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Valencia

Medusa Festival: Un muerto y 40 heridos al caer estructuras por fuertes rachas de viento

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Cullera (Valencia), 13 ago (OFFICIAL PRESS-EFE).- Tragedia en el Medusa Festival. Una persona ha muerto y cuarenta han resultado heridas de diversa consideración durante la celebración del Medusa Festival de Cullera (Valencia) tras la caída esta madrugada de varias estructuras y partes del escenario principal debido a fuertes rachas de viento.

Suspendido el Medusa Festival

Una tormenta seca con rachas muy fuertes de viento derribó la madrugada de este sábado varias estructuras del Medusa Festival de Cullera, donde se concentraban unos 50.000 jóvenes, y los efectos del vendaval causaron la muerte de un joven de 22 años y heridas a varias docenas de personas.

El número concreto de heridos se desconoce pues hubo muchos que se fueron en vehículos particulares a centros sanitarios, si bien el recuento oficial de la Conselleria de Sanidad cifra en 32 los trasladados en ambulancia a hospitales, de los que cuatro han quedado ingresados, entre ellos una chica de 19 años con la columna vertebral rota que está a la espera de ser operada.

Esa chica se encuentra hospitalizada en Alzira, en el Hospital de la Ribera, mientras en el Clínico de València permanecen ingresadas otras dos chicas, de 19 y 20 años, con fractura de tibia la primera y posiblemente de pelvis la segunda, y un herido ha sido derivado al Hospital de Sant Joan d’Alacant aunque no se han facilitado datos sobre su estado. El resto de heridos ha sido dado de alta.

Teléfono especial para los familiaress

La Generalitat ha habilitado un teléfono especial para la atención a familiares y afectados en el Medusa, el 900 365 112, que ha recibido ya 305 llamadas en las primeras horas de funcionamiento.

La organización del festival ha cancelado definitivamente la edición de este año, que iba a celebrarse hasta la mañana del lunes, tras varias horas en la que solamente comunicó su intención de suspender temporalmente los conciertos, todos ellos de música electrónica y de baile con grandes figuras del panorama nacional e internacional y una previsión de 320.000 asistentes a lo largo de seis jornadas de actuaciones, conciertos y sesiones de DJ.

El equipo de policía judicial de la Guardia Civil, en coordinación con el juzgado de guardia de Sueca, ya ha hecho las primeras inspecciones oculares y ha abierto diligencias en relación a este suceso, del que no se ha recibido aún denuncia alguna.

Luto en Cullera

El Ayuntamiento de Cullera, que ha decretado dos días de luto oficial, asegura que el festival contaba con «todos los permisos y garantías administrativas», mientras desde la Generalitat se señala que las medidas extraordinarias que se habían tomado antes del Medusa eran por la ola de calor -que mantiene este sábado a la Comunitat Valenciana en alerta roja- pues los «vientos huracanados» se esperaban en el interior, no en el litoral.

El recinto de conciertos, compuesto por cinco escenarios y con grandes atracciones complementarias, como una noria y carpas lúdicas, y un camping para 12.000 personas (que ha comenzado ya a vaciarse), está situado junto a un tramo de la playa de Cullera -uno de los municipios más turísticos del Mediterráneo español- próximo a la desembocadura del río Júcar.

El desalojo de las 50.000 personas que había allí cuando ocurrieron los derrumbes se produjo en unos 40 minutos, según la Guardia Civil, que había diseñado un dispositivo extraordinario de seguridad con 800 agentes (una veintena de ellos de paisano dentro del propio recinto) y una vigilancia especial ante los pinchazos que pudieran producirse o denunciarse.

«Fueron unas rachas de viento inesperadas, rápidas y virulentas. Breves pero intensas», ha detallado este sábado el capitán de la Guardia Civil de Sueca José Vicente Ruiz, quien ha calificado de éxito la evacuación del recinto del Medusa, una operación coordinada junto a la Policía Local, Protección Civil y la seguridad privada del festival.

Reventón cálido en el Medusa

Sin embargo, en innumerables vídeos que circulan en redes sociales pueden verse escenas de pánico de los jóvenes cuando comenzaban a caer letreros y estructuras metálicas, así como el nerviosismo generalizado a la hora del desalojo entre críticas a la organización del festival por lo que parecía ser una endeble infraestructura para soportar episodios meteorológicos adversos, como el que se produjo.

«¡Esto no es el Medusa, es Jumanji!» fue uno de los gritos más coreados en esos minutos de incertidumbre, carreras, lágrimas y estupor ante lo que estaba ocurriendo, mientras las sirenas de las ambulancias tomaban el relevo a los ritmos electrónicos y «techno» que dominaban el ambiente del festival hasta ese momento.

Lo que prometía ser una fiesta sin fin de tres días en una enorme discoteca al aire libre para ver a artistas como David Guetta, Afrojack o Carl Cox, con estilos desde el «dance» hasta el reguetón y el «remember», se quedó en una tarde-noche de baile con grandes nombres como el de Steve Aoki, el DJ estadounidense-japonés que actuó siete horas antes de la tormenta.

La organización del Festival ha emitido un comunicado en el que informa de que tras las inclemencias meteorológicas ocurridas esta madrugada han desalojado el recinto como medida preventiva y con el objetivo de garantizar la seguridad de los asistentes, y se «suspende definitivamente» la actividad.

Tormenta de arena en el Medusa

Sobre las cuatro de la madrugada, unas fuertes rachas de viento ha provocado la caída de varias estructuras, entre ellas el cartel de grandes dimensiones de la entrada principal, y partes de los escenarios, algunas de las cuales han caído sobre el público.

EFE/María del Mar Benlloch

Algunos de los asistentes han explicado que han notado como una «tormenta de arena», un «aire que quema» o «como humo negro» han visto como caía sobre la gente varias estructuras, una de ellas del escenario principal.

La G.Civil ya investiga el fallecimiento de un joven de 22 años en el Medusa

La Guardia Civil ha abierto una investigación para determinar las causas del fallecimiento de un joven de 22 años en el Festival Medusa de Cullera, que ha resultado golpeado por parte del escenario tras desprenderse por un fuerte golpe de viento.

Desde la Comandancia Provincial de Valencia se informa de que tanto la entrada principal del recinto como una parte del escenario principal se han precipitado al suelo.

Tras este incidente se desalojó todo el recinto del festival, tanto a personas como a vehículos, con la excepción de la zona de acampada, cuya evacuación no se ha considerado necesaria.

 

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Valencia

Multan con 25.000 euros a una empresa de Valencia por obligar a sus trabajadoras a llevar cofia

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18 empleadas suspendidas de empleo y sueldo por negarse a llevar cofia
Una empleada con el 'tocado' que las trabajadoras se negaron a poner, en una imagen facilitada por la empresa a EFE.

El TSJCV confirma que imponer una diadema ornamental exclusivamente a las mujeres constituye discriminación por razón de sexo. La compañía llegó a sancionar a 18 empleadas que se negaron a utilizarla durante tres eventos de gala.

Una empresa de cáterin de Valencia tendrá que pagar una multa de 25.000 euros por obligar a sus trabajadoras a llevar una cofia o diadema como complemento del uniforme. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha confirmado la sanción al considerar que esta exigencia, impuesta exclusivamente al personal femenino y sin una justificación objetiva, constituye una discriminación directa por razón de sexo.

La Sala de lo Social del alto tribunal autonómico ha rechazado el recurso presentado por la mercantil y ha ratificado la resolución judicial que ya había avalado la sanción administrativa. Los magistrados consideran que la prenda se exigía a las mujeres por motivos meramente estéticos o de imagen, sin que existiera una obligación equivalente para los trabajadores hombres.

La sentencia, dictada el pasado 22 de septiembre, respalda así el criterio de la Inspección de Trabajo y de la Dirección General de Trabajo, Bienestar y Seguridad Laboral de la Generalitat.

La empresa sancionó a 18 trabajadoras por no llevar la diadema

Los hechos se remontan a julio de 2022, cuando la empresa impuso a sus empleadas una prenda ornamental adicional a la uniformidad obligatoria. La exigencia afectaba únicamente al personal femenino y no respondía, según las resoluciones judiciales, a ninguna necesidad objetiva relacionada con el desempeño del trabajo.

Uno de los elementos que tuvo especialmente en cuenta el Juzgado de lo Social número 13 de Valencia fue que la compañía llegó a sancionar a 18 trabajadoras por negarse a utilizar la diadema durante tres eventos de gala.

La empresa dejó posteriormente sin efecto esas sanciones y comunicó al comité de empresa que, por el momento, se abandonaría el uso de la prenda. Sin embargo, esta rectificación se produjo después de que la mercantil hubiera sido citada para comparecer ante la Inspección de Trabajo.

En enero de 2023, la Inspección levantó un acta de infracción al apreciar una falta muy grave por discriminación directa por razón de sexo. La Administración autonómica confirmó posteriormente la infracción e impuso una multa de 25.000 euros.

La compañía recurrió la resolución administrativa ante los tribunales, pero el Juzgado de lo Social número 13 de Valencia desestimó su demanda en mayo del pasado año y mantuvo la sanción.

El TSJCV confirma que la exigencia era discriminatoria

La empresa volvió a recurrir la sentencia, esta vez ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana. El tribunal ha rechazado ahora sus argumentos y considera acreditado que la imposición de la cofia afectaba exclusivamente a las mujeres y carecía de una causa objetiva que la justificara.

Los magistrados subrayan que no existía una prenda equivalente para los hombres en condiciones comparables y que la diferencia de trato no respondía a una finalidad legítima, necesaria y proporcionada.

La resolución recuerda la doctrina del Tribunal Supremo sobre los uniformes diferenciados por sexo: imponer una indumentaria femenina específica, sin una alternativa equivalente y sin justificación objetiva, puede vulnerar el principio de igualdad.

El tribunal también descarta que la ausencia de una intención discriminatoria por parte de la empresa sea suficiente para evitar la sanción. Lo determinante, según recoge la sentencia, es que existió una diferencia de trato directa por razón de sexo.

Una infracción muy grave por discriminación laboral

La conducta empresarial fue encuadrada en el artículo 8.12 de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, que considera infracción muy grave las decisiones unilaterales de la empresa que impliquen discriminaciones directas o indirectas desfavorables por razón de sexo, entre otros motivos protegidos.

La sanción económica de 25.000 euros queda así confirmada por el TSJCV, aunque contra la sentencia todavía cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo para la unificación de doctrina.

El fallo vuelve a poner el foco en las normas de vestimenta en el entorno laboral y en los límites que tienen las empresas a la hora de establecer uniformes o complementos distintos para hombres y mujeres. La imagen corporativa no puede justificar por sí sola una exigencia que suponga un trato desigual por razón de sexo.

 

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