; 3.259, en la UMH; 4.451, en la UPV; 5.183, en la UV, y 2.125, en la UJI. Por su parte, los alumnos de Bachillerato que solo se han matriculado en la fase voluntaria son 394, 74 de los cuales harán las pruebas en la UA; 53, en la UMH; 84, en la UPV; 126, en la UV, y 57, en la UJI.

Las pruebas de acceso a la universidad (PAU) del curso 2018-2019 para el alumnado que esté en posesión del título de Bachillerato o de técnico superior de Formación Profesional, técnico superior de Artes Plásticas y Diseño, o técnico deportivo superior, se celebrarán los días 4, 5 y 6 de junio, en convocatoria ordinaria, y los días 2, 3 y 4 de julio, en convocatoria extraordinaria.

 

Fuente: Europa Press

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo