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PODCAST| Paco Bou, psicólogo clínico: «Tomás Gimeno no comete este parricidio una vez, lo comete muchas veces en su mente, lo ha guionizado»

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Las niñas fueron vistas por última vez el 27 de abril cuando su padre Tomás Gimeno no se las devolvió a Beatriz a las 21:00 horas como tenía pactado. Esa noche, las cámaras de la Marina de Santa Cruz de Tenerife grabaron a Tomás cargando en su lancha varias bolsas y zarpando una primera vez para volver dos horas después, aparentemente sin los bultos, para cargar un móvil. En ese tiempo habló varias veces con Beatriz, a la que advirtió de que nunca más volvería a ver a las niñas ni a él tampoco.

Su rastro se pierde una vez que vuelve a zarpar en su lancha que fue hallada al día siguiente frente a las costas del municipio de Güímar y ahí comenzó una intensa búsqueda que hoy ha dado un dramático final.

El caso de la desaparición de Anna y Olivia ha conmocionado a España. Beatriz, la madre las pequeñas, ha estado enviando diariamente mensajes de esperanza. Pero, la peor teoría se ha cumplido, el padre ha matado a las niñas. Este jueves apareció el cuerpo de la mayor de las hermanas: Olivia.

Desde Official Press hablamos con el psicólogo clínico Paco Bou para conocer el perfil de la persona más repudiada en este momento: Tomás Gimeno.

OP: La pregunta que se hace hoy España es ¿qué pasa por la cabeza de un padre para matar a sus hijas?

PACO BOU: Faltarían muchísimos datos para delimitar lo que ha podido pasar pero, en términos generales un padre que ha podido llegar a hacer una cosa así, además de forma premeditada y no en una situación puntual donde la emocionalidad puede estar en una fase de intensidad, sino que lo ha planaeado, ha sido capaz de coger una embarcación, meter a sus hijas en unas bolsas, de lastraslas al mar, es evidente que es un padre con una mente enferma capaz de hacer cualquier cosa. Él ha ido construyendo en su mente un guion, lo ha ido cocinando en su mente lentamente.

OP: ¿Cuál sería el perfil de Tomás Gimeno?

PACO BOU: Para analizar el perfil deberíamos entrevistarlo, pero podemos hablar en términos generales, porque sí que hay una cosa que nos da indicios: no solamente lo que uno hace, sino cómo lo hace. El cómo hace un asesino las cosas, nos da muchas pistas para generar un perfil. Y en este caso, es evidente la falta de empatía. Ojo estamos hablando de dos niñas de uno y seis años que él mata de forma fría. Esto nos dice que es una persona que no es capaz de conectar con las emociones de otro, ni siente el sufrimiento de otro. Y la falta de compasión: ese grado alto de crueldad para hacer ese acto. Yo siempre digo que la culpa o el arrepentimiento es algo que nos puede ayudar mucho para ver hasta qué punto hemos podido hacer daño. La culpa es una emoción que nos permite hacernos cargo de nuestros errores y transformar los actos para intentar no hacer daño. Este hombre no comete este parricidio una vez, lo comete muchas veces en su mente, lo ha guionizado. Por tanto esto marca el perfil de una persona tremendamente fría. Y sin atisbo de duda, no se sentiría nada culpable. Estamos ante un psicópata, capaz de instrumentalizar a otras personas para conseguir algo, más allá del dolor que provoquen.

Para escuchar la entrevista completa puedes pinchar en este enlace de nuestro canal de iVoox:

 

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Esto es lo que comes según tu estado de ánimo

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Esto es lo que comes según tu estado de ánimo
  Covadonga Aguiar Editado por: Top Doctors®

Las consultas de Psiconutrición se basan en estudiar la relación con la comida. Se trata de comprender cómo influyen nuestras emociones en la manera de alimentarnos. Ante ciertas emociones como la rabia, tristeza, aburrimiento o cansancio, hay personas que acuden a la comida como salvoconducto. Después de dicha conducta (comer) sentimos un alivio instantáneo, pero también efímero. Poco después aparece la emoción inicial por la que hemos empezado a comer, pero esta vez con más fuerza. De esta forma, creamos un círculo vicioso dónde no existe la oportunidad de gestionar nuestras emociones a través de unas estrategias propias.

Los profesionales en Psicología ayudamos a nuestros pacientes a que identifiquen las necesidades no cubiertas. La comida es un parche momentáneo, pero debemos preguntarnos: ¿qué es lo que necesito realmente?

Si te identificas con alguna de estas cuestiones puede que sea el momento de acudir a un especialista.

 

  • ¿Existe una falta de autocuidado en tu vida y cuando llega el final del día crees que “te mereces” algo dulce/calórico?
  • ¿Comes de manera impulsiva después de un día duro de trabajo?
  • ¿Comes rápido y sin consciencia después de una fuerte discusión?
  • ¿Gestionas el aburrimiento abriendo la nevera?

 

¿Qué problemas/patologías trata la psiconutrición?

Los profesionales en este ámbito atienden  con frecuencia en consulta Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). El TCA es una enfermedad mental grave en la que los pacientes presentan una conducta alterada respecto a la forma de alimentarse. Los trastornos más comunes son la anorexia y la bulimia nerviosa, el trastorno por atracones y el trastorno evitativo/restrictivo.

Es decir, los síntomas pueden estar relacionados con una ingesta descontrolada o con un control excesivo de la alimentación.

Como profesionales no sólo tratamos de dar respuesta a los trastornos de alimentación, sino también trabajamos con otro tipo de dificultades:

  • Los atracones.
  • La ansiedad por la comida.
  • Rechazo de la imagen corporal.
  • Dietas crónicas.
  • Hambre emocional.

 

¿Cómo podemos cambiar nuestra relación con la comida?

El gran problema de las dietas hoy en día es que se viven desde el control. Cuando comenzamos una dieta nos pasamos el día queriendo comer cosas que no “debemos” comer. Es allí dónde empieza el problema. Si yo vivo la ingesta de alimentos desde la represión y el control, llega un momento dónde mi mente se cansa y me va a pedir todos aquellos alimentos que supuestamente no podía comer. El atracón es resultado de las conductas de control extremo. No pretendas trabajar primero la ansiedad excesiva por comer si vives tu alimentación desde la represión y los “debería”.

 

Sí, puede que bajemos más lento de peso desde esta perspectiva, pero los cambios serán duraderos en el tiempo. ¿Cuántas veces has hecho una dieta y después de un tiempo has vuelto a coger el mismo peso o más? Lo veo todos los días en consulta, por lo que el concepto de las dietas tiene que cambiar.

 

Hemos de comer más sano y guiarnos por lo que los profesionales de la nutrición nos indican, pero debemos permitirnos alimentos fuera de las pautas para poder cambiar nuestra relación con la comida. La pregunta es la siguiente: ¿Desde dónde me estoy permitiendo ese alimento?

 

¿Es desde el hambre emocional, después de haber discutido con mi pareja? Entonces no te recomiendo ese trozo de chocolate.

 

¿O es desde un momento de paz donde te apetece disfrutar de ese sabor y lo haces desde la conciencia y moderación? Adelante entonces, porque estarás cuidando de tu salud mental.

 

¿De qué forma afecta la relación con la comida a la calidad de vida? ¿Puede derivar en otros problemas psicológicos?

Si acudimos a la comida para calmar una emoción, lo más peligroso no es engordar, es obviar una necesidad emocional que no está siendo atendida. El hambre emocional llega a nuestra vida para gritarnos algo. Puede llegar por una falta de autocuidado, por una mala gestión del estrés laboral o por problemas en mis relaciones interpersonales. No obstante, si como en vez te atender mis necesidades reales, el hambre emocional gritará con más fuerza. Si dejamos de atender esas necesidades, puede derivar en otros problemas psicológicos más graves.

 

A mis pacientes les expongo esta metáfora: comer para, por ejemplo, calmar la tristeza es como rascarse una picadura de mosquito, en el momento alivia, pero a la larga es peor.

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