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Salud y Bienestar

Mounjaro: qué es, cómo funciona y por qué es el nuevo fármaco estrella contra la obesidad

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Mounjaro obesidad
Mounjaro, fármaco para obesidad

La lucha contra la obesidad ha dado un giro en los últimos años gracias al desarrollo de nuevos medicamentos que van más allá de las dietas y el ejercicio. Uno de los fármacos más prometedores en este campo es Mounjaro, cuyo principio activo es la tirzepatida. Desarrollado por la farmacéutica Eli Lilly, este medicamento se perfila como uno de los tratamientos más eficaces para la pérdida de peso sostenida en personas con obesidad o sobrepeso, incluso en aquellas que han fracasado con métodos tradicionales.

¿Qué es Mounjaro y cómo actúa en el organismo?

Mounjaro es un medicamento inyectable de administración semanal que combina dos mecanismos de acción en uno: actúa sobre los receptores del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) y del polipéptido insulinotrópico dependiente de glucosa (GIP). Esta doble acción potencia su eficacia frente a otros fármacos ya existentes como Ozempic o Wegovy, que solo se centran en el GLP-1.

Estos receptores están implicados en el control del apetito, la regulación del azúcar en sangre y el metabolismo. Al activarlos, Mounjaro logra:

  • Reducir el apetito y aumentar la sensación de saciedad.

  • Retrasar el vaciado gástrico, lo que prolonga la sensación de estar lleno.

  • Mejorar la sensibilidad a la insulina, reduciendo los niveles de glucosa en sangre.

  • Favorecer la pérdida de grasa corporal mientras preserva la masa muscular.

Aprobación y uso médico

Mounjaro fue aprobado inicialmente en Estados Unidos por la FDA en 2022 como tratamiento para la diabetes tipo 2. Sin embargo, su eficacia para la pérdida de peso ha sido tan destacada que en noviembre de 2023 también recibió la aprobación para su uso como medicamento contra la obesidad en personas con un índice de masa corporal (IMC) superior a 30 o superior a 27 en casos con enfermedades asociadas como hipertensión o apnea del sueño.

En Europa, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ya ha dado luz verde a su comercialización como tratamiento para la diabetes tipo 2, y se espera que en 2025 se amplíe su indicación para la obesidad. En España, de momento solo se dispensa en hospitales bajo prescripción médica, y su uso para adelgazar aún no está cubierto por la sanidad pública.

Eficacia comprobada: ¿cuánto peso se puede perder con Mounjaro?

Los estudios clínicos muestran que Mounjaro puede generar una pérdida de peso superior al 20% del peso corporal en algunos pacientes. En el ensayo clínico SURMOUNT-1, en el que participaron más de 2.500 adultos con obesidad o sobrepeso, los resultados fueron espectaculares:

  • Los pacientes tratados con tirzepatida en su dosis más alta (15 mg) perdieron una media del 22,5% de su peso corporal tras 72 semanas de tratamiento.

  • Un 36% de los participantes perdió más del 25% de su peso, un porcentaje que hasta ahora solo era posible con cirugía bariátrica.

  • Los efectos beneficiosos sobre la presión arterial, el colesterol y la resistencia a la insulina también fueron significativos.

Estas cifras colocan a Mounjaro en la cima de los tratamientos farmacológicos contra la obesidad, superando con creces a medicamentos como Saxenda (liraglutida) o Wegovy (semaglutida).

¿Para quién está indicado Mounjaro?

Aunque ha ganado popularidad como medicamento para adelgazar, Mounjaro no es un fármaco de uso cosmético. Está destinado a personas con obesidad diagnosticada o con sobrepeso severo que ya presentan riesgos para la salud. Sus indicaciones médicas incluyen:

  • Personas con un IMC ≥30 (obesidad).

  • Personas con un IMC ≥27 que tengan alguna comorbilidad como hipertensión, dislipemia o diabetes tipo 2.

  • Pacientes con obesidad resistente a dieta, ejercicio y otros tratamientos médicos.

No se recomienda para personas con un peso saludable, ni como tratamiento exclusivo sin acompañamiento médico o sin cambios en el estilo de vida.

¿Cómo se administra?

Mounjaro se presenta en forma de pluma precargada para inyección subcutánea, que el paciente puede administrarse una vez a la semana en el abdomen, el muslo o la parte superior del brazo.

El tratamiento comienza con una dosis baja que se va aumentando progresivamente para minimizar los efectos secundarios, especialmente los gastrointestinales. El esquema típico de dosis es:

  • 2,5 mg/semana durante 4 semanas (fase inicial).

  • Incremento gradual hasta 5, 10 o incluso 15 mg/semana (fase de mantenimiento), dependiendo de la tolerancia y los objetivos del paciente.

Efectos secundarios y precauciones

Como cualquier medicamento, Mounjaro no está exento de efectos adversos. Los más comunes están relacionados con el sistema digestivo:

  • Náuseas

  • Vómitos

  • Diarrea o estreñimiento

  • Dolor abdominal

Estos síntomas suelen ser leves y temporales, especialmente durante las primeras semanas. Sin embargo, hay que vigilar posibles reacciones más graves, como:

  • Pancreatitis aguda

  • Hipoglucemia (en pacientes con diabetes tratados también con insulina o sulfonilureas)

  • Posibles efectos sobre la tiroides (en estudios con animales)

Mounjaro está contraindicado en personas con antecedentes de cáncer medular de tiroides o síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2. También se desaconseja en embarazadas, mujeres lactantes y menores de edad.

¿Cuánto cuesta Mounjaro?

Uno de los principales inconvenientes de Mounjaro es su precio. En Estados Unidos, el coste mensual ronda los 1.000 dólares sin seguro médico. En Europa, su precio puede variar, pero se espera que se sitúe entre los 250 y 400 euros al mes, según dosis y país. En España, al no estar aún autorizado como tratamiento para la obesidad, su dispensación está restringida y no cuenta con financiación pública.

¿Es el “nuevo Ozempic”?

A menudo se compara Mounjaro con otros medicamentos similares como Ozempic o Wegovy, ambos basados en semaglutida. La principal diferencia es que Mounjaro combina dos hormonas intestinales (GLP-1 y GIP), lo que potencia su eficacia para perder peso.

Además, los estudios demuestran que la pérdida de peso con Mounjaro es superior: entre un 15% y un 22% en función de la dosis, frente al 10-15% que suele lograrse con semaglutida.

Perspectivas de futuro

Mounjaro es solo la punta del iceberg en una nueva generación de medicamentos diseñados para combatir la obesidad como una enfermedad crónica, no como un problema estético. Su impacto podría ser comparable al que tuvo en su día la insulina para la diabetes o las estatinas para el colesterol.

Se espera que en los próximos años surjan más combinaciones de hormonas intestinales que mejoren aún más los resultados. Además, las farmacéuticas trabajan ya en versiones orales para facilitar su uso.

Conclusión

Mounjaro se ha consolidado como una de las terapias más eficaces y revolucionarias contra la obesidad. Su doble mecanismo de acción, sus resultados clínicos espectaculares y su potencial para cambiar el abordaje del sobrepeso lo convierten en una herramienta de primer orden para los profesionales de la salud.

No obstante, debe utilizarse bajo control médico, con seguimiento profesional y acompañado de cambios en los hábitos de vida. No es una solución mágica, pero sí una aliada poderosa en el camino hacia un peso saludable y una mejor calidad de vida.

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Buenas noticias

Gran avance contra el cáncer en la Universidad Politécnica de Valencia: desarrollan nanopartículas con mayor capacidad contra el cáncer

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nanopartícula cáncer
Equipo investigador de la UPV - VICENTE LARA SAEZ - ACOM UPV - Archivo

Un equipo de investigación liderado por la Universitat Politècnica de València ha desarrollado una innovadora nanopartícula capaz de mejorar la respuesta del sistema inmunitario frente a los tumores, abriendo así una nueva línea en el tratamiento del cáncer.

El avance, encabezado por el investigador Ramón Martínez Máñez, se enmarca en el campo de la nanoinmunoterapia y podría suponer un cambio significativo en la forma de abordar distintos tipos de tumores, especialmente los más difíciles de tratar.

Cómo funciona la nanopartícula contra el cáncer

La clave de esta tecnología reside en su capacidad para restablecer la comunicación entre las células tumorales y las células inmunes, un proceso que suele estar bloqueado en muchos cánceres debido a mecanismos de evasión del propio tumor.

Cuando esta comunicación falla, el sistema inmunitario no reconoce correctamente las células cancerosas y no puede eliminarlas.

La nanopartícula desarrollada por la UPV actúa como un “puente” entre ambos tipos de células, facilitando que los linfocitos identifiquen y destruyan las células tumorales.

Inspiración en terapias existentes, pero con mejoras

El diseño de esta tecnología se basa en los llamados anticuerpos biespecíficos (BiTEs), utilizados actualmente en algunos tratamientos oncológicos.

Sin embargo, estos presentan limitaciones importantes:

  • producción compleja
  • corta duración en el organismo
  • eficacia reducida en tumores sólidos
  • posibles efectos secundarios

Las nanopartículas tipo Janus desarrolladas por el equipo valenciano superan estos inconvenientes al ser más estables, versátiles y con mayor capacidad de acumulación en el tumor.

Resultados prometedores en laboratorio y en modelos animales

En ensayos realizados con células humanas de melanoma y células inmunes, se ha demostrado que estas nanopartículas —denominadas J-pHLIP-PD1— permanecen adheridas a la membrana de las células tumorales mientras interactúan con los linfocitos.

Este mecanismo permite activar la respuesta inmunitaria y favorecer la destrucción de las células cancerosas.

Además, en modelos animales de metástasis, los resultados han sido especialmente relevantes:

  • reducción significativa de metástasis en los pulmones
  • aumento de linfocitos citotóxicos en las zonas afectadas

Estos datos apuntan a un alto potencial terapéutico en cánceres avanzados.

Un avance clave en la nanoinmunoterapia

Según los investigadores, una de las principales innovaciones de estas nanopartículas es su estructura tipo Janus, que permite actuar en dos direcciones:

  • una cara reconoce las células tumorales
  • la otra se une a células del sistema inmune

Este diseño imita la sinapsis inmunológica natural, mejorando la eficacia del tratamiento y permitiendo una interacción más precisa entre células.

Posibles aplicaciones en otros tipos de cáncer

Aunque el estudio se ha centrado en melanoma metastásico, los investigadores destacan que esta tecnología podría adaptarse a otros tumores.

Entre ellos:

  • cáncer de mama triple negativo
  • tumores sólidos complejos
  • cánceres hematológicos

En estos casos, la dificultad para que el sistema inmune acceda al tumor hace que los tratamientos actuales sean menos eficaces.

Próximos pasos en la investigación

El equipo ya trabaja en nuevas fases de desarrollo para validar la eficacia de estas nanopartículas en distintos escenarios clínicos.

Además, su estructura permite incorporar fármacos en su interior, lo que abre la puerta a combinar terapias en un solo sistema.

El estudio ha sido publicado en la revista científica Advanced Materials y ha contado con la participación del grupo Nanosens del IDM de la UPV, en colaboración con centros como el CIPF y el IIS La Fe.

Un avance con potencial clínico

Este descubrimiento refuerza el papel de la investigación española en el desarrollo de nuevas terapias contra el cáncer y apunta a una futura generación de tratamientos más precisos, eficaces y con menos efectos secundarios.

 

 

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