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Valencia

Perder la vivienda se asemeja a perder a un familiar, según una psicóloga

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Perder vivienda se asemeja a perder familiar
Vecinos son atendidos durante el incendio de un edificio de viviendas de Valencia. EFE/Manuel Bruque

València, 23 feb (OFFICIAL PRESS-EFE).- Las personas han perdido su vivienda en el devastador incendio que ha afectado a un edificio en Valencia tendrán que pasar un duelo duro y doloroso, pues la pérdida de la vivienda, en esta parte del mundo, se asemeja a perder a un familiar.

Así lo ha asegurado a EFE la portavoz de Psicólogos Sin Fronteras Alicante, Teresa Marín, quien ha explicado que tras un hecho traumático como el ocurrido en el barrio valenciano de Campanar, lo normal es que durante las primeras horas los afectados estén en shock y no sean conscientes de lo que ha ocurrido.

El fuego, que de momento ha causado 4 muertos y 14 heridos, se ha originado sobre las 17.30 horas en el quinto piso de un edificio de catorce alturas situado en el cruce de las calles General Avilés con Maestro Rodrigo, y se ha propagado con rapidez a todo el inmueble y también a otro edificio anexo.

Estado de shock

Tras ese primer momento de shock, los afectados tendrán que elaborar lo ocurrido, y será entonces cuando habrán de pasar el duelo de haber perdido su casa y todas sus pertenencias, algo especialmente complicado en sociedades como la nuestra.

«En esta parte del mundo, se invierte tanto dinero y esfuerzo en la vivienda, y te identificas tanto con ella, que perderla es como perder una parte esencial de ti», afirma Marín, quien apunta que esto ocurre también aunque la casa sea de alquiler, pues somos sociedades que tendemos a acumular muchos recuerdos en nuestros hogares.

Esta psicóloga destaca que todas aquellas personas que han presenciado estos momentos agónicos en directo o desde la calle, de una forma u otra van a desarrollar un estrés postraumático porque ha sido una situación «muy traumática y muy dura».

Perder la vivienda se asemeja a perder a un familiar

En este sentido, recomienda no entrar en bucle a hablar sobre lo que ha ocurrido y, menos, sobre lo que podría haber ocurrido, y ser consciente de que, a pesar de la desgracia, se tiene la suerte de seguir con vida, porque cuando salvas la vida, lo demás es secundario.

Aboga, además, por que esas personas tengan todas sus necesidades materiales cubiertas, especialmente en el caso de medicinas, porque esta noche todo el mundo lleva mantas para los afectados pero ¿qué pasará mañana?, plantea.

También ve necesario que se les ayude a despejar dudas sobre lo que va a pasar, como dónde van a dormir, qué van a comer… y sobre todo, en el caso de los niños y niñas, ya que son un reflejo de los adultos y reaccionarán con nerviosismos si ven nerviosismo o con calma si perciben seguridad.

 

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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