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Valencia

Oltra dice al juez que no supo nada de la acusación a su ex entre 2017 y 2019

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El año que dimitió Mónica Oltra
La exvicepresidenta del Gobierno valenciano y exconsellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra. EFE/ Manuel Bruque

La ex vicepresidenta de la Generalitat y exconsellera de Igualdad, Mónica Oltra, declaró este lunes en el Juzgado de Instrucción número 15 que no supo nada de la acusación por abusos a una menor -tutelada por el Consell-, de la que era objeto su entonces marido, desde agosto de 2017, cuando éste le informa, hasta que es condenado, más de dos años después, en diciembre de 2019.

Según consta en la declaración judicial, a la que ha tenido acceso EFE, Oltra aseguró a preguntas del fiscal que «en agosto de 2017 no sabía cuánto tiempo llevaba el proceso» en marcha e insistió en que ni conocía los «entresijos» del mismo, ni ha indagado en el proceso penal, ni ha leído el expediente informativo que se abrió en la Conselleria y por el que está acusada de un supuesto delito de encubrimiento.

A preguntas del juez, Oltra aseguró que no se enteró de que su entonces marido dejó de trabajar como educador en el centro de menores entre el 20 de febrero y el 12 de marzo de 2017, después de cometer los abusos.

Dijo que ese mes tuvo que desplazarse fuera de Valencia, que estuvo en Bruselas y en Madrid, que su entonces marido trabajaba de noche una semana sí y otra no y que le dijo que «le debían días», que no se preocupase por sus hijos por lo intenso de su agenda, que él los atendía.

El juez le preguntó quién de la Conselleria debía saber que su marido había sido apartado de su puesto de trabajo, ya que varios de los procesados han negado haber tenido constancia de ello, a lo que Oltra respondió que «eso es autoorganización de la Administración, es como si yo hubiera sido consellera de Sanidad y le preguntara quién entra en quirófano».

Oltra negó haber dado ninguna instrucción al personal de la Conselleria respecto al caso de abusos y aseguró desconocer cómo sabía el personal del centro de menores y los propios menores acogidos que el acusado de abusos era su marido.

El juez le exhibió un correo del 21 de febrero de 2017 entre una técnico de la Conselleria y la directora del centro de menores en el que la primera le dice a la segunda que «He hablado con Paco (su superior), en total discreción, hemos valorado que mejor que vea a la niña la psicóloga de la sección y depende derivaríamos a Espill o ya vemos».

Al respecto, le preguntó si entiende que la técnico pusiese el acento en «la total discreción con la que habla con su superior», a lo que la ex vicepresidenta respondió que «los técnicos trabajan según su leal saber y entender y sin interferencias».

Preguntada acerca de cómo entendía que existiendo un servicio de atención psicológica externo, contratado para evaluar o tratar casos como el de la menor abusada, se recurriese a una psicóloga de la sección, Oltra manifiestó que debió ser una decisión de estos profesionales.

Igualmente, al ser cuestionada sobre cómo entiende que los hechos no fuesen puestos en conocimiento de la Fiscalía de Menores, aseguró que se debieron seguir «unos procedimientos basados en la buena fe, según su leal saber y entender, de acuerdo a una instrucción de septiembre de 2017».

Preguntada acerca de por qué desde la Conselleria de Igualdad se solicitó la versión de su exmarido «sin haberse formulado una sola pregunta a la niña o adolescente», Oltra apuntó que no lo puede valorar.

Sobre el motivo por el cual dijo a los medios de comunicación que había sido ella quien había ordenado a la directora general que abriera el expediente informativo del caso de abusos, Oltra dijo que «fue un estallido emocional».

«El día previo se había producido la imputación de cinco personas, incluida la directora general, y mi hijo me preguntó cuando oyó la noticia en la radio si esas personas no eran compañeras mías y si no tenían familia. Me preguntó si esas familias no estarían padeciendo también. Fue un momento de alta tensión emocional. Fue mi manera de desahogarme», aseguró ante el juez.

Preguntada acerca de cuál fue la razón de que existiendo ya un proceso penal en marcha se sometiera a la niña o adolescente a una nueva entrevista con una técnico jurídica de la Conselleria, que en opinión del juez se hizo sin que aparentemente se respetaran sus derechos como víctima, Oltra respondió que lo desconoce, pero que sabe que trabajaron sin interferencia alguna, al menos proveniente de ella.

El fiscal le preguntó si sabe de quién partió la idea de que se abriese ese expediente interno en la Conselleria, a lo que la exconsellera manifestó que «ahora sé que partió de la directora general».

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Valencia

Esto es lo que dice la Guardia Civil sobre el uso de bengalas en restaurantes

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Esto es lo que dice la Guardia Civil sobre el uso de bengalas en restaurantes-FREEPIK

La Guardia Civil ha defendido la normativa nacional sobre pirotecnia que regula el uso de bengalas con un fin recreativo en restaurantes y otros espacios de ocio tras los incidentes generados en España. El instituto armado recuerda que España es un referente en regulación frente a otros países europeos, donde el uso de pirotecnia ha estado vinculado a altercados y tragedias recientes.

Contexto europeo y comparación con España

La Guardia Civil sostiene que en España la pirotecnia no supone un problema generalizado como ocurre en otros países europeos, donde se ha utilizado por mafias o en altercados. Como ejemplos, recuerda los disturbios de Berlín durante la pasada Navidad o la tragedia en un bar de Suiza en una fiesta de Año Nuevo que dejó 40 personas fallecidas.

«No tiene por qué haber peligro si se siguen las instrucciones de uso»

«No tiene por qué haber peligro si se siguen las instrucciones de uso y son productos certificados para uso en interior», ha señalado en declaraciones a Europa Press el capitán Ismael Huerta, de la Intervención Central de Armas y Explosivos (ICAE) de la Guardia Civil, al valorar el uso cada vez más generalizado de bengalas con fines recreativos y festivos en interiores de locales de ocio.

El capitán Huerta se remite a la regulación estatal sobre los artículos pirotécnicos y la cartuchería, dimanante del Real Decreto 989/2015, junto a la ley orgánica de seguridad ciudadana y una directiva europea. También destaca la implicación de los más de cien talleres que existen en España, en su mayoría pequeñas y medianas empresas, que son las primeras interesadas en evitar riesgos.

La importancia de leer las instrucciones y cumplir la normativa

«Es importante, además, que el usuario final atienda a si esa bengala se puede usar en interiores, y eso se comprueba leyendo las instrucciones de uso», ha añadido el responsable de la ICAE. Ha recordado que este tipo de artículos se vigilan desde su entrada en España y que su venta se regula en función de su peligrosidad.

La normativa impide, por ejemplo, la manipulación de bengalas por niños menores de doce años con carácter general.

Preocupación por la pirotecnia en otros países europeos

El capitán Huerta diferencia la situación europea del control existente en España y sitúa a nuestro país a la vanguardia en regulación por dos razones principales: la larga tradición de fiestas con pirotecnia, como las Fallas de Valencia, y la experiencia acumulada por la Guardia Civil en la lucha contra el terrorismo.

«A nivel europeo es verdad que la pirotecnia se está convirtiendo en una preocupación para muchos países de nuestro entorno por todas las afecciones que tiene para la seguridad, por los desvíos de las materias, la utilización por parte de mafias, incluso en atentados o para atacar a las fuerzas y cuerpos de seguridad», ha expuesto.

En este sentido, recuerda lo ocurrido en Berlín, donde las autoridades informaron de la detención de 420 personas por disturbios en Nochevieja, con 30 agentes heridos, así como incidentes en Países Bajos e Italia por el uso privado de fuegos artificiales.

«Aquí en España no hay esa problemática; no quiere decir que no haya problemas, pero es verdad que no hay una problemática muy aguda en ninguna de las partes, ni hay robos ni desvíos; no quiere decir que no haya ningún caso, pero no es un problema como para tomar más medidas», ha sostenido.

Mesa de trabajo con el sector y control exhaustivo

El capitán Huerta se remite a la participación de la Guardia Civil en una mesa de trabajo con las empresas del sector en España y en grupos con otros países de la Unión Europea. En este ámbito, España inspira al resto de países para adoptar medidas que aquí se aplican desde hace años.

«Las medidas de seguridad en España, tanto de los explosivos como de la pirotecnia, son muy exhaustivas y se ejerce mucho mayor control que en el resto de países europeos; de hecho, hay muchos países europeos que han adoptado medidas que nosotros ya tenemos en nuestro reglamento», ha indicado.

Vigilancia en otros usos de bengalas y la Operación Signal

El trabajo preventivo de la ICAE de la Guardia Civil se extiende también a otros usos de bengalas, como el ámbito marítimo. La Operación Signal se saldó con 400 inspecciones sobre material potencialmente peligroso y con fecha de caducidad, por lo que su uso en el mar está especialmente vigilado.

«El interés de la Guardia Civil no es poner una infracción, sino que las cosas se hagan bien y que, si en algún caso se detecta algún ilícito penal o administrativo, el guardia civil tenga más herramientas gracias a que se han unificado criterios a nivel nacional», ha recordado el capitán Huerta.

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